Urbanismo y el distrito de Campanillas cuentan ya con el proyecto básico modificado de las obras de equipamiento de la calle José Calderón, en Campanillas, donde se van a ejecutar un centro social y ciudadano y una amplia plaza a modo de bulevar y lugar de encuentro de la zona. Explica Raúl López, edil de Ordenación del Territorio, que la idea es tener tras el verano el proyecto de ejecución, para licitar poco después y comenzar las obras en 2022, mientras que la edil del distrito, Ruth Sarabia, indica que «esta es una petición de los vecinos desde hace más de 20 años».

El proyecto cuenta con un presupuesto de 1.997.940 euros. «Campanillas necesita una plaza pública, un lugar de encuentro, de reunión entre la vecindad del barrio. Esto ha sido el continuo reclamo de la asociación de vecinos del distrito, que, tras varias reuniones, ha mostrado su anhelo por un espacio de paseo, recreo y descanso bajo sombra que les permita reunirse entre sus habitantes».

Así, para garantizar el confort térmico y acústico de la plaza, se tratarán los bordes de la parcela con un colchón vegetal de árboles de copa frondosa y hoja perenne. Esta vegetación únicamente será interrumpida en los límites ocupados por el edificio y en las entradas definidas a la plaza. Hay dos accesos previstos a la calle José Calderón y se prevé, además, un acceso al norte de la parcela, conectando así con el futuro recinto ferial y otro desde la parcela colindante al este. Así, en el extremo oeste de la parcela se encuentra una primera banda de uso deportivo en la que habrá aparatos biosaludables intercalados con césped; la segunda banda se destina a diferentes juegos infantiles. En ella se aprovecha un montículo, lindando con José Calderón, para instalar toboganes adaptados a la topografía natural del emplazamiento.

Seguidamente, se proyecta una zona de descanso y relajación compuesta por una fuente, asientos y zonas para tumbarse. La lámina de agua junto a la vegetación ayuda a crear un confort que nos hace pensar en esta zona como la más agradable durante los meses más calurosos del año, dicen los redactores, que indican que, coincidiendo con la segunda entrada a la plaza, se plantea un quiosco con mesas al aire libre, seguido de otra franja de bancos bajo una masa frondosa de árboles y junto a zonas de cultivos de flores y huertos. En el espacio previo a la entrada del edificio, se propone una plaza diáfana y sin pendiente, situada a la misma cota que el vial. Se propone un desnivel de dos metros entre la segunda entrada a la plaza y el equipamiento, que se salva mediante la colocación de una rampa accesible, junto a la que se adosa un graderío «para un posible escenario efímero que pudiera surgir en la plaza con motivo de celebración de pequeños conciertos o eventos al aire libre». Habrá también escaleras en el edificio. Se ubican, además, dos áreas de sombra bajo pérgolas y franjas arboladas, intercalándose con las bandas ya mencionadas, que además proporcionan sombra.

Asimismo, el edificio está compuesto por dos volúmenes que se separan entre sí seis metros, creando un paso cubierto al vial cubierto al vial José Fernández Carvajal y a la parcela destinada a usos verdes. Además de este acceso, se prevé otro entre el edificio y la parcela situada al norte (posiblemente destinada a recinto ferial), pudiendo este servir para evacuar el salón de actos. En el interior, el volumen de menor tamaño albergará talleres y aseos en dos plantas, una zona de administración en planta baja y una de almacén en planta alta. Ambos niveles quedarán conectados mediante un ascensor accesible y una escalera de tres tramos. Por otro lado, el volumen de mayor dimensión se desarrolla en una única planta y se destina a uso de oficina, sala de reuniones, sala multiusos para 176 espectadores y aseos. Las tres oficinas y la sala de reuniones se presentan en un único módulo acristalado dentro del edificio, a modo de caja dentro de otra caja.