El director, Javier Claudio (Málaga, 1966), ruega silencio extremo a los jóvenes músicos: «Que no se escuche un ruido, cualquier ruidito nos fastidia la toma entera» ,advierte.

Los intérpretes, que tienen de 13 a 18 años, obedecen a rajatabla y en el salón Falla del Conservatorio Superior de Música sólo se escuchan las notas del brioso zapateado del compositor español Enrique de Ulierte, una de las cuatro piezas de su ‘Suite española’.

El pasado martes tuvo lugar la primera grabación mundial para orquesta de cuerda de esta suite, gracias a una partitura que Javier Claudio, director artístico del proyecto Promúsica, profesor de la UMA y catedrático de violín, heredó de su abuelo, un violinista que llegó a acompañar películas mudas en los cines de Málaga.

Esta suite, de un compositor español del que solo se conoce con certeza el año de su muerte (1985), ha sido grabada directamente para Spotify y iTunes, gracias a un acuerdo con la casa discográfica de Promúsica.

Javier dirige además dos de las tres orquestas de Promúsica, en concreto la Joven Orquesta y la Orquesta de Cámara, porque la que queda, la Orquesta Infantil, para músicos de 6 a 12 o 13 años, «la dirigen dos miembros de la Orquesta de Cámara», explica.

Ángel Triguero, Javier Claudio y Marina Chinchilla. ÁLEX ZEA

Entre quienes participan en la primera grabación mundial del martes se encuentra el violinista malagueño Ángel Triguero, de 16 años, que empezó a tocar con sólo 5 años y que lleva en Promúsica desde la Orquesta Infantil. Ángel no duda en recomendar esta formación musical: «Si saben algún instrumento de cuerda que se apunten, porque conoces a gente muy divertida, hacemos viajes, proyectos muy chulos y Javier el director siempre está haciendo cosas diferentes».

A su lado está la también violinista de Málaga Marina Chinchilla, de 18 años, en Promúsica desde los 11 años y que compagina actualmente la Joven Orquesta con la de Cámara.

Pese a su juventud, cuenta que no es la primera grabación mundial en la que participa y entre sus mejores recuerdos, el haber tocado en la Musikverein de Viena. «Es algo increíble. Básicamente todos los días aprendes algo nuevo», confiesa. De la Musikverein cuenta Javier Claudio que cuando comenzaron a tocar en la sala de cámara, «los niños empezaron a llorar de la maravillosa acústica, de cómo sonaba la orquesta».

Precisamente, si algo no les falta a los músicos malagueños es experiencia internacional. Desde que Promúsica nació en 2009, han tocado en multitud de países, se han llevado primeros premios internacionales y tampoco les ha parado la pandemia.

De hecho, el mes pasado, la Orquesta Infantil y la Orquesta de Cámara consiguieron la medalla de plata y la Joven Orquesta la de bronce, en ‘The World Orchestra Festival’, celebrado en modo ‘online’ en Viena, y en el que participaron 130 orquestas de unos 30 países.

«Desde que comenzamos en 2009 el nivel de los músicos malagueños ha mejorado muchísimo. Hay cantera musical y en Europa ya nos temen», sostiene Javier Claudio con una sonrisa. Esta grabación es una prueba más.