Renfe adapta la programación actual del AVE Málaga-Madrid a la demanda estival, que se reforzará con la circulación de cuatro trenes que se sumarán a la oferta en dos fases, la primera este lunes 19 de julio y la siguiente el próximo 26 de julio.

A partir del día 19 se ponen en servicio dos trenes, uno por sentido, con salidas de la estación de Atocha a las 10.30 horas (de lunes a sábados) y de Málaga-María Zambrano a las 15 horas (diario excepto sábados). Estos AVE estarán en servicio hasta el domingo 5 de septiembre.

En una segunda fase, entre el 26 de julio y el 31 de agosto, Renfe ampliará los días de circulación de dos trenes en sentido Madrid para adaptar el servicio a la demanda estacional, han precisado desde la compañía en un comunicado.

El AVE con salida de Málaga a las 20 horas que ahora circula los viernes y domingos pasará a prestar servicio también de lunes a jueves. Además, el actual Málaga-Madrid de las 08.10 horas que actualmente circula de lunes a jueves lo hará también los viernes en el periodo mencionado.

Con la recuperación de estos trenes, Renfe eleva la oferta en el AVE Madrid-Málaga durante el mes de agosto hasta las 22 circulaciones en un día laborable (lunes a viernes), 15 los sábados y 19 los domingos.

Por otra parte, como es habitual cada verano, el primer AVE con salida de Málaga a las 06.30 horas dejará de prestar servicio entre el 24 de julio y el 31 de agosto, para reincorporarse de nuevo a la oferta a partir del 1 de septiembre.

Todos los trenes y horarios pueden ser consultados en los canales habituales de información y venta de la compañía: www.renfe.com, teléfono 912 320 320, aplicaciones oficiales y puntos de atención al cliente de estaciones.

Desde la empresa han recordado que los servicios AVE, Alvia, Euromed e Intercity de Renfe cuentan con la certificación AENOR de protocolos anti-COVID y del sello SGS 'Disinfection Monitored', que certifica la eficacia en los resultados de los protocolos de limpieza y desinfección.

Este sello avala niveles óptimos de desinfección en todas las superficies del tren frente a un amplio espectro de bacterias y virus, entre los que se encuentra la COVID-19. Además, Renfe aplica estrictos controles de limpieza y desinfección durante las labores de mantenimiento de los trenes, en talleres y antes del inicio de cada una de las circulaciones.