Detrás de ‘Héroes con volantes’ se acumulan las horas de trabajo, maestría y formación de un gran número de personas que han formado un equipo común y cuya pericia ha resultado fundamental para realzar la belleza de cada una de las protagonistas de esta exposición fotográfica.

Es el caso de los expertos de Antonio Eloy Pro, la marca profesional de Antonio Eloy Escuela, que han sido los encargados de desarrollar los looks de peluquería y maquillaje de estos trabajadores esenciales y cuya labor ha estado encabezada por Álvaro Sánchez en peluquería y Lulú Pérez en maquillaje, una buena dupla con experiencia en eventos, como el Festival de Cine de Málaga, pasarelas y campañas publicitarias.

La labor del equipo ha sido clave para que las modelos luzcan su mejor versión. En estos casos, como señala Álvaro Sánchez, «el trabajo de un estilista es fundamental, ya que en lo primero que nos fijamos es en el pelo y en el maquillaje. Nosotros tenemos una formación que actualizamos continuamente para saber lo que se está moviendo en la moda. Estudiamos a cada modelo para potenciar o disimular algunos de sus rasgos».

Para ‘Héroes con volantes’, Álvaro y Lulú no optaron por look similares, como puede ocurrir con las colecciones que se exhiben en las pasarelas. Al tratarse de modelos no profesionales se fueron adaptando a la belleza de cada persona. El estilista explica que el maquillaje era muy natural, marcando los rasgos. «Los ojos iban un poquito marcados y en los labios utilizamos tonos claros, aunque también pusimos algunos tonos rojos para darle más vida al look. En el pelo optamos por los recogidos bajos y sencillos, aunque nos fuimos adaptando, intentamos que el resultado final fuera muy natural».

El equipo de Antonio Eloy Pro, que estaba formado por dos maquilladores y dos peluqueros, contaba con un tiempo de una hora por modelo, así que la organización resultó fundamental para que todo fuera rodado. «En este tipo de eventos hay que gestionar bien el tiempo, porque son muchas cosas, prueba de vestuario, fotografía, atención a los medios, etc. y todo el mundo está un poquito atacado», comenta Álvaro, que destaca la profesionalidad con la que se comportaron las modelos anónimas, «eran personas que desconocían totalmente la moda pero que se dejaron aconsejar, aunque en un principio les pudiera chocar un tipo de peinado o maquillaje, la verdad es que ha sido muy fácil trabajar con ellas».