Juan Cassá, edil no adscrito en el Ayuntamiento de Málaga y exportavoz municipal de Ciudadanos, partido que abandonó en mayo de 2020, ha confirmado este jueves la postura que había insinuado en junio y que confirmó el pasado lunes: ha votado hasta cinco ocasiones junto a la oposición, el PSOE y la confluencia conformada por IU y Podemos, lo que significa que se ha expresado contra los intereses del equipo de gobierno de Málaga.

Cabe recordar que en la capital el PP tiene 14 ediles y suma uno, en virtud de un pacto de coalición, con Noelia Losada, portavoz de Cs. La oposición tiene 15, 12 del PSOE y tres de Unidas Podemos. Hasta ahora, Cassá garantizaba la mayoría absoluta del equipo de gobierno, al sumar con su apoyo 16 sufragios, y eso valía para comisiones y plenos. Pero ya en junio no acudió a votar en una Comisión de Urbanismo, lo que propició que no se aprobara definitivamente un proyecto de oficinas para la esquina de oro del Puerto, rechazado por siete votos de la oposición (en las comisiones son menos representantes) y apoyado por seis del PP. La iniciativa volvió a llevarse a la Comisión de Urbanismo de julio y en esta ocasión apoyó a la oposición, tumbando el proyecto de oficinas (ocho en contra con Cassá, el PSOE y Unidas Podemos y siete a favor, los del PP y Cs).

El caso es que hoy se ha celebrado la Comisión de Economía y Hacienda y el asturiano se ha alineado hasta en cinco ocasiones con la oposición de izquierdas. No ha habido comentarios. Hasta ayer mismo el alcalde, Francisco de la Torre, decía que iba a explicarle a Cassá el proyecto de oficinas, ya que el edil no adscrito pedía una explicación clara y personal; y recordaba que en el 99% de los casos el asturiano ha apoyado al PP y Cs en este mandato, que ya ha pasado su ecuador. Pero hoy Cassá ha vuelto a las andadas, es decir, a reconfirmar su cambio de postura y lo que en un principio podía ser un amago es, al menos ya, un inicio de tendencia que ha quitado la mayoría absoluta a PP y Cs, de momento, claro. Cabe recordar que se ha aliado ya con Por Mi Pueblo en la Diputación y canalizará allí, donde es diputado no adscrito, las peticiones de los pueblos.

Así, ha votado a favor de una propuesta del PSOE para instar al Ayuntamiento a trasladar el gasto previsto para las fiestas que no se han celebrado o que no podrán celebrarse en su formato habitual a ayudas para paliar la situación de los sectores económicos afectados (los feriantes y vendedores ambulantes, la Feria ya suspendida está presupuesta con 3,5 millones de euros, aproximadamente). También ha apoyado otra moción de Adelante Málaga (IU-Podemos) en la que se reclama al equipo de gobierno que adjudique por concurso público todas las contrataciones en materia de personal o asesoramiento, ya sea desde el Ayuntamiento o sus empresas y organismos, relacionados con la Expo 2027; se insta al equipo de gobierno a habilitar mecanismos y procedimientos que garanticen la participación activa de los colectivos sociales y los grupos políticos en procesos y documentos estratégicos relativos a la Expo 2027 y se rechaza, por cierto, la contratación "directa" de Promálaga a favor de una empresa para hacer un dossier promocional de ese evento (los tres puntos de la moción han salido adelante por ocho votos a favor y siete en contra).

Ya en último lugar, IU y Podemos han presentado una moción relativa a los locales vacíos existentes en la ciudad, de forma que Cassá ha apoyado en la votación de los cinco puntos, que se han sometido a voto por separado, hasta en tres ocasiones las tesis de la oposición. En total, ha votado hasta en cinco ocasiones en contra de los intereses del equipo de gobierno que hasta ahora había sustentado.

Por cierto, a ver qué hace en la Comisión de Derechos Sociales y Cultura.

Nadie se atreve a interpretar en público los gestos de Juan Cassá

El papel de Juan Cassá en este mandato hunde sus raíces en el anterior, el que expiró en 2009. Por entonces, y durante la campaña, dijo que no apoyaría si en la lista del PP se mantenía algún edil imputado. Esa imputación cayó al no hallar el juez del caso ‘Villas del Arenal’ indicio de delito contra el entonces concejal de Urbanismo, pero pasaron las elecciones y el PP comenzó a negociar con Cs. Se llegó a un pacto de gobierno, pero la sorpresa fue mayúscula cuando se conoció que Noelia Losada ocuparía Cultura, Deporte y Teatinos y Cassá se iba a la Diputación. En casi dos años, ha respetado la disciplina de voto tanto en la institución supramunicipal como en el Ayuntamiento, hasta que en junio comenzó a romperla. Nadie se atreve, en público claro, a interpretar sus gestos. El alcalde dice que ha sido leal hasta ahora. Está por ver cómo acaba el pulso. Parece complejo el encaje.