Junto con siete jóvenes andaluces, Felipe Medina comenzó el sábado 17 de julio la aventura «Desafío Ártico», una expedición hacia el lugar más frío del planeta, situado en el punto más septentrional de la Tierra: Groenlandia.

«La expedición está siendo una locura: cada día es como si estuvieses viviendo un sueño totalmente real, del que jamás quieres levantarte», comenta Felipe a La Opinión de Málaga. «Cada día es una caja de sorpresas por lo que es imposible perder la ilusión», reafirma.

Tras superar un cáncer y recibir el alta médica, estos jóvenes de 15 a 17 años han recorrido más 100 kilómetros durante 21 días el Océano Glaciar Ártico hasta encontrar el Nunatak, la montaña que deja al descubierto el gran glaciar, para ser testigos del deshielo producido por los efectos del cambio climático.

Para vivir la aventura, los jóvenes fueron seleccionados a través de diferentes sistemas. En el caso del malagueño, la Fundación Andrés Olivares le eligió. «A través de la Fundación Andrés Olivares nos comunicaron que debía hacer un vídeo contando cosas sobre mi y más tarde me llegó la sorprendente noticia de que había sido seleccionado», asegura Felipe, quien ha vivido la aventura al máximo, disfrutándola como el primer día.

Felipe Medina y Manuel Calvo junto con el resto de la expedición. | L.O.

El malagueño ha querido destacar el compañerismo que hay dentro de la expedición como lo mejor de la misma. «Lo mejor, sin duda alguna, son las personas que he conocido: cada una de ellas tiene algo especial que hace que quieras conocerlas más y más», comenta. «Todos tienen un corazón enorme, y no pueden ser mejores personas, te apoyan y te ayudan en todos los sentidos», añade Felipe.

Estos jóvenes han ido acompañados del malagueño Manuel Calvo, líder de la expedición y responsable de Tiendanimal Educa, que ha llevado las riendas de la expedición en las siete ediciones de la aventura. «Llevar las riendas de esta expedición supone una gran responsabilidad, ya que vamos con un grupo de chicos muy especiales, pero aún teniendo momentos más complicados, está siendo una experiencia increíble», asegura el malagueño. «La aventura, a pesar de algunos momentos más duros, está siendo increíble: poder compartir estas dos semanas junto a ese grupo de chicos que, aún habiendo pasado por situaciones tan complicadas, son capaces de superar todo lo que les pongan por delante», añade.

Junto con Manuel Calvo, esta expedición también ha contado con la presencia del hijo del líder, Manuel, nombrado en 2017 el explorador polar más joven de la historia de España; un médico y varios inuits, habitantes locales de Groenlandia.

Los participantes de la expedición también han descubierto la importancia de los perros en la supervivencia de los inuits, ya que han sido imprescindibles para comunicar zonas a través de trineos y superar condiciones climatológicas adversas. Sin embargo, en los últimos años la población de estos perros ha disminuido, ya que con el deshielo no es posible avanzar en tren. Es por ello, que la expedición ha cumplido una misión doble: otorgar al perro el lugar que merece en el desarrollo humano, y concienciar sobre la necesaria lucha contra el calentamiento global.

No solo «Desafío Ártico» será recordado por los jóvenes, sino que la expedición será grabada por Canal Sur para así mostrarla a través de una docuserie de 8 capítulos y, posteriormente, un documental, que será narrado por el actor Dani Rovira.

Coordinada por la Asociación MaratónDog y patrocinada por Royal Canin, esta iniciativa solidaria de Tiendanimal Educa terminó el pasado 7 de agosto. Tiendanimal Educa ha buscado transmitir con «Desafío Ártico» la necesaria lucha contra el cambio climático, además de educar en el cuidado de las mascotas para, de esta forma, contribuir a la tenencia responsable y evitar los problemas de abandono y maltrato animal.

«Espero aprender de esta aventura principalmente a cómo frenar el cambio climático, que es para lo que hemos venido y es nuestra misión aprender cómo está afectando a los glaciares, y no solo a ellos, sino al planeta entero, y después de haber aprendido esto, llevar el mensaje de lo que está ocurriendo», declara Felipe Medina. «Luego también me gustaría aprender cada una de las cualidades y características de todos mis compañeros, porque creo que son personas súper interesantes y de las que se puede aprender», añade.

No solo los jóvenes aprenden con esta aventura, el líder de la expedición también, tanto en esta edición como en pasadas. «En estas expediciones, además de aprender más acerca de los glaciares y algo nuevo de los lugares que visitamos, también se aprende mucho gracias a los chicos que nos acompañan, ya que te enseñan que por complicada que sea el problema que te pongan por delante, hay que afrontarlo y luchar contra él hasta poder conseguirlo», asegura Manuel Calvo.