Ángel García Vidal es el representante en Málaga del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y coordinó el difícil rescate del pequeño Julen en Totalán en enero de 2019. En esta entrevista, hablamos de los diferentes proyectos de futuro para la ciudad y sobre el momento que esta atraviesa.

Parece que Málaga, como hizo con el mar durante muchos años, vive de espaldas al Guadalmedina...

Eso parece. Es una de las espinas que hay en la ciudad, ¿qué hacer con el Guadalmedina? O, mejor dicho, que las instituciones responsables que tienen que determinar una solución que además va a pasar por hacerla en muchas fases y durante mucho tiempo pues tomen una determinación clara y se empiece a trabajar o a hacer actuaciones en base a un proyecto que sea consensuado, a la altura de las expectativas que está teniendo esta ciudad no sólo en España, sino internacionalmente.

«Yo veo bien la estrategia del Puerto, y muy consecuente sobre todo con la estrategia de la propia ciudad y de su propia fisonomía. Para eso se empezó a trabajar en el plan estratégico de la ciudad»

¿Le gusta el proyecto que hay sobre la mesa, que consiste en varios puentes-plaza, el soterramiento de las avenidas al tráfico y aguas arriba una renaturalización? Hay quien dice que es un embovedamiento encubierto...

Bueno, es que eso es hablar por el final, y empezando por el principio hasta llegar ahí, que ahora llegaremos, lo primero es saber cuál es la solución hidráulica del río, porque el río en ese tramo actúa como un enorme aliviadero de toda la cuenca del Guadalmedina y, sobre todo, la época de avenidas. Actualmente no tienen otra evacuación que ese cauce. Y todos sabemos que la avenida de 500 o 1.000 años llega y en Málaga lo hemos vivido, y sabemos que por ahí pueden pasar 600, 700, 800 metros cúbicos por segundo. Entonces, como digo empezando por el principio lo que hay que tener claro es saber qué se va a hacer con eso. Si se va a seguir manteniendo ese espacio como un enorme aliviadero, difícilmente se pueden hacer actuaciones en el cauce porque tarde o temprano viene la avenida y se las lleva, o se deterioran, cosa que es tirar el dinero. Si sigue pasando por ahí esa cantidad de agua, únicamente se puede trabajar a partir de la cota de la lámina de agua de esos 600, 700. Y de ahí viene la idea de los puentes-plaza. Es casi una idea residual por no saber o dar por vencido el mantenimiento de esos 600 o 700 metros cúbicos en el cauce. Yo sería más partidario de disgregar esa avenida, esos 600 metros cúbicos, y trabajar en que no vayan al cauce, que hay muchas más opciones que pueden aliviarse de otra manera, con lo cual si bajas presión al cauce de los metros cúbicos que van a pasar por ahí en la avenida del periodo de retorno de los mil años, pues puedes pensar en trabajar en actuaciones mucho más sostenibles, a lo mejor, medioambientalmente, o mucho más integradoras en el paisaje urbano de la ciudad.

Hay un proyecto de Ecologistas en Acción que quiere renaturalizar el río...

Esa es una opción. Son seis kilómetros de tramo desde el Limonero hasta la desembocadura que pueden tener diferentes tratamientos. No es lo mismo el tramo que hay al final, donde el CAC, que Ciudad Jardín. El caso es que a partir de tener muy claro cuál es la solución hidráulica, se puede tener clara cuál es la solución urbanística. La sensación que me da, o los conocimientos que tengo, es que en la primera parte es donde no existe realmente el acuerdo o donde no se está haciendo el hincapié que se debería.

Ángel García Vidal posa en su despacho para esta entrevista Álex Zea

¿Esas soluciones pasan, por ejemplo, por desviar el río?

