La Delegación Territorial de Cultura de la Junta en Málaga ha resuelto hoy disponer "la conservación 'in situ' de las estructuras arqueológicas localizadas en el solar" ocupado antiguamente por el edificio de los cines Astoria y Victoria, "de forma que cualquier actuación futura evite su alteración". Por tanto, indica el Gobierno andaluz, "el planteamiento de nuevas excavaciones arqueológicas deben ir encaminadas a salvaguardar los restos existentes, por lo que cualquier actuación con incidencia en el subsuelo deberá condicionarse a dicha salvaguarda".

De esta forma, la decisión de la Junta pondría en solfa las intenciones de levantar un edificio singular en esta parcela. O, al menos, obliga a los promotores a integrar los restos en un futuro inmueble. De cualquier forma, el edil de Urbanismo, Raúl López, ha dicho que acatan la resolución. "El Ayuntamiento no tocará los restos, los conservará 'in situ', claro; aprovecharemos lo excavado para integrar los restos", ha indicado. El plan municipal pasa, en principio, por ubicar una fachada en esa zona de la plaza con un edificio singular arquitectónicamente y permeable.

El alcalde, Francisco de la Torre, también ha hablado hoy al respecto. "Nosotros, en el tema del Astoria y Victoria, ya dijimos que lo que dijera la Junta lo hacíamos nuestro, pensamos que los restos que hay allí se conserven, lo que se haga ahí se hará de acuerdo con toda esta definición que se ha hecho". Preguntado por si ello no complica la construcción de un edificio en ese suelo, ha indicado: "No no complica, sitúa como hacerlo. No, no, yo no veo ninguna complicación en el tema. Lo que hay que hacer es no tocar lo que queda debajo, se ha excavado de acuerdo con la Junta, se han hecho las excavaciones de acuerdo con la Junta, y el balance final es que, lo que hay ahí, que se quede".

El regidor malagueño dice que se puede construir y conservar los restos. "Es compatible, no tocando abajo, no es necesario para los proyectos que se puedan definir ahí". En su opinión, tampoco es necesario seguir excavando.

La Junta dice en su valoración que la "excavación arqueológica viene a confirmar la secuencia diacróinica ya detectada en 2006" y "pone de manifiesto la complejidad del yacimiento existente al exterior del núcleo originario de la ciudad, cuya magnitud empieza a vislumbrar. A esto hay que sumar la información aportada por las perforaciones arqueológicas que indican la presencia bajo los niveles romanos de sedimentos aluviales con presencia de materiales feno-púnicos que, aunque postdeposicionales, no descartan la posible existencia de estructuras correspondientes a este periodo".

De esta forma, "el valor histórico de la secuencia documentada es incuestionable, tanto por la sucesión de fases como por su relato de la configuración de ese espacio en la Edad Moderna". Así, "la documentación de una vía de comunicación en sentido norte-sur, con una necrópolis romana de época altoimperial es novedosa, como también lo es la presencia de alfares en zonas meridionales del arrabal de Fontanella para época hammudí, o la existencia de este mismo arrabal de una zona urbanizada en momentos nazaríes".

Por otro lado, dice que la destrucción de viviendas nazaríes y la existencia de la gran fosa común con enterramientos siguiendo el rito cristiano "ponen de manifiesto el momento de la conquista de la ciudad por las tropas cristianas en un lugar tan señero y estratégico como el ubicado frente a la puerta de Granada". Allí también hubo un mesón para albergar a la población morisca que sigue comerciando con la ya ciudad cristiana y a los pocos años es derribado para fundar el hospital de Santa Ana. Este contribuyó a configurar la plaza de la Merced.

"Pero el registro documentado revela la trascendencia del contexto espacial, de forma que refleja hechos que quizás no sea posible documentar en otro sector urbano, no ya por la amplitud del ámbito de estudio, sino por su ubicación frente a una de las puertas de la ciudad". Destacan así una necrópolis romana, que informa de la presencia de una vía de comunicación en esta zona para esos momentos, "como los hechos referidos al momento del asalto y la conquisa de la ciudad". La toma, de hecho, supuso también "un cambio de especial trascendencia, un nuevo modelo militar que pronto se extendió a toda Europa".