El último fin de semana de mayo trae consigo una tregua después de los chaparrones de los días anteriores. No va a llover y se podrá disfrutar del incipiente verano en la capital con temperaturas de en torno 24º el sábado y 25º el domingo. El lunes subirán un grado más las temperaturas, pero de nuevo habrá inestabilidad.

Para el comienzo de la semana la Agencia Estatal de Meteorología espera tormentas en la provincia el lunes, a causa de una pequeña depresión aislada en el oeste peninsular. En esta ocasión no se aguardan grandes precipitaciones, solo alguna tormenta moderada. A partir del martes no se espera lluvia y las temperaturas estarán en el equilibrio que se confía de la estación primaveral.