El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, habló ayer de nuevo ante los periodistas sobre la posible celebración o no de la Feria de Málaga este verano y ligó su futuro, es decir, que se celebre en agosto o se retrase a septiembre, a la evolución de la pandemia, es decir, al ritmo de los contagios y sus números y a la vacunación. Lo que sí dejó claro el regidor es que no hay una decisión tomada, un día después de que la concejala encargada de organizar el evento, Teresa Porras, reconociera que sobre la mesa está la posibilidad de llevarse las fiestas a septiembre para que coincidan con el día de la Victoria, que es el ocho.

«Seguiremos esperando», dijo el alcalde. Se seguirá esperando, precisó, «hasta que los números evolucionen de tal manera que tengamos más seguridad de que podamos hacerla. Todavía, por tanto, no hemos tomado la decisión ni en las fechas habituales de agosto ni en las fechas especiales de septiembre». Cuestionado en concreto, informa Europa Press, sobre la posibilidad de posponer la celebración, el alcalde señaló: «Estamos pendientes, mientras no tengamos la decisión tomada no tiene sentido que comente porque no está tomada».

De igual modo, dijo que el hecho de que se baraje la posible fecha de septiembre «no quiere decir que esté tomada la decisión de hacerla ni en agosto ni en septiembre. No está tomada».

Sobre la posibilidad de hacerla en septiembre, dijo que se baraja dado que al tener más tiempo los números pueden evolucionar mejor. «Todo depende de que tengamos los mejores números posibles, eso depende del proceso de vacunación y de que nuestro protocolo de cumplimiento del Covid-19 sea de tal forma que los contagios vayan bajando», agregó.

Advirtió en este punto de que la incidencia acumulada en la ciudad en dos semanas por cada 100.000 habitantes es de unos 150 casos y la provincia, casi 160, lo que «son unos números muy altos comparado con lo que, por ejemplo, Reino Unido plantea para el semáforo verde, que nos importa mucho. No digo que nos importe más el semáforo verde que la Feria, pero va unido una cosa a otra. «Esforcémonos todos en bajar esos números y entonces ambas cosas podrán venir con normalidad», insistió el regidor, que en relación con el modelo, que se divide en el Centro y en el Cortijo de Torres, y si podría prescindir de alguno de esos espacios al considerarse menos seguros, dijo que «no es el momento de tomar una decisión sobre este tema, es el momento de esperar y de animar a que hagamos el esfuerzo máximo de bajar la incidencia acumulada». «No podemos retrasarla mucho -la decisión-, porque no habría tiempo de organizar las cosas bien. Estamos a mitad de junio y queda tiempo por delante», agregó.

El presidente de los hosteleros malagueños (Mahos), Javier Frutos, por su parte, dejó claro que la decisión está aún en el aire y habrá que sentarse «para valorarla», además de indicar: «El no tener que suspenderla otro año sería positivo para el sector, el que se celebre en septiembre, pero está en el aire ahora mismo y habrá que sentarse para valorarlo», afirmó. Asimismo, Frutos incidió en que las fechas «no se han dicho cerradas; todo va a depender de los contagios». «Lo apoyaríamos -en septiembre- en tanto en cuanto viéramos, nos sentáramos y se nos explicara si verdaderamente en septiembre sería para tener una Feria dentro de la normalidad», declaró, para reconocer, luego, que es una decisión complicada y que habrá que esperar, al menos, una o dos semanas.