La pandemia ha agravado la situación de muchos colectivos, y llevado a la pobreza a otros, que ya eran vulnerables antes de la crisis sanitaria. En Málaga, la crisis sanitaria ha enviado a la extrema pobreza a centenares de personas que ejercían la prostitución en la ciudad. En concreto, Médicos del Mundo en Andalucía, ha atendido a 430 en los últimos meses, según su vicepresidente Jesús González.

La asociación de Médicos del Mundo cumple dos décadas, llevando a cabo en Málaga un proyecto pionero de atención social y sanitaria a personas que ejercen la prostitución.  Actualmente, desde la asociación se atiende a 700 personas al año, solo en la provincia: "Poner una cifra exacta es complicado, es un colectivo invisibilizado y vulnerable. Hay muchas mujeres, aunque también hay hombres", afirma González. 

"Se llevan programas sociosanitarios, se les gestiona tarjeta sanitaria, se hacen talleres de formación y se intenta buscar recursos para salir de ese mundo, y tener otras salidas laborales, pero cada día descubrimos problemas nuevos", dice. 

Jesús González asegura que los principales problemas a los que se enfrentan el colectivo es "el acceso a los servicios sociales": "Partimos de la base de que es un colectivo muy vulnerable, y se le dificulta la entrada a ciertos servicios sociales, hay una falta de recursos básicos y sanitarios".

Las personas que ejercen este tipo de actividad, se han visto especialmente afectadas durante la pandemia, ya que "ha tenido que buscarse la vida como ha podido y muchas han caído en la extrema pobreza". "Algunas han salido a la calle cuando estaba prohibido, y se han enfrentado a las sanciones pertinentes. Otras al cambiarse su horario de prestaciones de servicios se han visto abocadas a llevar su actividad a casas, o clubes que lo han hecho por la puerta de atrás", añade el vicepresidente de la plataforma. 

En estos 20 años, el perfil de la prostitución en Málaga no ha variado mucho: "Ha pasado de que la ordenanza municipales ha hecho que salgan de las zonas más visibles de la ciudad, y las ha trasladado a zonas perifericas, donde se corre más riesgo de violencia. La problemática es la invisibilización, pero no ha habido una disminución".

La labor de Médicos del Mundo en Andalucía comenzó repartiendo preservativos y haciendo pruebas gratuitas de VIH  en el centro histórico de la capital malagueña. Conseguimos que los clubes de alterne dejasen pasar a nuestro personal sociosanitario y ya accedemos a 15 o 20 locales. En un autobús habilitado atendemos a la prostitución de calle, relegada a los polígonos industriales", recuerda.

Ante el debate de prohibir o no la prostitución, González cree que "esto no sería una solución, la solución sería que existe otra salida. Hay muchos problemas que convergen; la prohibición lo haría más vulnerable aún, porque sería más clandestino", aclara.