Si este verano te apetece aprovechar tus días de descanso para visitar la provincia de Málaga, Ronda, Frigiliana, Nerja, Ojén y Genalguacil son cinco pueblos que no puedes perderte. Hay muchos más, pero esta selección te ofrece una buena oportunidad de conocer la riqueza interior de la provincia.

Ronda

A pesar de que Ronda es una ciudad, su reducido tamaño hace posible que se conozcan todos sus puntos de interés en menos de un día. Situada en lo alto de una meseta cortada por el río Guadalevín, creando un sorprendente desfiladero, Ronda se considera un “museo al aire libre” gracias a su patrimonio arquitectónico. 

Vistas de Ronda. L. O.

Si te estás planeando visitar Ronda, no puedes perderte el Tajo de Ronda, declarado Monumento Natural en Andalucía en 2019, las vistas desde el Puente Nuevo, el Balcón de la Aldehuela, la Plaza de Toros de Ronda, la calle La Bola, cuyo nombre real es Carrera de Espinel, los antiguos baños árabes, la Puerta de Almocábar, la Casa del Rey Moro, considerado Bien de Interés Cultural, las ruinas del yacimiento arqueológico de Acinipo y su casco histórico, declarado Conjunto-Histórico-Artístico en 1966 y donde se encuentran iglesias de parada obligatoria como la del Espíritu Santo, Santa María la Mayor y la del Socorro.

Las especialidades y los platos típicos de Ronda han hecho que la comarca cuente con una dieta con identidad propia. Entre los productos más populares se encuentran la castaña del Valle del Genal, el aguardiente, la chacina, las calabazas rondeñas, las migas con chorizo, las gachas, las habas con tomate, ajo y jamón, la morcilla rondeña, las yemas del Tajo y las rosquillas de Ronda, entre otros muchos.

Frigiliana

Este típico pueblo andaluz con casas encaladas está dentro de la red de los Pueblos Más Bonitos de España. Situado en la zona más oriental de la comarca de la Axarquía, fue galardonado con el primer Premio Nacional de Embellecimiento en 1982 y su casco histórico es Conjunto Histórico Artístico desde 2014.

Panorámica de Frigiliana desde su casco antiguo. Javier Lerena

A la hora de visitar el pueblo, son paradas obligatorias la Casa del Apero, que alberga la biblioteca municipal, el museo arqueológico y la oficina de turismo, el Palacio de los Condes de Frigiliana, que es actualmente la fábrica de miel de caña de Nuestra Señora del Carmen, la cuesta del Apero, uno de los lugares favoritos de los turistas para hacerse fotografías para sus redes sociales; el mirador de Frigiliana, la fuente de las Tres Culturas, la plaza de la Fuente Vieja, la iglesia de San Antonio de Padua, El torreón y el jardín botánico de Santa Fiora

Tampoco te puedes ir sin callejear. La calle Real, que atraviesa todo el casco histórico, es la principal del pueblo, donde se encuentran numerosos restaurantes, tiendas de souvenirs y heladerías, la calle El Garral es un callejón donde se aprecian todo tipo de detalles y no faltan las escaleras; y las calles Amargura, Alta y Santa Teresa de Ávila están decoradas con flores, plantas y mosaicos, que cuentan parte de su historia y la vida cotidiana.

Otro de los grandes atractivos turísticos de esta localidad es su rica gastronomía. Algunos de los platos típicos de esta zona son los distintos potajes, hechos a base de verduras frescas, como el potaje de bacalao, típico de la Semana Santa, y las migas o el choto frito cocinado en salsa de almendras son platos tradicionales de Frigiliana. Sin olvidar las recetas elaboradas a base de miel de caña, como las berenjenas fritas o las marcochas.

Nerja

Este municipio, que está a seis kilómetros de Frigiliana y limitando con la provincia de Granada, es uno de los lugares imprescindibles que ver en Andalucía, un lugar que muchos conocieron a través de las aventuras de Javi, Quique, Piraña, Tito, Desi, Bea y Pancho en la popular serie de Televisión Verano Azul

Imagen de los acantilados de Maro en Nerja. L. O.

