La calle El Violonchelo, una vía en cuesta al pie del viaducto de la Ronda Este, sigue sin estar afinada. Pese a que desemboca en la calle principal de La Mosca, la calle Eucaliptus, continúa siendo un terrizo en el que los peatones y conductores tienen que andar con tiento.

«Por aquí se han caído dos coches», cuenta José Martín, un vecino de La Mosca que tiene una vivienda en esta calle y que hace unos siete años depositó cerca de 20.000 euros para la futura urbanización de la vía. José está junto a un canal de desagüe a cielo abierto que es el que provoca los accidentes.

El canal de pluviales, un peligro para coches y peatones. A.V.

Como recuerda, dado que los días de lluvia el agua bajaba con fuerza y obstruía de barro la calle Eucaliptus, a comienzos de los 90 «estuvimos cinco días con el alcalde Pedro Aparicio en el Distrito del Palo, para que nos lo asfaltara». El hormigonado se limitó a unos pocos metros pero el grueso de la calle sigue terriza casi 30 años después.

Antonio Pino, presidente vecinal de La Mosca, recuerda además que en el caso de José Martín, pese a que su vivienda cuenta con todos los permisos, «no le dan la cédula de habitabilidad porque la calle no está asfaltada, así que si pagas todo y te dejan construir el edificio no tiene la habitabilidad».

«Falta el saneamiento, no está asfaltada y tienen que meterle el alumbrado», resume José Martín, que señala que habría que cubrir cuanto antes el canal de aguas pluviales.

El caso es que, desde 2017, los vecinos tienen un proyecto de urbanización que les entregó el Consistorio, con un presupuesto base de licitación de 181.000 euros. El proyecto incluye una calzada de doble sentido y aceras, además del saneamiento, salidas de aguas pluviales y canalizaciones de telefonía y electricidad, aparte de mobiliario urbano.

Se trataría en todo caso de una primera fase, apunta Antonio Pino, porque la segunda no se contempla y conectaría la calle con otra zona del barrio. De hecho, tras la casa de José Martín hay un construcción paralizada, con huecos en los que salen ratas, denuncia y la calle es ya un estrecho sendero lleno de matorrales.

La segunda fase de la calle todavía no se contempla. A. V.

El concejal de Urbanismo, Raúl López, informó a este diario de que la Gerencia ha encargado a un promotor que hará el estudio de detalle de unas viviendas en esta vía, un nuevo proyecto de calle El Violonchelo, en concepto de carga urbanística. «De esta forma obtenemos un proyecto que los técnicos señalan que era necesario actualizar», destacó el concejal.