«Esta es una zona rural y todos tenemos huertos. Tenían que haber preguntado a la barriada», criticaba el pasado lunes Patricia Jiménez. A su lado está Antonia Sánchez, que lleva 43 años en la barriada de Santa Rosalía, en Campanillas, y recuerda los problemas de agua que tienen los huertos del barrio: «Mi marido lleva 15 años sin regarlos porque no hay agua, ¿para qué queremos huertos?», se pregunta. De la misma opinión es Salvador Córdoba, que recuerda que los huertos urbanos del vecino PTA están sin usar.

La polémica ha surgido porque esos días el Ayuntamiento adecenta una zona del barrio para convertirla en huerto urbano, parque canino y zona de descanso y barbacoa. Además, el año que viene comenzarán las obras de entre dos y tres pistas deportivas en la misma parcela, de 25.000 metros cuadrados.

Los terrenos, en las afueras de Santa Rosalía, albergaron en su día un amplio complejo deportivo y de ocio con pista de tenis y piscina -gestionadas por una concesionaria-, dos canchas de baloncesto y una pista de fútbol sala.

Sin embargo, hacia 2006, por problemas económicos cerró la piscina, un equipamiento histórico del barrio que finalmente fue demolido, como pasó con la piscina de Campanillas.

El temor de los vecinos consultados -y con La Opinión de Málaga se reunieron esta semana una treintena- es que con estas nuevas obras se pierda para siempre la oportunidad de construir una nueva piscina.

«No queremos perder ni el polideportivo ni la piscina. Los huertos que los pongan donde quieran», comenta Patricia Jiménez.

Por su parte, Salvador Córdoba señala: «Pedimos todo lo que había anteriormente» y María Jiménez, otra vecina veterana, remarca: «Los niños disfrutaban mucho con la piscina y no todo el mundo tiene la posibilidad de tener una».

La desaparecida piscina de Santa Rosalía. L. O.

Vecinos y mayores

El huerto urbano con parque canino, sin embargo, fue una petición de anteriores juntas directivas de las asociaciones de mayores y de vecinos de Santa Rosalía.

Aurora Capitán, la presidenta vecinal, confirma este aspecto y señala: «No creo que sea un problema nada que venga a la barriada para sumar en vez de restar».

La presidenta subraya que hay que ser «realista» y apoyar proyectos que el barrio pueda conseguir, como estos huertos urbanos para los que ya hay «un montón de gente apuntada y el agua será gratuita». «Hay una realidad y es que incluso en Campanillas, que es el centro del distrito, se han quedado sin piscina. Una piscina para Santa Rosalía no se va a conseguir ni a corto ni medio plazo. Me gustaría una piscina pero las circunstancias son las circunstancias».

Por su parte, la concejala de Campanillas, Ruth Sarabia, confirmó ayer a este diario que el Consistorio hace realidad la petición de los dos colectivos del barrio y con ello transforma una zona que se había convertido en vertedero y en la que se hacía botellón. «Había uralita, el forjado estaba totalmente rajado y un niño se rajó la pierna», recordó.

La concejala confirmó las entre dos y tres pistas deportivas para la zona, con un presupuesto de unos 100.000 euros para el próximo año y remarcó que «en los últimos 15 años no ha habido ninguna petición al distrito para que se retome la piscina». Por último recordó que, en su última etapa, la piscina de Santa Rosalía «sólo llegó a tener nueve usuarios».