Los añadidos en la terraza del número 10 de calle Larios, cuyas imágenes, como informó ayer La Opinión, han saltado estos días a las redes sociales, por la reforma del inmueble para transformarlo en hotel, se realizaron «a finales de los 60 o comienzos de los 70», ha informado el concejal de Urbanismo Raúl López.

En cualquier caso, no han estado exentos de polémica, así, en 2011 la Gerencia Municipal de Urbanismo, tras la denuncia de un particular, incoó expediente por infracción urbanística muy grave, a raíz de los cuerpos edificados  que modificaban la composición original del edificio, con la máxima protección arquitectónica dentro del Pepri Centro.

En concreto, la denuncia detalló que se había transformado la planta bajo cubierta con una terraza con cuerpos salientes cerrados y sobre ella, levantado una planta más. Por este motivo Urbanismo reclamaba restituir el orden jurídico perturbado y demoler todos los cambios y añadidos.

Las obras desde calle Larios.

Las obras desde calle Larios. L.O.

El litigio acabó en juicio, pero el juez archivó la demanda dado que el promotor de las obras demostró, mediante fotos aéreas del Instituto Geográfico Nacional, tomadas entre 1976 y 1986, que ese añadido era anterior a la norma que otorgaba al inmueble la protección arquitectónica de grado I y las obras habían contado con la licencia municipal de la época, informa Raúl López. Además, el concejal indicó que el promotor también aportó la documentación que demostraba que los añadidos habían sido inscritos en el Registro de la Propiedad en 1985.

«Lo que sí se detecta es que existe un casetón que no entra dentro de estas acreditaciones. Cuando en 2018 se pide licencia para el hotel, les indicamos que ese casetón hay que demolerlo. Todo lo demás es legal, son obras legales de finales de los 60 o primeros de los 70 y no podemos hacer nada», indicó.

Precisamente, el particular que denunció estos añadidos hace diez años se puso el martes en contacto con La Opinión para aportar fotografías que indicarían que el casetón a demoler estaría aumentando de tamaño. El concejal de Urbanismo respondió que el futuro hotel necesita unas instalaciones para suministros que irán en esa zona y que lo que se están construyendo «es una barandilla». Raúl López recordó que un inspector visitó las obras el pasado martes «y todo lo que están haciendo está contemplado dentro de la licencia y todo lo que hay dentro de la licencia es legal».

No obstante, se comprometió a hacer inspecciones periódicas para que todo se siga ajustando a lo autorizado por Urbanismo.