Ana Márquez, dietista-nutricionista de Nutrisana Educación en Málaga, pone en valor la alimentación malagueña. «El recetario tradicional malagueño es rico y muy saludable». Resalta, entre todos los aspectos positivos de la dieta de toda la provincia, lo siguiente: «Los platos y recetarios tradicionales maravillosos donde se incluye el aceite de oliva virgen extra, las legumbres y el pescado. Todo esto traducido en buenos platos y en unas cantidades adecuadas es auténtica salud para todos los malagueños».

«La alimentación que siguen los malagueños es muy buena. La ingesta de verduras, frutas y pescado es algo propio de aquí, los productos de cercanía. Esto es un aspecto muy positivo de la alimentación de esta tierra. Además, el clima de te invita a hacer ejercicio y tener un estilo de vida saludable», añade Antonio Zoido, dietista-nutricionista en AZ Nutrición Deportiva y Clínica de Málaga.

Sin embargo, ambos profesionales coinciden en que hay muchos aspectos que mejorar, en la alimentación malagueña y en la de toda la población en general. La dietista-nutricionista de Nutrisana Educación cree que «hace falta más educación nutricional». Asimismo, pide «más ayudas y reconocimientos para los profesionales que nos dedicamos a esto». Márquez expone que la población tiene que entender y dejarse guiar ante temas de alimentación. «Hay que comprender que los tamaños de los platos necesitan ser personalizados, que algunas personas deben potenciar unos alimentos y otras deben potencias otros».

Además de esto, la profesional malagueña reflexiona que «la alimentación está relacionada, indudablemente, con múltiples facotres cotidianos: el estrés o el ritmo de vida rápida en el que vivimos. Para comer bien es necesario organizar el menú semanal y planificar la compra para que el resultado sea del todo saludable».

El dietista-nutricionista de AZ Nutrición Deportiva y Clínica piensa que el buen clima de esta tierra es un arma de doble filo. «El clima que tenemos en la ciudad y en la provincia invita a salir bastante y a comer fuera de casa en muchas ocasiones. Esto está muy bien, en consulta me encuentro con bastantes clientes que lo hacen habitualmente, pero lo hacen mal. Hay que saber que comer fuera de casa no implica tener que comer siempre fritos o de forma no saludable. Hay que aprender a comer bien, dentro de casa y también fuera de ella».