Es la cara más sombría de la pandemia, el Covid persistente o "Long Covid". Se trata de un síndrome del que aún se están realizando los primeros estudios y que provoca que los contagiados de Sars-Cov-2 sigan arrastrando síntomas de la fase aguda hasta un año después de la infección, con independencia de si cursaron la enfermedad de forma leve o grave.

Actualmente, el Hospital Regional de Málaga está haciendo el seguimiento de un centenar de pacientes afectados por este síndrome a través de la consulta postCovid-19, que se puso en marcha en mayo del año pasado, por donde han pasado ya más de un millar de personas.

Según explica el centro sanitario, el servicio de Enfermedades Infecciosas habilitó esta consulta específica para atender a pacientes que "presentaban secuelas tras la fase aguda de SARS-CoV-2, que afectaban fundamentalmente a la esfera respiratoria", donde se incluían la insuficiencia respiratoria, la bronquiolitis o fibrosis pulmonar secundaria a la neumonía grave intersticial desarrollada en la fase aguda.

En la mayoría de los casos, se hace un seguimiento telefónico de la evolución del paciente al pasar un mes del alta hospitalaria, "encontrándose gran parte de ellos totalmente recuperados", explica el jefe de servicio, José María Reguera. "Sin embargo detectamos que en torno al 20% requerían revisión por Neumología debido a secuelas respiratorias de la infección aguda o porque presentaba patologías directamente relacionadas como tromboembolismo pulmonar y otro 20, 25% presentaba síntomas generales. En este grupo es donde empezamos a detectar el Covid persistente", señala el facultativo.

El Covid persistente, tal y como señala el infectólogo, afecta en torno al 5% y el 10% de las personas que han pasado la fase aguda de la Covid-19, considerando el síndrome si a los tres meses de la infección aguda continúan los síntomas en múltiples órganos, fluctuantes en intensidad y localización, que se prolongan en el tiempo. "Es como si la fase aguda realmente no hubiese finalizado y se prolongasen los síntomas, que pueden ir variando e incluso apareciendo síntomas nuevos", señala Reguera.

A pesar de que muestran pruebas radiológicas y funcionales pulmonares normales -no ocurriendo así en el caso de las secuelas-, los pacientes sufren, en gran medida, astenia o cansancio extremo y sensación de disnea, es decir, falta de aire. Los sanitarios señalan también otros síntomas como la caída del cabello, palpitaciones y taquicardias, dolor torácico inespecífico, persistencia de ausencia de gusto y olfato con olores y sabores fantasmas, cefalea, pérdida de memoria y concentración. Otros pacientes también presentan síntomas como dolores articulares y musculares, labilidad de la tensión arterial con tendencia a la hipotensión, mareos, vértigos, trastornos digestivos, febrícula o picos febriles esporádicos. Muchos también sufren frecuentemente insomnio y alteraciones del ánimo y ansiedad, añaden.

Cuando existe la sospecha de Covid persistente, los facultativos hacen una primera valoración, usualmente por teléfono, antes de derivarlos con el especialista más indicado, normalmente de de Neumología, Neurología, Cardiología o Rehabilitación.

"Se le da una cita presencial en la que se lleva a cabo una historia clínica completa, exploración física con toma de constantes incluyendo la saturación de oxígeno, una analítica completa y otras pruebas complementarias si son necesarias”, explica el jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas. Con el resultado de las pruebas complementaria y, en función de la situación clínica, o bien son dados de alta del seguimiento o se les da cita para revisión cada tres meses.

La parte oculta del iceberg

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia ha elaborado una pionera guía clínica para la atención de los pacientes con Covid Persistente o Long Covid, que considera la infección del Sars-Cov-2 como un "gran iceberg". En la parte visible están los pacientes que sufren graves complicaciones mientras atraviesan la fase aguda de la enfermedad y en la cara oculta se van acumulando aquellos que después de haberse contagiado, no recuperan su estado vital previo.

Debido al gran desconocimiento que aún impera sobre el síndrome del Long Covid, empezando por el número real de personas afectadas, en la comunidad se creó la plataforma "Long Covid Andalucía", un colectivo que cuenta con sus homólogos en otras comunidades. Las personas interesadas en ponerse en contacto, pueden escribir a covidpersistenteandalucia@gmail.com. Además, están presentes en Twitter en @AndaluciaCovid.