El puerto de Málaga recibe hoy, a las seis de la mañana, al crucero ‘Mein Schiff 2’, el primero que atracará en un recinto portuario de la Península Ibérica después de las restricciones y del confinamiento domiciliario derivados de la pandemia del coronavirus.

Este buque pertenece a la naviera alemana Tui. Procede de Canarias y se dirigirá luego a Palma de Mallorca. Los pasajeros comenzarán a las 8.30 horas a bajar del buque y harán excursiones ‘burbuja’. El protocolo, de hecho, indica que deben evitar el contacto con la población local para preservar la salud de unos y otros. Saldrá a las 19.00 horas a su destino.

Asimismo, este buque coincidirá con otro de la misma compañía. Este atracará durante la mañana para hacer una escala técnica, sin pasajeros.

La naviera Tui está desarrollando una experiencia de crucero ‘burbuja’, en la que traslada a sus pasajeros en sus propios aviones y permite únicamente excursiones organizadas por la propia compañía, lo que garantiza que se respeten las medidas de seguridad frente al Covid-19 en todo momento. Desde julio de 2020, opera en Canarias con itinerarios de cabotaje que están siendo un caso de éxito, por lo que la elección del puerto de Málaga refuerza la apuesta por la compañía por el destino español y consolida la importancia del tráfico de cruceros en Andalucía.

El pasado 30 de mayo, sin ir más lejos, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, mediante una resolución de la Dirección General de la Marina Mercante, levantó la prohibición para que los cruceros internacionales puedan atracar en los puertos del país.

Mein Málagaport

El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, explicó en un foro organizado por este periódico el pasado viernes, 11 de junio, la especial significación que tiene para la ciudad la llegada de este crucero, tras 15 meses de parón total de la actividad crucerística en el recinto portuario costasoleño (y en todos los puertos del país, claro). «Que llegue el ‘Mein Schiff 2’ es el fruto del trabajo constante de todos los actores implicados en estos quince meses, con conversaciones constantes entre las navieras, gestión de la terminal de cruceros y en la elaboración de todos los protocolos de seguridad para recibir a los cruceristas», dijo Rubio.