Málaga ha recuperado al término del mes de junio el liderato empresarial andaluz que perdió durante la pandemia y, con algo más de 54.500 firmas dadas de alta en la Seguridad Social a cierre del mes de junio, está ya más cerca de los niveles que manejaba antes de la irrupción del coronavirus, que se movían en torno a las 56.000 compañías. La debacle económica que sufrió la provincia en este pasado 2020 (especialmente intensa por los malísimos momentos que atravesó su principal industria, el turismo) dejó la pérdida de casi 2.800 empresas en ese ejercicio propiciaron que, tras muchos años liderando el ranking de firmas, Málaga cerrara el ejercicio con 53.100 firmas y se viera rebasada ligeramente por Sevilla (53.412) que, aunque lógicamente también afectada por la crisis, perdió menos (1.352) debido su menor dependencia del sector servicios.

Las tornas, sin embargo, han cambiado de nuevo cumplido el primer semestre de este 2021, y Málaga ha vuelto a adelantar a Sevilla, que cuenta ahora con 53.684 empresas, según los datos publicados estos días por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. La retirada de las restricciones de movilidad, la llegada del verano y la reactivación de muchos negocios vinculados al turismo y la hostelería está detrás del tirón que ha pegado la economía malagueña en estos últimos meses. Por dar un dato, ha sumado más de 2.000 nuevas empresas a su censo desde el pasado mes de marzo, cuando contaba con unas 52.400.

La vicepresidenta ejecutiva de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Natalia Sánchez, celebra estos datos de repunte, aunque también los toma con «una gran cautela» en un momento en el que los contagios vuelven a dispararse y está aún por ver cuál va a ser el comportamiento del turismo extranjero, sobre todo del británico.

«Está claro que Málaga es una provincia procíclica. Es decir, que cuando llega una crisis económica (aunque en esta el origen haya sido sanitario) es una de las zonas que más va a notar sus efectos pero que también es seguro una de las primeras en comenzar a recuperarse cuando las condiciones se van normalizando», dice.

Sánchez considera «vital» que se mantenga el avance del proceso de vacunación (ahora tocan los jóvenes) para controlar la incidencia de la pandemia de cara a salvar el verano y, sobre todo, a que la temporada turística se alargue a lo largo del otoño, con segmentos como el turismo del golf, los cruceros, el city break (escapadas de algunos días) o el turismo de eventos y congresos.

«Muchas empresas que estuvieron cerradas el pasado año han vuelto a abrir, pero lo importantes ahora es que la actividad se consolide: hay que ser prudentes porque muchas pymes y autónomos lo siguen pasando muy mal, y con miles de trabajadores que siguen en ERTE. Lo peor que nos podría ocurrir es que la situación sanitaria y hospitalaria obligara a tener que adoptar de nuevo medidas de restricción de la actividad», añade.

Los servicios remontan

El hecho de que Málaga sea la provincia andaluza donde desaparecieron más negocios el año pasado (el doble que en Sevilla o Granada, que son las que le siguieron caída) se debió sin duda al mayor peso que los servicios, donde se engloban segmentos como el propio turismo, la hostelería y el comercio, tienen en su economía. Pero en este 2021 también están siendo de momento los que más tiran de la reactivación. Así, los servicios representan casi el 80% del tejido productivo de Málaga, con más de 43.100 firmas a cierre de junio. La cifra está ya muy próxima a la era previa del Covid (en marzo de 2020, justo antes del estallido, eran 43.700), tras haber caído por debajo de las 40.000 en los meses más duros de la pandemia.

El mapa empresarial de la provincia se completa con las aportaciones de la industria, la construcción y la agricultura, en cuyo caso las bajadas a lo largo de esta crisis fueron bastante más leves. Sorprende en todo caso por lo positivo de la cifra que la construcción tenga ahora mismo casi 6.100 empresas de alta, con lo que supera ya al momento previo a la pandemia (5.959), mientras que la industria cuenta con 2.620 (un dato casi similar) y el sector agrario con 2.669 (en este caso sí hay un descenso mayor, aunque achacable a que la comparativa es con un mes de febrero, donde las campañas agrícolas tienen mucha más incidencia).

En cuanto al empleo, Málaga presenta actualmente 435.474 asalariados en el Régimen General de la Seguridad Social, aunque teniendo en cuenta que cerca de 20.000 continúan inscritos en un ERTE. Y aunque se ha recuperado bastante empleo en los últimos meses todavía se está, evidentemente, por debajo de lo normal. En junio de 2019, el último verano antes de la llegada de la pandemia, la provincia contaba con 456.056 asalariados.

De nuevo es el sector servicios el más significativo en volumen de empleo en la provincia, ya que acoge a 357.259 trabajadores, el 82% del total.