Con el verano llega el buen tiempo y las vacaciones. Se trata de una época en la que las personas tienen más espacio para poder gestionar su mundo emocional y sentimental, puesto que tenemos más tiempo libre y aprovechamos cualquier situación para estar con nuestras parejas. Sin embargo, esto no siempre es positivo y puede dar lugar a que las relaciones cambien. La psicóloga y experta en relaciones personales Pilar Gistas, del Centro de Psicología Tu Ángel, da una serie de consejos para poder llevar una buena relación amorosa durante esta época del año. 

“En los problemas de pareja entran en juego tres elementos: la comunicación, la rutina y el compañerismo”, afirma la psicóloga. Durante el año, las personas tienen una rutina diaria a nivel laboral, familiar e, incluso, personal, por lo que cuando llega el verano, muchas veces es difícil coincidir durante las vacaciones: “Eso hace que las parejas no se pongan de acuerdo y pasen su tiempo de descanso solos o discutiendo”. 

En esta época lo que más apetece es desconectar y salir con nuestro círculo de amistades y familiares, una situación que puede provocar que las parejas se distancien. “No se paran a pensar que el verano es un tiempo importante para pasarlo en familia, entre amigos y, también, con nuestra pareja. Es importante saber organizarse, pero suele costar hacerlo, de ahí que muchas relaciones no acaben bien”, explica Pilar Gistas.  

Organización, comunicación y adaptación

El primer consejo para llevar una buena relación de pareja en estos meses es la organización. “Quien organiza su vida también organiza su mente, por lo que si en esa organización está tu pareja, vas a poder sacar tiempo para ella y disfrutar”, cuenta la experta. Sin embargo, para que haya organización ha de haber también comunicación: “Si le digo a mi pareja que es importante que pasemos tiempo juntos y que, para ello, nos tenemos que organizar, la relación no se deteriora”.

Es recomendable adaptarse a las aficiones de la otra persona, intentando saber cuáles son y disfrutando a la hora de hacerlas con ella. “Con el tiempo los ‘hobbies’ van cambiando, por lo que ambas personas se tienen que adaptar. Es importante que cada uno tenga su intimidad, pero también hay que hacer las cosas que le gustan al otro y compartir aficiones. Si se tiende a hacer las cosas por separado, se da lugar a un posible distanciamiento”.

Cuidar del otro y de uno mismo

Para poder tener pareja, además de saber cuidar a la otra persona, hay que saber hacerlo de uno mismo. “Hay que mantener no solo la relación, sino también a nosotros mismos, esforzándonos todos los días. Si una persona es insegura o le cuesta decir que no, no puede gestionar adecuadamente una relación”, puntualiza Gistas. Cada persona es un mundo, por lo que la experta recomienda ser comunicativos para poder explicar cómo nos sentimos y hablarlo sin esperar que la otra persona lo adivine: “Hay que hablar y encontrar el momento adecuado para hacerlo, cuando se está tranquilo y se sabe perfectamente lo que se quiere decir. No debemos hacerlo cuando estamos dolidos, quemados o molestos, porque el mensaje o la información que queremos dar se distorsiona".

"Las personas son muy independientes. En la mayoría de situaciones, cuando deseamos estar con alguien es porque realmente queremos a esa persona. Si no recibes un apoyo de tu pareja, es posible que te acabes planteando estar solo. Por eso, es muy importante saber qué es una pareja y porqué se quiere tener una. Cuando tengamos claro el concepto, podemos plantearnos luchar por eso", afirma la psicóloga, que anima a que todas las personas se hagan una evaluación interna, sabiendo cuáles son sus carencias, qué partes tienen que mejorar y en qué cosas necesitan el apoyo de sus parejas.