El repunte de casos de Covid-19 en las residencias de mayores de la provincia de Málaga ha desatado todas las alarmas. En los últimos siete días se ha producido un brote de hasta una veintena de nuevos casos en estos centros, que llevaban desde el comienzo de la campaña de vacunación sin mostrar un aumento significativo.

En la última semana, siete mayores han perdido la vida en las residencias malagueñas. A nivel andaluz, el número de fallecidos durante este periodo de tiempo asciende ya a 31. Los casos activos en las residencias de mayores de Andalucía se sitúa en 516, tras sumar nueve positivos más en las últimas 24 horas.

Estos datos resultan más preocupantes aún si se tiene en cuenta el avance de la vacunación entre los mayores. En la provincia, el porcentaje de población de 80 años en adelante que ya dispone de la pauta completa de la vacuna contra el coronavirus se sitúa en un 100%. Por su parte, la franja de edad de 70 a 79 dispone de un 95,2% de inmunidad y la de 60 a 69 años de un 91,5%. Con estas cifras sobre la mesa, la Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM) atribuye este repunte a una pérdida de eficacia en las vacunas administradas a esta población.

«Hay bastantes estudios que advierten de que con el paso del tiempo, la vacuna Pzifer, que es la que se le ha puesto a los mayores, va perdiendo inmunidad». Martín Durán, presidente de la FOAM, indica que la pérdida de inmunidad podría situarse por debajo del 40% pasado unos tres o cuatro meses.

Además, Durán apunta que «la aparición de la variante delta ha hecho que se pierda más inmunidad, y las personas que más rápidamente pierden esa inmunidad son los mayores de 60 años». Por todo ello, la federación alerta de que estos brotes irán a más en los próximos meses: «Ahora mismo se pueden estabilizar y pueden bajar pero, cuando llegue una nueva ola, si no se ha administrado una tercera dosis en las residencias, la inmunidad en vez de situarse por debajo del 40% será por debajo del 20%».

De este modo, la FOAM vuelve a incidir en la importancia y la necesidad de comenzar, cuanto antes, a administrar la tercera pauta de la vacuna contra la Covid-19 a los mayores de 60 años. Asimismo, recrimina una vez más que en España se esté esperando a la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para tomar una decisión respecto a la tercera dosis.

«El problema es que en Andalucía se mueren dos personas diariamente en las residencias, no tenemos tiempo», denuncia Martín Durán. El presidente de la FOAM defiende que «más tarde o más temprano se va a tener que administrar una tercera dosis a toda la población, porque no hay otra solución. A mí lo que me preocupa es la de vidas que se pierdan durante el camino», sentencia.

Test a los trabajadores

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El presidente de la Junta, Juanma Moreno, se refirió ayer a este asunto y afirmó que han pedido aval al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) para que «nos dé la posibilidad de, alguna manera, condicionar» a los trabajadores de las residencias que no se quieren poner la vacuna, para que «al menos podamos obligarles a que se hagan un test de carácter permanente».

«De manera que, prácticamente, casi a diario, nosotros podamos hacerle un test para ver si es positivo en Covid». A su juicio, «es la única manera que tenemos de controlar esos focos», asegurando que «si no podemos hacer eso va a ser tremendamente complejo el poder evitarlos».