Efectivos del Grupo de Investigación y Protección (GIP) de la Policía Local de Málaga han detenido a dos mujeres, una de ellas natural de Campillos y de 61 años, y la otra, su hija, natural de Marbella y de 43, ambas vecinas de Málaga, como presuntas autoras de un delito de hurto a un anciano de 83 años.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 13.15 horas del pasado viernes 2 de julio cuando los agentes, que prestaban su servicio de paisano en prevención y vigilancia de hechos delictivos en la zona del centro histórico y comercial, advirtieron la presencia de las dos mujeres, a las cuales reconocieron por su amplio historial delictivo, sobre todo relacionado con delitos contra la propiedad, por lo que comenzaron a realizarles un discreto seguimiento.

En primera instancia los policías locales se percataron de que parecían estar pendientes de las personas, siendo sus víctimas preferidas las de avanzada edad, que entraban y salían de las entidades bancarias. En un momento dando, se fijaron en un hombre mayor que compraba lotería en un establecimiento de calle Atarazanas con calle Alhóndigas, han precisado desde la Policía Local en un comunicado.

Al conocer cómo actuaban estas mujeres, los agentes se percataron cómo la hija hacía un gesto a su madre, señalándole el bolsillo derecho del pantalón de la víctima. La progenitora se apartó unos metros y echó un vistazo para comprobar si alguien podía estar advirtiendo sus intenciones, no dándose cuenta en ningún momento de la presencia de los dos policías locales de paisano.

Una vez que el hombre salió del establecimiento, las mujeres comenzaron a seguirlo por distintas calles, encontrándose en todo momento la hija delante, la cual se acercó en varias ocasiones al hombre sin lograr sisarle el sobre en el que llevaba el dinero, mientras su madre se colocaba a un par de metros para tapar sus maniobras, a la vez que mantenía una actitud vigilante.

Cuando el hombre se dispuso a entrar en un establecimiento situado en calle Don Cristian, aprovechando que ralentizaba su marcha para subir unos escalones, la hija se acercó más a él e introdujo su mano derecha en el bolsillo de la víctima, sustrayéndole el sobre con el dinero sin que llegase a percatarse de nada, guardándolo con rapidez en el bolso que portaba y haciéndole una seña a su madre para que se retirara.

Fue en ese justo momento cuando los agentes las interceptaron sin dejarles ninguna opción a evadirse o esconder el sobre que acababan de sustraer, identificándose como policías locales mediante sus placas emblemas y carnés profesionales e interviniendo y revisando el bolso, recuperando de ese modo el dinero sustraído.

Acto seguido, mientras uno de los policías locales custodiaba a las mujeres, su compañero se dirigió hacia la víctima, ante quien igualmente se identificó como agente de la autoridad, solicitándole que comprobara si echaba algo en falta, ante lo que se percató de que le faltaba un sobre con 1.700 euros que acababa de sacar del banco, añadiendo que incluso conocía la distribución exacta en billetes, ya que la había solicitado de ese modo.

Una vez que el agente le hizo saber que habían pillado a las dos autoras del hurto y recuperado el sobre con el dinero, le entregó el mismo, mostrándose el hombre sumamente agradecido a los policías locales. En cuanto a las mujeres, fueron detenidas y trasladadas por otra unidad que acudió en apoyo a dependencias policiales, siendo, posteriormente, puestas a disposición judicial.