La Gerencia Municipal de Urbanismo ha concedido licencia de obra al tercer edificio en altura del sector de Torre del Río, en el paseo marítimo de Poniente. La encargada de ejecutar esta torre es la empresa Metrovacesa, de forma que levantará un rascacielos de 72 metros, de planta baja más 20 (aunque el planeamiento permite llegar en este caso a las 22), con 73 viviendas, local terciario comercial, dos locales para oficinas, equipamientos, piscinas privadas y comunitarias y dos sótanos con 73 trasteros y 189 aparcamientos.

De esta forma, ya estarían en construcción las tres torres diseñadas por el arquitecto Carlos Lamela y el edificio que está justo detrás de estos inmuebles en altura. En concreto, son tres torres de planta baja más 22 plantas y un edificio baja más siete.

En el caso concreto de esta tercera torre, cuya licencia se ha concedido hace unos días, el plan de ejecución material supone más de 8,2 millones euros, sin impuestos. El periodo de ejecución son dos años. El presupuesto de ejecución material de los cuatro edificios sobrepasa los 50 millones de euros, aunque la inversión global de Metrovacesa y Sierra Blanca Estates (que tiene una de las torres) es muy superior, puesto que hay que contar la urbanización del sector y el equipamiento de los cuatro edificios.

Cabe recordar que Metrovacesa es la encargada de ejecutar dos de las torres y Sierra Blanca Estates, la otra. Las tres torres tienen la misma altura. El proyecto ocupa una superficie total de 86.963 metros cuadrados. En conjunto, la iniciativa albergará 213 viviendas de gran tamaño de entre 132 y 404 metros cuadrados, que dispondrán de amplias terrazas con vistas al litoral malagueño.

Asimismo, las zonas comunes contarán con tres piscinas, una climatizada y dos exteriores, spa, gimnasio, sala de cine privada, ludoteca y área de coworking.

Para una mejor gestión y aprovechamiento, los promotores van a desarrollar una app específica para el proyecto. Cada torre tendrá en torno a 75 viviendas de gran tamaño y las primeras podrían entregarse a finales de 2021.

La inversión total es de 225 millones de euros y generará 1.500 puestos de trabajo directos e indirectos. Metrovacesa invertirá en sus dos torres un total de 150 millones de euros, mientras que Sierra Blanca Estates invertirá 75 millones de euros en su rascacielos. Además, se van a acondicionar más de 39.000 metros cuadrados de zonas libres lúdicas y más de 12.000 se van a destinar al desarrollo de espacios de uso escolar deportivo, social y de ocio.

El diseño es de Estudio Lamela, la firma de arquitectura que hizo, por ejemplo, la ampliación del estadio Santiago Bernabéu o la T-4 de Madrid-Barajas; los interiores los decorará Beriestain Studio, uno de los interioristas más relevantes de la actualidad.

La expectación entre el mercado de lujo, al que se dirige esta promoción, ha quedado patente, siempre según los promotores, desde un primer momento. De hecho, en junio de 219 ya se había vendido el 30% de una de las torres.

Según explicó Miguel Fajardo, gerente de Promociones en Metrovacesa, en una rueda de prensa dada el pasado mes de mayo de 2019, se esperaba una respuesta muy positiva del mercado, que también tiene mucho interés en venir a la ciudad. «El cliente al que nos dirigimos no es el más abundante del mercado». No en vano, algunos de sus clientes son miembros del alto empresariado de Málaga, aunque se va a ir también a por el cliente extranjero, a los que se captará con planes específicos de marketing. En esa misma comparecencia ante la prensa, el portavoz de MálagaTowers y director de Sierra Blanca Estates, Pedro Rodríguez, añadió que hay inversores escandinavos interesados.

Alguna de las viviendas está tasada en 3,5 millones de euros y esta no es la más cara, aunque el entonces delegado de Metrovacesa en Andalucía Oriental, José Ignacio Carrión (hoy es Lorenzo Santana quien ocupa ese cargo, pero recuperamos las declaraciones de la rueda de prensa ofrecida en mayo de 2019), explicó en esa rueda de prensa que se trata de apartamentos exclusivos y que el 40% de la promoción tiene un coste inferior al millón de euros, «que es casi la mitad de la misma». El precio, por tanto, depende de la superficie de la vivienda, de la altura que ocupe o de características como lo que midan las terrazas, que son amplias, «las hay más pequeñas, de 35 a 40 metros cuadrados, pero también de 60, 70 y 80».

El precio promedio es superior al millón de euros, aunque hay viviendas por debajo de los 400.000 euros.