El European Topic Centre ha cumplido este año una década en Málaga. Perteneciente a la universidad malagueña (ETC-UMA), se dedica a la investigación de vanguardia sobre la gestión ambiental, la conservación, la geotecnología, las presiones, los humedales, los bosques y territorios y los suelos.

En 2011 se trasladó a la capital, pero no al edificio actual, sino al Parque Tecnológico, y llegó de la mano del proyecto ETC/SIA, para el análisis espacial de información, dotado con más de un millón de euros procedentes de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Heredero del centro que antes lideraba la Universidad Autónoma de Barcelona, en Málaga ha participado en cerca de 25 proyectos internacionales, que van desde el análisis de suelos y bosques a estudios de humedales y presiones, entre otras muchas áreas de investigación.

Su directora, Dania Abdul Malak, explica que tenían un acuerdo con la Agencia Europea del Medioambiente y que «llegamos con un apoyo financiero de la Junta y el Ministerio, por desgracia, llegó la crisis y acabó esa ayuda», por lo que el ETC-UMA recibe ahora ayudas administrativas de la UMA, ya que depende del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, pero en su mayoría la financiación viene de los proyectos que abarcan.

Dania Abdul Malak está al mando desde finales de 2014. Un año después, en 2015, el ETC se mudó a la ampliación de la universidad, en el módulo B de la segunda planta del edificio de investigación Ada Byron, donde comparten espacios con otros institutos de investigación.

Entre los proyectos actuales, explica su responsable, se encuentran el ETC-ULS, financiado por la Agencia Europea de Medio Ambiente y que analiza datos y sistemas urbanos, terrestres y de suelo, y la ‘Comunidad mediterránea para la Protección de la Biodiversidad’, del Programa Interreg Med de la UE, un proyecto de cooperación internacional con más de 300 instituciones participantes, para la mejora de la ciencia, las políticas y las prácticas de gestión y protección de la biodiversidad y los ecosistemas en el Mediterráneo.

«Llevamos con él 4 años, desde 2016, se acaba el año que viene y presentamos un nuevo consorcio para empezar en 2022, con objetivos similares», detalla Abdul.

Además de los trabajos a nivel europeo e internacional, una de las ambiciones del ETC es estudiar y proteger más su entorno más cercano, es decir, el litoral y los ecosistemas de Málaga. «A nivel nacional y local trabajamos ya en varias iniciativas: formamos parte del proyecto LifeWatchEric para desarrollar un Laboratorio de cambio climático liderado por la UMA», comenta Dania Abdul Malak. En Málaga hemos trabajado en estudios para la protección de la desembocadura del Guadalhorce, en los humedales de la Laguna de Fuente de Piedra y «en estudios y análisis relacionados con el uso del territorio y el nivel de artificialidad de los entornos».

Fuera del ámbito europeo, destaca el Estudio para la Evaluación del nivel de protección marina y costera para el Reino de Arabia Saudí. cuyos objetivos persiguen aportar datos ambientales suficientes para la identificación y protección de las funciones de los ecosistemas en la región. «Tratamos temas internacionales un poco más lejanos, ayudando a iniciativas en el Mar Rojo y Golfo Árabe en las que se estudia la biodiversidad en estos territorios».

La investigadora asegura que no se trata de buscar u obtener el éxito cuando hablamos del ETC. «Yo creo que no es un proyecto u otro, sino la sucesión de todos lo que nos ha hecho posicionarnos como centro de excelencia, y una referencia en el ámbito del análisis y recopilación de datos espaciales». Dania añade que su equipo multidisciplinar y con varias nacionalidades en plantilla tiene la gran capacidad de sintetizar y de divulgar.

Dania Abdul Malak, directora del ETC-UMA. L. O.

Panacea - MBPC

Panacea-MBPC es uno de los proyectos con más relevancia del ETC-UMA. Una iniciativa de colaboración que ofrece una plataforma de ciencia, gestión y políticas para el conocimiento, el diálogo y la acción, en asociación con 15 proyectos temáticos, para ayudar a construir puentes entre los marcos de políticas y las prácticas ambientalmente positivas, según el propio ETC.

Reconocimiento

«Cuando llegamos había que buscar un sitio y tampoco teníamos una dedicación fija», explica Dania Abdul. A ello hay que sumarle que cuando se instalaron estaban lejos del ambiente universitario y ahora, en parte, lo siguen, al hallarse en la ampliación de la UMA.

La directora del ETC reconoce que es cierto que hay muchas personas y universitarios que desconocen la existencia del centro temático, pero trabajan en que esa proyección a nivel local aumente, impulsando «una mayor coordinación entre las organizaciones científicas, administraciones públicas y la sociedad civil en la persecución de una protección más efectiva del litoral malagueño».

Mientras, el centro sí puede presumir ya, según su coordinadora, de ser «una referencia en el panorama europeo» que le ha merecido que la UMA confirme su apoyo.