La Policía Nacional ha desarticulado en Málaga una célula de una de las organizaciones más activas de Europa en los robos con fuerza en domicilios. La investigación ha permitido detener a dos jóvenes croatas de 20 y 26 años cuando acababan de asaltar una vivienda en La Barriguilla, en la zona oeste, aunque les atribuyen un total de seis robos en la capital y en Torremolinos y uno más en Madrid, dato que revela el carácter itinerante de las arrestadas: "Se movían por toda la geografía nacional, operando cuatro o cinco días en una localidad para luego cambiar de zona".

La investigación del Grupo de Robos de la Comisaría Provincial ha ido más allá y concluye que al frente de esta célula hay una organización croata que capta jóvenes croatas de entre 18 a 30 años a las que forman en su país para cometer robos con fuerza en casas habitadas y en la toma de medidas de contravigilancia. Finalizado el proceso de formación, la célula se traslada a diferentes países europeos junto a un varón que hace las funciones de control y dirección. En última instancia, el botín se remite a Croacia a través de empresas de envío de dinero, o en el caso de los objetos, como joyas y tecnología, a través de compañías de transportes o incluso por las mismas a células.

La investigación arrancó tras detectarse un aumento significativo de robos en pisos de los dos municipios malagueños. Según ha informado la Comisaría Provincial, el método más utilizado por las investigadas sería el del resbalón, que consiste en introducir una lámina de plástico duro entre el marco y la puerta de la vivienda a la altura de la cerradura para abrirla con la ayuda de productos como jabones o aceites que disminuyen el rozamiento. "Cuando no lograban la apertura por este método, empleaban herramientas como los destornilladores intervenidos o llaves troqueladas para consumar el robo por el método del bumping", han explicado.

El Grupo de Robos logró identificar a las dos sospechosas, que tomaban importantes medidas de seguridad para evitar ser detectadas, incluso cambiando de apariencia física con continuos cambios de ‘look’ y de indumentaria. Antes de acceder a una vivienda, las investigadas se aseguraban que no estuviesen sus moradores, llamando previamente al portero automático. Finalmente, la Policía Nacional las sorprendió in fraganti el pasado día 5 de junio cuando presuntamente acababan de perpetrar su última sustracción en una vivienda de La Barriguilla. Los agentes les atribuyen siete robos, en uno de los cuales consiguieron un botín de 8.000 euros en efectivo, un reloj valorado en 3.000 euros y otras joyas.