El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado del teniente de alcalde de Economía y Empleo, Carlos Conde, y la portavoz del equipo de gobierno, Susana Carillo, ha presentado esta mañana el proyecto de ordenanzas fiscales que regirá en 2022, un paso esencial para preparar el próximo presupuesto. Así, según ha destacado el regidor, se congelan prácticamente todos los impuestos y tasas municipales, aunque se tocan a la baja cinco de los mismos con el fin de contribuir a la reactivación económica de la ciudad, herida por la pandemia del coronavirus desde hace un año y medio.

Así, baja un 10% la tasa de ocupación de vía pública para mesas, sillas, toldos y venta ambulante; se duplica la reducción, al pasar del 20% al 40% la bonificación, del Impuesto sobre Construcciones Instalaciones y Obras (ICIO) con el fin de alentar la construcción de edificios que generen empleo estable (hoteles, comerciales u oficinas, ha puesto como ejemplo el alcalde, y no por hacer una edificación residencial, por ejemplo, todo ello con el fin de seguir incentivando la llegada de inversores y empresas a la ciudad), se mantiene la reducción del 25% de las cuotas por la recogida de basura para hostelería y hoteles y se baja un 5% las cuotas del Impuesto de Actividades Económicas (que sólo pagan empresas y negocios que facturen más de un millón de euros desde la reforma del Gobierno Aznar).

Esta reducción de tarifas beneficiará, según estima el regidor, a 16.000 personas o instituciones y tendrá un impacto económico de 1,3 millones de euros, de forma que De la Torre ha comentado que esa suma se deja de ingresar para ayudar a la recuperación y, con la bonanza, eso acabará revirtiendo en una mayor recaudación, como explican los economistas.

Así, el equipo de gobierno congela el IBI, el IVTM, el impuesto de Plusvalía y el resto de tributos. También se ha aprobado la transformación a tasa del precio público de bodas civiles. Ello se concreta en una redacción de cuotas del 25%, al eliminarse el efecto del IVA.

El alcalde ha dicho que son ya 17 los años que el equipo de gobierno ha congelado la tributación en la ciudad y, según Gestrisam, los beneficios fiscales rondan los 20 millones de euros anuales, es decir, se quedan en el bolsillo de los malagueños cada ejercicio.

"Son unas ordenanzas para mantener y mejorar la realidad de Málaga, que ha sido una ciudad siempre moderada en materia fiscal", ha dicho el regidor, quien también ha sido preguntado por si el hecho de duplicar la bonificación de ICIO busca incentivar la llegada de empresas, a lo que ha respondido afirmativamente.

Por cierto, que el Ayuntamiento había prometido reducir gradualmente el impuesto de Plusvalía por herencia, bajando un 12,5% la cuota por anualidad hasta alcanzar el 95% en total de ocho años, dadas las críticas que levanta este tipo impositivo por las sumas que han de pagar quienes heredan una casa de un familiar fallecido. Málaga, por cierto, lo liquida pero no lo cobra siempre que la casa haya perdido valor entre la compra y la transmisión al heredero. Así, el regidor malagueño "no descarta" aplicar esa reducción que quedó aplazada con la crisis pandémica, pero ha recordado que ahora la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y el Gobierno central están analizando el asunto y quiere esperar a ver qué deciden. Si ellos no lo hacen, el Consistorio se lo planteará luego. "Estamos atentos para actuar en coordinación con ellos", ha precisado en referencia al Gobierno Central y la FEMP, y ha recordado que el Gobierno Aznar eliminó el IAE para quienes facturasen menos de un millón de euros, lo que generaba más de nueve millones al Consistorio malagueño que comensó el Ejecutivo del PP a inicios de siglo. Ese podría ser un camino para la Plusvalía por herencia. Si no hay decisión gubernamental, "nosotros no descartamos actuar".