José Carlos Carmona es un malagueño nacido en 1963 que se ha convertido en un auténtico hombre del renacimiento en pleno siglo XXI y que triunfa en múltiples áreas en Sevilla. Su currículo profesional es tan vasto, profundo y multidisciplinar que marea; hace de todo y todo lo hace bien, rozando o amasando el éxito: es doctor en Filosofía, profesor titular de la Universidad de Sevilla, director del Coro de esa institución docente y de la Orquesta Sinfónica Hispalense, creó el máster de Escritura Creativa de esta universidad, es escritor de éxito (su novela ‘Sabor a chocolate’, publicada en Alfaguara tras hacerse con ese prestigioso premio, llegó a vender más de 100.000 ejemplares y fue recomendada por el mismísimo Arturo Pérez-Reverte y publicó ‘Sabor a canela’ en Planeta), es actor, de forma que ha participado, por ejemplo, en la aclamada película ‘El autor’ (Manuel Martín Cuenca, 2017) o en el reality show Curso del 63, de Antena 3, ha viajado por 46 países del mundo, en muchos de ellos como cooperante internacional, colabora con Canal Sur en el programa ‘Gente de Andalucía’, que dirigen Pepe da Rosa Jr y Ana Carvajal y además se enfrentó a Alfredo Pérez Rubalcaba en 2011 por dirigir el PSOE.

Carmona, a la izquierda, en la película ‘El autor’. | L.O.

«Cuando me di cuenta de que quería ser director de orquesta con 17 o 18 años, pensé ¿cómo hago para ponerme delante de gente tan músico como yo y que me hagan caso? Entonces hice un plan loco que era enriquecerme lo más posible. Estudié Filosofía porque pensé que, dentro de las carreras que había, esta podía darme unos aspectos interesantes; estudié Arte Dramático por lo mismo, por ponerme encima de un escenario sin tener miedo ninguno; estudié hasta lenguaje de signos para ver cómo funcionaba la relación visual; todo lo que he hecho en mi vida ha sido para ser un gran director de orquesta, lo que pasa es que, cada vez que he abierto una puerta, esa puerta ha intentado chuparme. Cuando empecé en el teatro, en el cine, era peligrosísimo, porque claro, de pronto me podían llamar para una serie en Madrid y tener que dejarlo todo y claro, no es que yo quiera ser actor, es que yo quería ser director de orquesta», dice.

Le viene de familia porque su madre era la famosa cantante de ópera Encarnita Sarmiento. Nació en la avenida de la Rosaleda, estudió en la Presentación y en los Maristas. «Tengo un momento crucial cuando mi madre me deja salir solo a un quiosco de calle Carretería a comprar un torta loca y ahora, cada vez que tomo una, tengo sensación de libertad».

Vivió en Miraflores y en la Victoria también. Todos esos años estudió también en el conservatorio y, tras estudiar algunos cursos de Derecho en El Palo, fue a Madrid para ser director de orquesta y de coro. Y luego recaló en Sevilla por su carrera docente.

«He tenido la oportunidad de dirigir el Réquiem de Verdi, he tenido la oportunidad de dirigir la sinfonía Resurrección de Mahler en el Sagrario de la Catedral de Sevilla, que eso es 300 personas de coro y 100 de orquesta; he dirigido la Sinfónica de Málaga muchas veces, el Réquiem de Mozart en la Catedral de Málaga, un programa con la Sinfónica maravilloso; entonces, yo estoy contento, muy contento porque he conseguido cosas, y si lees mis novelas verás que salen muchos músicos, defiendo que la gente tiene que escribir de lo que sabe. Todas las artes en sí me han enriquecido como para poder hacer buenos productos dentro de mis capacidades en cada uno de los ámbitos en los que me he movido», reflexiona.

Su último libro es 'La condición urbana', una recopilación de sus mejores relatos escritos durante los últimos años.

Sólo una cosa le ha decepcionado: «Ha sido muy decepcionante participar en partidos, he estado 28 años en el PSOE y jamás me han llamado para preguntarme sobre algo de lo que yo supiera, una asesoría; y luego he estado en Ciudadanos y, por supuesto, tampoco. No funcionan con la flexibilidad suficiente». Y agrega: «Contengo multitudes, como diría Walt Whitman». Aunque el reto «brutal» fue ser director de Orquesta, explica que tiene una gran vida interior y, en su carrera como actor, llegó a interpretar al compositor del Himno de Andalucía en la película sobre Blas Infante ‘Una pasión singular’, «era su maestro, se llamaba José Castillo» (lo compusieron ambos). Carmona es, como Infante o el propio Castillo, el arquetipo de andaluz culto y universal.