Eso se ha hecho en otras ciudades, en Valencia, en Almería, y aquí incluso hubo un proyecto para desviar el cauce, que saliera por el Peñón del Cuervo. Obras muy costosas, pero muchas más costosas son las inundaciones del 89, ¿me explico? Y ya no digamos si se lleva alguna vida. Es verdad que desde el 89 hasta ahora se han hecho muchas mejoras, en el sistema de saneamiento, en la ciudad, del drenaje, etcétera. Afortunadamente. Pero probablemente si cayese la misma tromba de agua no digo yo que produciría las mismas consecuencias, pero en fin hace un par de años hubo otro episodio, creo que lo recordamos. Ahora recientemente todos nos hemos sobrecogido por las inundaciones de Alemania. Tenga más influencia el cambio climático o no, el caso es que estas se producen, vienen y generalmente nos lamentamos de lo que se podía haber hecho para evitarlo, o las presiones urbanísticas que invaden la ribera, las zonas de policía, las zonas de inundación, etcétera.

Hay muchas consecuencias cada vez que llueve en la zona Este y en el Guadalhorce, ahora asistimos a la polémica de los planes de inundabilidad. ¿Cómo la ve?

Los planes de inundabilidad son una herramienta bastante eficaz para determinar o hacer simulaciones en diferentes escenarios de la inundabilidad de un cauce, con una lluvia determinada. Se ve perfectamente la mancha de inundabilidad con esta intensidad de lluvia, con esta precipitación, con esta otra, etcétera. Y además sirven para saber o analizar y planificar actuaciones para evitar esa mancha de inundación. Lo que tenemos es que aprovechar esa herramienta para favorecer la ordenación del territorio y los espacios y que haya convivencia entre el urbanismo y el medio ambiente. Ríos que pasan por ciudades le puedo contar unos pocos: Sevilla, Zaragoza, París, Londres. Es que los ríos pasan por las ciudades porque las ciudades se acercaron a los ríos para su desarrollo y nacimiento, creación, evolución, etcétera, y hay muchas ciudades con el tema resuelto.

El Plan Málaga Litoral le gusta...

Me gustan muchas cosas. En primer lugar me gusta que haya una iniciativa, un interés, una ilusión y se proyecten para el futuro cosas que pueden beneficiar a la ciudad. Y digo esto porque venimos de un periodo, la anterior crisis de 2008, etcétera, en el que aparte de ser una crisis económica o financiera, es que también influyó en una crisis de ideas. Y una de las ideas que más se extendió entre la ciudadanía fue que todo estaba hecho. Se hicieron afortunadamente muchas cosas que se tenían que haber hecho mucho tiempo atrás, pero bueno: la ampliación del Aeropuerto, las rondas, la integración del Puerto con la ciudad, el AVE, en fin. Se hicieron obras muy necesarias. Pero llega la crisis y tenemos la financiera y la de ideas, esta conlleva que si no tienes ideas o te has estancado estás malgastando los próximos 25 o 50 años del territorio que tengas que planificar. Lo primero que me gusta es que haya una idea y, a partir de ahí, podrá tener un camino, otro, tendrá debate, participación, se verán inconvenientes, ventajas, etcétera, pero tenemos una idea. Y en base a lo que conozco, he visto, he analizado, me gusta, la veo muy atractiva para la ciudad. Y creo que es la segunda transformación de la era moderna, de los últimos 25 o 30 años de la ciudad, porque la primera puede ser la primera integración del Puerto con la ciudad, eso ha revolucionado la ciudad, aparte del Aeropuerto, la llegada del AVE, ese periodo ha sido fantástico y revolucionario y transformador para la ciudad. Eso es un dato, no es evaluable. Y este plan puede ser el segundo. Y además, la culminación del primero. Actúa en todo el litoral de la franja urbana, además interviene en los municipios tanto al Este como al Oeste de Málaga, por tanto se va a convertir en un plan regional y claro, me entusiasma, me gusta. No lo puedo evitar.

Hay quien defiende que el Puerto debe mantener su esencia productiva con los contenedores, ser soporte industrial de la provincia. Pero el Puerto, manteniendo eso, va a hacer una marina de yates en San Andrés, hay una marina de megayates, se promueve el desarrollo del Muelle Heredia con oficinas y comercios, la Torre del Puerto. Están chocando dos modelos de concepción del Puerto de Málaga, uno es el que tienen el equipo de gobierno y el Puerto y otro el de la oposición. Entra en la fase inversora más importante de la historia, ¿qué opinión le merece?

