El senderismo es una actividad deportiva que cada vez atrae a más usuarios en Andalucía y, en especial, en la provincia. La Diputación de Málaga ofrece una selección de veinte itinerarios en la Gran Senda de Málaga, en el entorno del GR-249, de baja dificultad y en los que se recorre la Málaga rural, urbana y natural para acercar la Gran Senda a vecinos y visitantes.

La primera etapa, entre San Pedro Alcántara y la Torre de Guadalmansa en Estepona, es una travesía de 10,2 kilómetros que se realiza en dos horas y 45 minutos. Comenzando en la parada de autobús del bulevar sampedreño, se apreciará un compendio de elementos patrimoniales y rurales, como la desembocadura del Guadalmansa o El Saladillo. La ruta, cuyo regreso se realiza en bus, finaliza tras la visita de la última torre almenara.

El segundo sendero lo protagonizan las pasarelas litorales, desde la Cala de Mijas hasta la playa de la Luna. La propuesta de 6,2 km y una hora y 40 minutos, se realiza en el término municipal de Mijas, al lado de la Tenencia de Alcaldía de la Cala de Mijas, culminando donde se encuentran el término mijeño con el marbellí. Sus atractivos principales son las pasarelas, el avistamiento de aves marinas y los enclaves de interés patrimonial e histórico como las torres vigías.

La tercera ruta, desde Rincón de la Victoria hasta el Balneario del Carmen, es de 8,8 km que se lleva a cabo en dos horas y 15 minutos. Comienza en el centro rinconero, donde se ubica la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, y finaliza en el Balneario. Este itinerario, próximo a la costa, pasa por acantilados y puntas, por lo que hay que tener en cuenta dos factores: el sol y la brisa marina.

La cuarta etapa recorre Torrox y El Morche, en una ruta de 7,3 km y dos horas. El lugar de inicio es la parada de autobús de la sede de la policía local en Torrox. A lo largo del sendero, hay yacimientos históricos y arqueología industrial, como el recinto del faro, acantilados y dunas, finalizando en el varadero El Morche.

Amanecer en un tramo de la senda litoral ubicada en Estepona. | LA OPINIÓN

El quinto sendero, de 6,5 km y dos horas y 25 minutos, es por los pinsapares de Sierra Bermeja y la cumbre de Los Reales. Comienza y acaba en la Plazoleta de Salvador Guerrero, pasando por bosques de pinsapo, cabras montesas y vistas a la Serranía de Ronda, el Mar de Alborán y el Estrecho. Se debe considerar la altitud de la cumbre, el viento y el sol.

La sexta ruta se inicia en Marbella y llega hasta el Puerto Rico Alto. El recorrido de 4,8 km se hace en una hora y cuarenta minutos. Aunque está cerca de la costa, es un entorno montañero. El mayor atractivo de esta propuesta es Sierra Blanca, que es Reserva Andaluza de Caza y cuenta con una gran diversidad de flora, fauna y paisajes.

La séptima etapa es una travesía entre el casco antiguo de Mijas y Puerto Colorado, cuyo comienzo es en la Plaza Virgen de la Peña y acaba en la parada de autobús de Las Adelfas. Con 4,8 km, se termina en dos horas. Ofrece miradores hacia la costa mediterránea, paisajes de montaña y una de las canteras de mármol más antiguas de la sierra, la del Barrio.

El octavo sendero, de mayor dificultad, abarca el sur de Alhaurín de la Torre y el Pico Jabalcuza. Tiene 5,6 km y se recorre en dos horas y treinta minutos. Comienza y acaba en el Camino de las Viñas, cuya esencia es llevar a cabo un paseo montañero a pocos kilómetros del área metropolitana de Málaga y el aeropuerto, con el ascenso a un pico importante.

La novena ruta pasa por la Cueva de Nerja y la Fuente de Esparto. Es un recorrido lineal de 11,6 km, que se realiza en tres horas y quince minutos, pasando por el barranco de la Coladilla, Sierra Tejeda, El Pinarillo y la Fuente de Esparto. Su complemento con la visita a la Cueva de Nerja es el motivo principal para elegir la actividad.

Llegando al ecuador de la guía de rutas de senderismo por Málaga, la etapa diez pasa por El Colmenar y el Charco del Moro y las Buitreras. Con una extensión de siete km en dos horas y veinte minutos, se convierte en la infraestructura esencial para la visita al Monumento Natural de Las Buitreras.

El sendero 11 transita por la Cañada del Real Tesora y la Arquería de Siete Pilas. Comenzando en la estación de Cortes de la Frontera, sus 10,5 km se terminan en dos horas y 45 minutos. Entre campos de labor y huertas, bosques y sotos fluviales, se puede visitar la arquería de Siete Pilas y observar el Parque Natural Sierra de Grazalema.

La ruta 12 propone un tramo fluvial del Valle del Genal, pasando por las Pasarelas del Genal, el Puente de San Juan y La Escribana. Abarca 7,6 km en dos horas y diez minutos y se inicia en el kilómetro 5,9 de la etapa 27 de la Gran Senda. Aunque los pueblos están cerca, se tiene una sensación de aislamiento por su densa foresta. Se recomienda caminar por la parte izquierda del río en la ida y al contrario en la vuelta, al ser una propuesta lineal. En caso de crecida inusual del río, se debe descartar la actividad.

