La Asociación de Hosteleros de Málaga (Mahos) ha enviado hoy una nota de prensa en la que informa de que considera que la prueba de zona azul en varias calles del barrio de Huelin, que se ha desarrollado a lo largo de los últimos meses, ha resultado "positiva tanto para los vecinos y residentes como para el tejido económico de la zona", motivo por el que solicita al Ayuntamiento de Málaga que considere su instauración definitiva como una garantía de rotación de vehículos, disponibilidad de estacionamiento, seguridad y fomento de la movilidad.

"Tras un análisis realizado a partir de las reacciones de los hosteleros de la zona, Mahos ha comprobado que la implantación de la zona azul, junto a todas las ventajas que conlleva (aparcamiento vigilado y regulado, reducción de ruidos del tráfico y de la contaminación, supresión de la doble fila, incremento de visitas al barrio), es positiva en general, tanto para los propios vecinos y residentes como para los empresarios que trabajan en la zona".

En este sentido, la Asociación de Hosteleros de Málaga ha podido constatar entre sus asociados "un incremento en la facturación y en la generación de empleo a lo largo de los últimos meses, en un periodo de tiempo condicionado por las restricciones derivadas de la pandemia". La facilidad de encontrar aparcamiento gracias a la rotación que favorece la zona azul ha provocado un aumento de visitas al barrio desde otras zonas de Málaga. "Con anterioridad, la dificultad para estacionar hacía de Huelin una zona poco accesible".

Antes de iniciarse el periodo de prueba de la zona azul en Huelin por parte del Ayuntamiento de Málaga, Mahos realizó un trabajo de reuniones con empresarios del barrio, la Asociación de Vecinos y grupos políticos del Ayuntamiento de Málaga para decidir su postura, que resultó "favorable y que se ha analizado a lo largo de estos meses a través de los representantes de la asociación en el barrio".

Entre los motivos que llevaron a Mahos entonces a apoyar la prueba y que ahora hacen que exprese "su postura favorable a su implantación definitiva estaban la histórica dificultad de estacionamiento, que ocasionaba continuas molestias de movilidad, ruido, contaminación y descenso de actividad económica; la posibilidad de que los residentes contaran con plazas reservadas junto a sus domicilios y evitaran así las molestias de encontrar estacionamiento en un área saturada; el incremento de la seguridad, al ser una zona limitada y vigilada; y la reducción significativa de contaminación acústica y ambiental".