Las ciudades que tienen puertos deben favorecerlos y conservarlos, porque es un patrimonio innegable. Y los puertos en el sistema público español gozan de una autonomía para desarrollar su futuro y su plan estratégico. Y compiten entre ellos para ser más atractivos ante los clientes: muelles industriales, muelles comerciales, muelles pesqueros, muelles turísticos, y claro el desarrollo de cualquier puerto tiene que tener en cuenta lo que en ingeniería marítima se llama el hinterland, es decir su zona de operación. Y Málaga tiene una zona operativa que se ve afectada por la influencia del Puerto de Algeciras y por Túnez, por Med 1 y Med 2, Algeciras y Túnez están acaparando casi todo el flujo de contenedores y mercancías, el Puerto ya desde hace muchos años en su plan estratégico pues pensó y volcó sus esfuerzos por ser un puerto turístico, cosa que ha funcionado hasta la pandemia; y captar los contenedores y las mercancías que sea posible digamos con estos dos enormes competidores que tiene al lado. Internacionalmente todo está bastante unido, puede que haya una crisis subsahariana y el transporte que va a Med 1 se vaya a Málaga o a Motril, en fin. Hay una sucesión de cosas y los escenarios pueden ser variables, pero mientras tanto, los puertos tienen que mantenerse autónomamente para cubrir su plan de negocio. Claro en Málaga se da la circunstancia de que había una operación de integración puerto-ciudad muy necesaria para todas las partes que ha favorecido aún más el espacio portuario para otros fines que no sean exclusivamente el logístico y el industrial, sino que es el ocio. Y nos encontramos con una dársena que como pocas está en el Centro de la ciudad y, bueno, si tiene un destino de zona de atraque de megayates o yates yo creo que va a sonar bastante en todo el desarrollo del Puerto en esa parte. Y luego en la zona Oeste, pues claro hay otro espacio privilegiado.

Allí va el auditorio...

Que casi está formado por la desembocadura del Guadalhorce, que ya está preparado, que es la dársena de San Andrés y que ahí es donde está previsto, si se hace algún día, que yo creo que sí que se hará, el auditorio que tanto necesita esta ciudad. Yo veo bien la estrategia del Puerto, y muy consecuente sobre todo con la estrategia de la propia ciudad y de su propia fisonomía. Para eso afortunadamente hace muchísimo tiempo se empezó a trabajar en el plan estratégico de la ciudad, y muy bien, donde intervino todo el mundo.

Ha habido decretos de sequía hasta hace poco. ¿Qué nos falta para completar estas infraestructuras?

Nos falta resolver el tema hidráulico de la provincia, el abastecimiento y el saneamiento, que ahí sí que estamos en una situación que podríamos decir ‘alerta roja’, o tirando del naranja al rojo, en la Costa del Sol Occidental, por ejemplo, que en cierta medida se sobresatura en verano y tal, bueno ya te puedo decir que el crecimiento urbanístico va a estar sometido a las posibilidades de abastecimiento de la ciudad. No se pueden diseñar más viviendas, por ejemplo, de la capacidad que tengas de abastecerla de agua durante todo el periodo de tiempo y si no tienes esa capacidad no podrás hacer las viviendas. Parece sencillo, pero las presiones son enormes, porque estás parando una industria por no tener agua. O por no saber dónde vas a evacuar y depurar el agua residual que tú generes, por ejemplo. Ese va a ser el factor determinante. Y ahí sí que tenemos una carencia de infraestructuras tremenda, no se ha invertido lo que se tenía que haber programado, soluciones claro que hay y las venimos diciendo desde hace mucho. Fue un tremendo error la paralización de la presa de Cerro Blanco, por ejemplo. La cuenca de la Costa del Sol Oriental se debe de conectar con el Guadalete, que allí hay exceso, el balance hídrico de la cuenca del Guadaltete, Barbate, es excelente, esa conexión que afortunadamente se va a comenzar se tenía que haber hecho hace muchísimo tiempo. El Campo de Gibraltar con la Costa del Sol, se va a poner una conexión en condiciones, porque allí en aquella parte, la cuenca es excedentaria, pero hay que disponer de más infraestructuras de almacenamiento de agua, pues el recrecido o la nueva presa de la Concepción, es importantísimo, y a su vez la conexión de la Costa del Sol Occidental con la Oriental.