La etapa 13 es de ocho km y se basa en las Angosturas del Guadiaro, entre Jimera de Líbar y Benaoján. Realizándose en dos horas y veinte minutos, se inicia en la Estación de Jimera. En esta ruta hay posibilidad real de caer por una de las laderas, por lo que hay que tener cuidado mientras se realiza. Además de ser el escenario de la Batalla del Conio en 1869 y la principal vía de comunicación comercial con Gibraltar durante años, se aprecia su denso encinar, los matorrales mediterráneos y el bosque de ribera.

El sendero 14 circula por El Burgo y los diques del río Turón y la Fuensanta, con una extensión de 16,1 km que se recorre en cuatro horas y veinte minutos. El pueblo es la referencia y, desde allí, se avanza aguas arriba por el carril junto a la ribera del río. Su entorno cuenta con una gran calidad paisajística y los diques del río son un reclamo para los amantes de la fotografía y los bañistas.

La siguiente ruta, de 6,4 km, reside en el Parque de Arborismo de Sierra Gorda y el Llano de la Cueva, con un tiempo estimado de dos horas y veinte minutos. Se trata de un entorno montañero que se aconseja hacer por la mañana con el sol a la espalda. Con unas vistas al arco calizo central y a los llanos del altiplano malagueño, el parque es un lugar donde se programan otras actividades, ya que hay vías de escalada, ferratas, cuevas y zonas de despegue de parapente.

La etapa 16 transita por las vegas y sierras de Alfarnate, con un recorrido de 11,9 km situado a una altitud media de 950 metros. Llevándose a cabo en dos horas y 55 minutos, la cercanía al pueblo, la red de caminos rurales y su carácter circular la convierten en una ruta muy asequible. A pesar de que los desniveles acumulados son poco exigentes y se acometen de forma gradual, hay que prestar más atención en el arroyo del Palancar y al cruzar la carretera MA-4103. La conservación y habilitación de los viales permiten que se pueda realizar el sendero en bicicleta, ya que solo hay un corto trecho donde no es ciclable.

El sendero 17 pasa por Salares y la Casa Haro, transitando por la linde del Parque Natural Sierras Tejeda, Almijara y Alhama. Es un recorrido de 6,8 km que se termina en dos horas y 30 minutos. Con un inicio en la entrada sur del municipio, recorre el margen derecho del río Salares, en dirección noreste, y sube por una fuerte pendiente para alcanzar la horquilla que dibuja la cabecera de uno de sus tributarios, el arroyo de los Álamos. Existen fuertes subidas con piedras sueltas y en caso de lluvias hay que tener precaución para no resbalar.

La etapa 18 reside en las lagunas del sur de Campillos. La ruta de 7,6 km, que se realiza en una hora y 40 minutos, transita por un paisaje dominado por la llanura, entre campos de cultivos y pequeñas parcelas de olivar. Se inicia en el desvío de la A-7286 hacia la Cañada Real de Ronda a Granada, entre los kilómetros 12 y 11. Es recomendable llevar una guía para reconocer las aves que merodean en estos ecosistemas, además de no recolectar frutos silvestres debido a las labores de fumigación en la zona. Uno de sus grandes atractivos es su panorámica conformada por las moles calizas del Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes.

La etapa 19 pasa por el parque de Santillán y Sierra de la Camorra, contando con 10,8 km y un tiempo estimado de dos horas y 30 minutos sin paradas. Aunque se parte del límite de término con Humilladero, la totalidad del recorrido y la sierra se encuentran en el municipio de Mollina. El sendero transita a veces entre olivares, pero su mayor parte se realiza por el límite entre los cultivos y los pinares que hay al pie de la montaña. Hay muy pocos desniveles y el buen estado de las pistas de tierra hace que sea una actividad asequible para usar la bicicleta de montaña. La zona es de caza menor, por lo que se recomienda no salirse del camino y hacerse notar en las temporadas y días hábiles. El recorrido permite acercarse a lugares de indudable interés histórico, ya sea por los yacimientos romanos o por los escenarios de la vida y la muerte de bandoleros como el famoso José María el Tempranillo.

El último sendero comienza en Archidona y desciende hasta la base de la hoz del arroyo Marín. Con una extensión de 5,6 km, se recorre en una hora y 45 minutos. El principal desnivel se encuentra al principio, en una pista de tierra que lleva directamente a la ribera del arroyo. Después, todo el trayecto se hace por sendero, salvo el tramo donde se divide la Gran Senda hacia Villanueva del Rosario y el PR-A 157 hasta el cortijo de Pilatos, donde acaba la ruta. Las aguas del arroyo apenas fluctúan durante todo el año y las pozas, aunque de escasa profundidad, dan un respiro en el periodo estival. En el caso de que se produzcan fuertes precipitaciones, se desaconseja realizar la ruta. De la casa de Pilatos en adelante, la hoz de Marín se encajona fuertemente, por lo que es preceptivo no adentrarse sin los medios adecuados. Cabe destacar la importancia de la hoz como enclave de gran interés por haber quedado confinada en sus abruptas laderas una amplia representación de la vegetación que debió ocupar amplias zonas de la comarca.

Senderismo, la cuarta disciplina más practicada en 2020

El senderismo fue la cuarta disciplina más practicada durante el pasado año, según la Encuesta de Hábitos Deportivos del Ministerio de Cultura y Deporte. Por detrás de la gimnasia suave (14,6%), el ciclismo (10,8%) y el ‘running’ (10,5%), el 8,9% de los españoles salieron a andar por el monte al menos una vez a la semana en 2020. El 66,1% de los encuestados afirmaron haber practicado deportes indivuales, mientras que un 11,6% se decantaron por los colectivos.