Silvia, Elisa y Lucía tienen 12 años, malagueñas, de la capital de toda la vida, acaban de terminar sexto de Primaria y con la llegada de septiembre comenzarán el instituto. Hasta aquí nada las distingue de miles de niñas andaluzas, excepto su conciencia social. Este grupo de tres menores junto con su mentora, Lidia Fuentes, son finalistas en la categoría junior en ‘Technovation Girls’. El primer grupo andaluz que consigue tal hazaña gracias al desarrollo de una aplicación para móviles, MELF (MyEcoLifeTrack), cuyo fin es calcular la huella hídrica del usuario y fomentar el ahorro de agua

Cualquier problema social hubiese sido válido por lo que cabe preguntarse por qué preocuparse por el consumo de agua. Silvia Mandow, una de las niñas creadoras de la aplicación, ha justificado su elección: “Mientras investigábamos nos encontramos que en el año 2050 España se puede llegar a convertir en un desierto por lo que consideramos que la sequía es un problema a nivel mundial que genera un impacto global y a largo plazo”.

A Silvia no le faltan ganas y sorprende que a su corta edad tenga claras sus prioridades: “Queremos que el proyecto genere un impacto al menos a nivel local para que la gente conozca estas iniciativas y no se quede en el olvido”. Las tres niñas junto a su mentora han realizado un trabajo de fondo, “desde diciembre le hemos dedicado a la aplicación una media de dos o tres horas semanales excepto las semanas previas a la entrega que requirieron mucha más dedicación”, ha explicado su coordinadora Lidia Fuentes, catedrática de Ingeniería Telemática. 

Todo el trabajo ha dado sus frutos, su propuesta ha destacado entre los 1.700 grupos que presentaron formalmente el proyecto. Las tres niñas se han impuesto a las casi 5.900 presentadas con su iniciativa hídrica. “Es un proceso largo, se envía todo lo necesario a mediados de abril y queda listo para ser juzgado por jueces internacionales”, ha explicado la mentora de MELF. Ser finalista es un logro, tan solo 10 grupos (5 junior y 5 senior) de los 1.700 presentados logran hacerse un hueco en el podio de ‘Technovation Girls’. 

Las chicas de MELF disputarán su final entre el 12 y el 13 de agosto en una cumbre mundial donde expondrán su proyecto ante un jurado de expertos. Debido a la situación sanitaria por la Covid-19 se realizará en formato online aunque en años anteriores se celebraba presencialmente desde la sede de Google en San Francisco. Al ser preguntadas por el premio, tanto Silvia Mandow como su mentora y madre, Lidia Fuentes, declaran entre risas que desconocen cuál sería en caso de ser las ganadoras de ‘Technovation Girls’. Su objetivo más que quedar las primeras es “dar difusión al proyecto para animar a otras niñas a que se apunten a esta iniciativa”. Lidia Fuente concreta que “los premios suelen ir enfocados a la educación de las niñas otorgándoles becas y ayudas para su educación”.

¿En qué consiste MELF?

MELF (MyEcoLifeTrack) es una aplicación que calcula la huella hídrica semanal del usuario, a través de un gráfico de barras se puede apreciar el consumo de agua dividido en tres secciones: agua, comida y plástico. La sección del agua calcula cuánto consumen los electrodomésticos que se emplean en el quehacer diario como la lavadora o el lavavajillas

En la sección de la comida se especifica cuántos litros de agua se han gastado para producir los alimentos que ingerimos y con respecto al plástico se mide el consumo por el uso de dichos materiales. “Funciona con un sistema parecido a las pulseras de actividad que te marcan cada día tu actividad física, sigue el mismo modelo pero adaptado al consumo del agua”, ha apuntado la mentora Lidia Fuentes. 

Technovation Girls 

Este proyecto de calibre mundial, desconocido para muchos e impulsado por empresas como Google, tiene como objetivo disminuir la brecha de género que existe en la actualidad en el sector tecnológico. El programa está centrado en el emprendimiento social, las niñas deben identificar un problema o reto presente en su comunidad local y darle una solución a través del desarrollo de una aplicación. Las jóvenes pueden participar desde los 10 hasta los 18 años en dos categorías distintas, la junior ( de los 10 a los 14 años) y la senior (de los 15 a los 18 años). 

Los grupos cuentan con el apoyo de una mentora y se les proporciona formación en programación básica para que sean capaces de desarrollar un prototipo. En la categoría senior también es necesario desarrollar un plan de negocio y marketing para presentarlo a posibles inversores. “Proporcionan una plataforma online con una serie de pautas, vídeos, tutoriales para enseñarles a las niñas a programar. El mentor también realiza una labor de acompañamiento y formación”, ha puntualizado Lidia Fuentes.