De todos los lugares que tiene Nerja, uno de sus grandes atractivos es su costa, considerada una de las mejores de Andalucía: las playas de Burriana, Calahonda, Maro, El Salón, El Playazo, La Torrecilla, entre otras muchas. Otros sitios que visitar en este municipio son las cuevas de Nerja, el Balcón de Europa, la parroquia de El Salvador, el Barco de Chanquete, la calle Pintada, donde encontrarás todo tipo de locales, y la Plaza de La Marina, donde te puedes sumergir en el mundo de la realidad virtual. En los meses de verano, la ruta del río Chillar, los paseos en barco, el alquiler de kayaks o piraguas en los acantilados de Maro, las motos de agua, el parapente o el buceo son también actividades muy demandadas en el lugar. 

Su oferta gastronómica no se queda atrás, porque algunos de los platos más recomendados en Nerja son el ajoblanco, el emblanco de pescado, los espetos de sardinas, las batatas con miel de caña o el cabrito a la nerjeña.

Ojén

Entre el mar y la Sierra de las Nieves, Ojén es un pueblo se sitúa a diez kilómetros al nordeste de Marbella, junto al Arroyo de Almadán, donde se pueden apreciar uno de los paisajes urbanos más bellos de la provincia. 

Imagen de Ojén. L. O.

En Ojén no tendrás que elegir entre playa, montaña o festivales, porque podrás disfrutar de todo al mismo tiempo. El pueblo desarrolla una oferta de turismo ecológico-cultural, perfecta para los amantes de naturaleza: la eco reserva de Ojén, los miradores, como el de la carretera de Monda o de Juanar, los senderos, como el de Ojén-Juanar-Monda o la gran senda de Málaga, las rutas 4x4, las rutas a caballo y etnográficas, entre otras muchas actividades. 

El pueblo celebra cada año dos de los eventos musicales más importantes a nivel nacional, Ojeando, uno de los festivales referentes de música independiente, y el festival Castillo del Cante, uno de los grandes eventos del flamenco

También ofrece enclaves históricos, como son la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, la Fuente de los Chorros, el museo del Molino de Aceite, el Museo del Vino, las cuevas de Ojén y las Eras. 

En su cocina, se combinan los productos que provienen de sus huertos y los alimentos de las cacerías, destacando la sopa hervía, el arroz con hinojo, el bolo de hinojos, el salmorejo, el chicharrón con arroz o fideos, el arroz con bacalao o el gazpacho con uvas y almendras. Para los amantes de los postres, están los roquetes, los buñuelos, los churros “mojaos”, las castañas y el estofado de castañas.

Genalguacil

Este municipio está situado en el oeste de la provincia, en el Valle del Genal. Este año sus habitantes pueden presumir de su recién incorporación a la red de los Pueblos Más Bonitos de España

Vista de Genalguacil. L.O.

Una de las cosas más interesantes que ver en Genalguacil son las numerosas obras de arte que están distribuidas al aire libre y decoran sus calles, como los murales pintados en las fachadas, esculturas, troncos tallados, cerámica y fotografías. Esto se debe a que cada dos años se celebran Los Encuentros del Arte, un evento que reúne a prestigiosos artistas que trabajan durante semanas en el pueblo para crear todo tipo de obras. 

En el denominado “pueblo museo” también podrás visitar el Museo de Arte Contemporáneo ‘Fernando Centeno López’, la iglesia de San Pedro Mártir de Verona, y sus miradores, como el de la Plaza o el de los Poyetes.

Genalguacil presume de espacios naturales de enorme valor ecológico y belleza, como los entornos naturales de Gaucín, Benarrabá y Algatocín, desde los que podrás ver los blancos caseríos rodeados de árboles, recodos y valles. También, podrás explorar y adentrarte en el interior de su entorno natural con sus rutas de senderismo, como la de Genalguacil-Prado de la Escribana o la de Genalguacil-Jubrique

El pueblo integrado en la Serranía de Ronda tiene una larga tradición gastronómica, en la que destacan el gazpacho caliente, el aguardiente, las gachas, el mosto del terreno, el revuelto de ajetes, el salmorejo de carne y la sopa de tomates.