Las asociaciones de vecinos Rebalaje y Zona Popular del Palo, en representación de la Federación del Levante de Málaga, han enviado en mayo un escrito a la Demarcación de Costas de Andalucía-Mediterráneo, en el que piden la concesión de la parcela de calle Quitapenas, 13, junto al paseo marítimo del Palo y en zona de dominio público marítimo-terrestre, en la que se están llevando a cabo obras para un kiosco de playa.

Como en marzo adelantó este diario, los colectivos reclaman la parcela para uso social de la barriada, y en concreto «para la promoción de las personas mayores y otras necesidades del barrio», indica el escrito, en el que señalan que el solar, que ocupó el desaparecido Colegio Gálvez, se encuentra desde la modificación de la Ley de Costas de 2013 dentro de la zona excluida del dominio público terrestre, aunque Costas no ha realizado todavía el deslinde o delimitación.

Además, sostienen que, según la Ley de Costas, «previas a cualquier actuación administrativa o concesión de uso u ocupación» está «la necesidad de realizar el expediente de deslinde».

Por este motivo, piden al Ayuntamiento de Málaga la paralización de las obras, que consideran «ilegales», solicitan una reunión con Costas y que se incoe el expediente de deslinde del tramo del barrio donde se encuentra la parcela.

Manuel Benavides, presidente vecinal de Rebalaje, declaró a La Opinión que las obras «no tienen aspecto de ser un kiosco de playa» y subrayó que los vecinos quieren que el terreno se destine «a una casa de pescadores, un centro para mayores del barrio». Benavides quiso remarcar el importante papel jugado por la desaparecida Casa Pedro, vinculada familiarmente a quienes promueven el kiosco de playa. «Fue un estandarte del Palo y Málaga y siempre le estaremos agradecidos, pero esto que se está haciendo no lo entendemos».

Por su parte Rafael Caparrós, presidente de Zona Popular del Palo, indicó que «para nosotros, esto no es un kiosco de playa, es un chiringuito lo que están montando aquí» .

Para Teresa López, exconcejala de Málaga Este y presidenta de la Federación del Levante de Málaga, el solar debe dedicarse a los mayores del Palo. «¿Por qué tienen que estar al sol jugando al dominó?», se preguntó. Teresa López recordó que en sus tiempos de concejala, Urbanismo ya propuso un destino similar al actual: «Les dije que este terreno era para los mayores y al final no se hizo nada», dijo.

Una portavoz de la Junta de Andalucía -la administración que gestiona esta parcela, aunque la propietaria sea la administración central- informó el pasado viernes a este diario de que las obras son fruto de una autorización por cuatro años para instalar un kiosco de playa desmontable de 20 m2, a iniciativa del plan municipal de playas, que propuso este emplazamiento. También informó de que agentes de Medio Ambiente visitarán las obras «para ver si se ajusta a la autorización».

Los vecinos, en un lateral de los terrenos.

El concejal de Urbanismo Raúl López informó el viernes por su parte de que un inspector de la Gerencia Municipal de Urbanismo visitó las obras de calle Quitapenas, 13 y comprobó que habían incurrido en una infracción urbanística, al no contar con licencia que amparara las actuaciones, que en ese momento se encontraban a un 20 por ciento de ejecución.

Por este motivo, la Gerencia Municipal de Urbanismo ha incoado un procedimiento para restablecer el orden jurídico y ordena desmontar la valla del solar, la estructura de madera del kiosco, la retirada de canalizaciones enterradas y la reposición de las zanjas con material similar al existente.

Respuesta de la hostelera

La hostelera Concha Martínez, que lleva a cabo estas obras, explicó el pasado viernes a este diario que tiene reconocidos derechos sobre la parcela por parte del Gobierno central, «y los estoy ejerciendo siguiendo las indicaciones de Costas».

En este sentido, detalló que presentó a Costas un proyecto inicial de kiosco de playa, servicios y una pérgola, «que fue aprobado por Costas» y a su vez el plan municipal de playas incluyó la parcela «sin que hubiese alegaciones de nadie; está aprobado».

Sin embargo, detalló que la tramitación «se torció» cuando se solicitó licencia de obra a Urbanismo, ya que la Gerencia remitió a VíaPública y esta a su vez señaló que no era de su competencia.

La hostelera abogó por la continuidad de este proyecto, «porque hay 20 puestos de trabajo pendientes».