El 27 de julio saltó la noticia: una empresa ligada a la familia de Gerard Piqué, el futbolista del Barcelona, ha comprado la parcela que ocupaba el edificio del Cine Andalucía para construir un hotel de cinco estrellas gran lujo que explotará, en principio, Meliá. Antes se iba a hacer un hotel de cuatro estrellas que explotaría Room Mate. El precio del suelo fue de 20 millones y el hotel se levantará por 30 millones. Esta es la pastilla que hay frente a la del Astoria, que aguarda a ver qué ocurre con su futuro: si se levanta un edificio singular e icónico, como espera Urbanismo, o se queda diáfana esa parte de la plaza de la Merced y se hace un parque arqueológico con los restos hallados. El caso es que este entorno es una nueva manzana de oro, un Centro ampliado que tal vez tenga la llave de la regeneración de la calle Victoria y Lagunillas. Será una nueva centralidad.

Así lo cree el edil de Urbanismo, Raúl López, quien recuerda que ahora se está en trabajos arqueológicos en cuanto a la semipeatonalización de Carretería, que se ha licitado hace poco el proyecto idéntico para la calle Álamos (plataforma única para peatones y coches, pero sólo el transporte público, vehículos autorizados y los residentes podrán discurrir por allí) y eso tendrá un efecto en la inminente reforma del túnel de la Alcazaba. Lo último que se hizo en relación a esto fue un estudio acústico para concluir la redacción del proyecto, que prevé aceras más amplias, la reducción de la intensidad del tráfico eliminando un carril desde Álamos-Alcazabilla al Paseo del Parque (el tráfico privado se elimina del eje Álamos-Carretería) y la calzada será de material fonoabsorbente, además de mejorar la iluminación, subraya López. Esto se reactivará una vez pasado el verano.

Al lado, recuerda, irá el NeoAlbéniz, es decir, la ampliación del Albéniz para acoger nuevas salas de cine, la sede del Festival de Cine en Español y otras dependencias administrativas (1.500 metros cuadrados, 2,5 millones de euros de inversión). Por cierto, la oposición rechaza este proyecto por su impacto visual junto a la Alcazaba y Gibralfaro.

A todo ello hay que sumar que Urbanismo estudia las posibilidades para la calle Victoria (hace siete años se habló de la posibilidad de peatonalizarla) y luego está el Astoria. «El Departamento de Arquitectura está estudiando qué tipología de edificio vamos a usar para cerrar la plaza en función de la resolución de Cultura, que dice que los restos no se pueden tocar. Hay que ver qué tipo de edificio se pone, puede tener uso cultural, de emprendimiento o innovación, el edificio cumplirá la normativa del Pepri-Centro». Es decir, el Ayuntamiento parece decidido a cerrar la plaza. «Hasta que no veamos las diferentes propuestas no podemos decir nada, está trabajando el departamento de Arquitectura». El alcalde quiere preguntarle a arquitectos de talla internacional, según dijo hace unos días a El Español en una entrevista.

A todo ello hay que sumar la ampliación del Hotel del Palacio de Solecio, ya con licencia, un inmueble de lujo. «Málaga tiene un Centro Histórico muy pequeño, hay que dotarla de otras zonas de concurrencia que no sean el entorno de calle Larios y alrededores; toda esa parte cercana a la calle Victoria y La Merced merece más protagonismo, ojalá sea a través de una buena iniciativa también con el Astoria; es evidente si comparas con otras ciudades españolas, andaluzas y con otras internacionales, si el Centro no crece al final se satura», dice el director para Málaga-Andalucía de Savills Aguirre Newman, José Félix Pérez-Peña, quien se felicita por la llegada de Meliá, «necesitamos marcas de referencia internacionales y cinco estrellas gran lujo. Todo ese entorno se va a regularizar y ya eso amplía la mancha a Lagunillas, la Victoria. De hecho, ya ha habido movimientos de algunos inversores preguntando por activos que teníamos en comercialización de la zona, pues a raíz de esta noticia se ha disparado el interés». Habla de todos los productos, desde residencial a comercial, pasando por turístico y oficinas. «Al final, si se instala un hotel de cinco estrellas gran lujo en una parcela que estaba destinada a ser de cuatro estrellas, se mueve el avispero. Ha habido quien nos ha preguntado y nos ha llamado, ha habido un efecto pre y post, sin duda». Los inversores también se interesan mucho por qué va a pasar en el Astoria. Pérez-Peña apuesta por un edificio icónico, «Málaga tiene que ser valiente, debe ser un espacio que sea una referencia», concluye. Ya saben que hay mucha gente que prefiere que no se construya.