Con solo dos años, Ayoub, un niño marroquí de Nador con una enfermedad que le provoca malformación en las manos, un solo riñón en estado defectuoso y una malformación del aparato digestivo, puede decirse que lleva toda la vida de médicos y hospitales.

«Nació morado, con la barriga hinchada y los médicos decidieron llevarlo corriendo a Melilla para operarlo en cuanto llegó», cuenta su madre, Bouchra Harrachi, de 39 años, por boca de la intérprete.

Para poder ser operado en Melilla, el consulado español en Nador emitió un visado «en el que no se hizo una mención expresa a la concesión, por la urgencia, ya que su vida peligraba», explica el abogado Antonio Villena.

Como su situación empeoró, fue trasladado al Hospital Materno Infantil de Málaga. «En estos dos años se ha operado de la vejiga, del colon, está en lista de espera para operarle el aparato digestivo y le tienen que hacer un trasplante de riñón, pero para eso tiene que llegar a los diez kilos y el niño no come», explica su madre, que destaca que se debe a que también tiene problemas en el paladar, por una fisura, lo que hace difícil alimentarle.

De hecho, Ayoub tiene una sonda para poder alimentarse, pero cuando volvió a Marruecos, «se la quitaron, porque España no permite que su material sanitario salga a territorio extranjero si no tiene un permiso de residencia o si no es ciudadano español».

Por este motivo y con el criterio de los médicos de Málaga, la madre, que ha dejado a su marido y a otros dos hijos pequeños en Marruecos, decidió trasladarse temporalmente a nuestra ciudad, hasta que finalizaran el tratamiento y las operaciones a su hijo, un supuesto contemplado en la ley española por razones humanitarias.

Ayoub no deja de sonreír. A.V.

La sorpresa llegó cuando la Oficina de Extranjería de Málaga resolvió que el visado concedido por el consulado español de Nador «se debía a otro motivo», una postura que culminó con la denegación, por parte de la Subdelegación del Gobierno, de un permiso de residencia temporal por circunstancias excepcionales.

El abogado Antonio Villena, que interpuso un recurso de reposición también denegado, no da crédito a la resolución, «cuando el caso de Ayoub cumple todos los requisitos que exige la normativa, la máxima autoridad del ministerio en Melilla lo concede y están los informes del Hospital de Melilla y de los facultativos del Materno de Málaga que dicen que peligra su vida si vuelve a Marruecos».

El abogado considera la decisión inexplicable y la achaca a una posible «dejadez o prepotencia», pues la Oficina de Extranjería de Málaga, informa, no se ha molestado en contactar con el consulado de España en Nador, que le habría informado sin problemas de la naturaleza exacta del visado.

Sin permiso para estar en España y necesitado de consultas semanales en Málaga, a la madre de Ayoub sólo le queda el contencioso-administrativo. «El juez, por supuesto que nos daría la razón pero ahora espérate tres años», lamenta Antonio Villena.

Bouchra y su hijo están siendo atendidos por la Asociación de Vecinos de Lagunillas. Para protestar por la situación, el grafitero Bogart pintó ayer un grafiti en la sede vecinal en apoyo del pequeño, informa Curro López, el presidente vecinal, que tiene que contener la emoción.

La vida de un niño de dos años, en peligro por la burocracia.

El grafitero Bogart ha pintado un mural en la sede de la Asociación de Vecinos de Lagunillas L. O.