La pandemia y la ausencia de turismo ha acarreado que muchos propietarios de la ciudad de Málaga conviertan sus viviendas turísticas en alquileres residenciales. Según datos de la Asociación de Viviendas Turísticas en Andalucía (AVVA), en torno al 40% de los pisos vacacionales de la capital han pasado a ser alquileres de media o larga temporada.

Junto con Barcelona, Madrid y Valencia, Málaga es de las capitales españolas con mayor número de viviendas de uso turístico por número de habitantes, según la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos (Fevitur).

«En Barcelona se ha notado de forma más grande donde prácticamente el 60% de la oferta se ha ido al alquiler residencial, en Madrid donde también el 90% se ha ido al alquiler residencial, y en la ciudad de Valencia con un 50% aproximadamente», asegura el presidente de Fevitur, Tolo Gomila.

Las 6.500 viviendas turísticas que había en la ciudad de Málaga se han reducido a 4.000, tras la crisis sanitaria, según datos ofrecidos por AVVA. «La pandemia ha consolidado el sector de los pisos vacacionales, ya que algunas viviendas no se presentaban con el perfil de apartamento turístico, por lo que han pasado a ser alquileres de larga o media temporada», declara el presidente de AVVA, Carlos Pérez-Lanzac.

Para Tolo Gomila, este trasvase ha desencadenado en otra forma de alquiler: el arrendamiento por temporada, es decir, por meses. «Estamos viendo que este trasvase se ha llevado principalmente a otro modelo de alquiler que existe dentro de la Ley de Arrendamiento Urbano que habla del arrendamiento de temporada, por meses», manifiesta el presidente de Fevitur.

En Andalucía, el 26% de los pisos turísticos han pasado a ser de arrendamiento residencial. Pilar Tirado es propietaria de un apartamento en Estepona que antes de la pandemia lo tenía alquilado con fines turísticos, pero tras ella, decidió arrendarlo por temporadas.

«Antes de la pandemia, llevaba un tiempo pensando en convertir el piso de uso turístico a un alquiler residencial, ya que me suponía muchos gastos, como de limpieza, movilidad y las facturas de la luz y el agua que en el piso de alquiler residencial entran dentro del precio», afirma la propietaria del inmueble.

Pilar asegura que el arrendamiento por meses le ofrece más estabilidad económica que el turístico. «Todos los meses tengo un dinero fijo que sé que no va a variar como ocurría cuando lo tenía alquilado de forma turística donde los meses de auge eran los de verano y diciembre», manifiesta la propietaria quien no considera volver al alquiler turístico.

Tolo Gomila estima que en los próximos meses una parte de los apartamentos de alquiler residencial que antes eran de uso turístico volverán a la parte vacacional, mientras que la otra parte se mantendrá así, pero con el alquiler por meses. «Las viviendas con un alquiler residencial que antes eran de uso turístico van a tener un traslado a la parte vacacional y, en mi opinión, creo que va haber otra parte que se va a quedar de alquiler residencial, pero en ese formato de arrendamiento de temporada, es decir, por meses», expone el presidente de Fevitur.

De la misma forma, el presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas en Andalucía (AVVA) espera que para este verano se produzca una leve subida de los pisos vacacionales en la ciudad de Málaga debido a los proyectos turísticos, aunque la cifra de viviendas se mantendrá durante la estación, ya que la mayoría de esos apartamentos seguirán con un contrato vivo.

«Desde que se levantó el estado de alarma, vemos que ese trasvase que se había hecho al alquiler residencial se ha frenado y que poco a poco vuelve la actividad de uso turístico», añade el presidente de Fevitur, Tolo Gomila.

Alojamientos: Los pisos turísticos frente a los hoteles

Fevitur destaca que los visitantes prefieren los pisos de uso turístico, debido a la posibilidad de estar en un entorno individual sin compartir zonas comunes con otras personas. De este modo, la federación confirma un auge del alquiler de viviendas vacacionales como los chalés y las villas en el entorno rural.

«Estamos viendo que los turistas están buscando dos cosas: destinos menos masificados y ofertas de alojamientos, entre ellas las viviendas de uso turístico, que les permiten estar en un entorno individual», afirma Tolo Gomila, presidente de Fevitur.