El primer ciclo de Educación Infantil en la provincia de Málaga cierra definitivamente el curso 2020-2021 con muchas partidas por cobrar de la Junta y solicitando una mayor implicación a la APAE. “Es decir, en un clima constante de incertidumbre para el sector, los profesionales y las propias familias”, asegura la Presidenta de la Asociación de Escuelas Infantiles Unidas, Maribel Uncala.

El sector no entiende cómo el esfuerzo enorme que han realizado los centros por aplicar los protocolos COVID, dedicando recursos materiales humanos y económicos; siendo barrera de contención para la pandemia, y ayudando a las familias con un número mínimo de cierres, haya tenido tan poca respuesta equivalente, ni implicación por parte de la Administración.

Los centros cierran el curso con varias partidas por cobrar, como las bonificaciones pendientes a las familias que recurrieron sus ayudas, y que en la mayoría de los casos los centros no han cobrado a las familias para recibirlo de la administración. También es incomprensible que los cierres COVID, estén sin cobrar y a los centros le hayan descontado los importes. Una subvención menor al precio de la plaza y estancadas por la Administración desde el mes de enero en algunos casos. Al igual que las plazas de niños que llegan con documentación de riesgo de exclusión social, que todavía no han sido abonadas, desde enero y los centros haciéndose cargo de la escolarización y alimentación de eso menores. .

"Entendemos que la entrada en escena -en lo que respecta a los pagos- de la consejería de Hacienda, así como los cambios en los sistemas informáticos, y en las formas de interlocución con los centros haya cambiado; pero el retraso en algunas partidas es enorme. Es evidente que la agencia pública necesita ser reforzada de personal para poder atender todo, pero los centros no pueden sufrir las consecuencias y las explicaciones dejan de ser suficientes. Esto no hace más que agravar la situación económica de los centros, arrastrando la supervivencia desde marzo de 2020; al tiempo que deja una nueva sensación de abandono del sector, al no tener una respuesta acorde a la que las profesionales han dado en este curso tan complejo", apuntó María Isabel Uncala, presidenta de Escuelas Infantiles Unidas.

Esta situación en Málaga y Andalucía se mezcla con la inquietud que genera el desacuerdo nacional en cuestiones vitales para el ciclo. En primer lugar, se sigue insistiendo desde el Ministerio de Educación que los fondos europeos destinados a Educación Infantil serán para generar plazas nuevas; cuando el sector muestra una frontal oposición con una realidad de 40% de vacantes, descenso de la natalidad, zonas saturadas de plazas, y familias que no pueden escolarizar por falta de ayudas. Tampoco hay línea uniforme en la indivisibilidad del ciclo, al ver que algunas comunidades autónomas ya están llevando niños de dos años a colegios; mientras que la cuestión de la gratuidad del ciclo sigue siendo una utopía a nivel nacional.

La red de centros del primer ciclo de Educación Infantil en Andalucía, 0-3 años, ofrecen empleo a más de 11.000 trabajadores, la mayoría de ellas mujeres; puestos de trabajo que estarían en peligro si avanza el nivel de desocupación de plazas.

“Es fundamental avanzar en la gratuidad de esta etapa infantil, y así lo ha suscrito el Parlamento de Andalucía, pero manteniendo la actual red de centros de educación infantil, que es más que suficiente para atender la demanda de las familias”, asegura la presidenta de Escuelas Infantiles Unidas.