Gran parte de la Costa del Sol se puede recorrer a pie gracias a la Senda Litoral de Málaga, un recorrido al borde del Mediterráneo que atraviesa catorce municipios, desde Manilva hasta Nerja. Los locales y turistas que recorran este largo camino, que conecta paseos marítimos, carriles y senderos, podrán observar yacimientos de hace casi dos mil años, más de cuarenta torres almenaras, once puertos deportivos y una gran diversidad de fauna y flora marinas, aves y mariposas diurnas.

Once puertos deportivos

A lo largo de los 184 kilómetros del litoral malagueño se encuentran once puertos deportivos, que, además de facilitar un amarre seguro, se convierten en un atractivo turístico propio de las zonas en las que se sitúan.

El puerto de Benalmádena, más conocido como Puerto Marina, está situado en pleno corazón de la Costa del Sol, tan solo a ocho kilómetros del aeropuerto. Rondando los mil atraques, su curioso diseño es uno de sus atractivos principales. Además, cuenta con una amplia oferta de ocio y restauración gracias al Puerto Marina Shopping, un centro comercial abierto durante todo el año.

El puerto de Estepona se encuentra junto a la playa de La Rada, una de las más frecuentadas en el municipio tanto por locales como por turistas. Se caracteriza por su intensa actividad nocturna, especialmente en los meses de verano, y por las zonas de ocio, bares y restaurantes de todo tipo de estilos.

Entre Marbella y Sotogrande se ubica el puerto de la Duquesa, cuyo gran encanto es la cercanía de las playas y la oferta comercial. Actualmente, el puerto manilveño es el centro de mayor actividad turística del lugar, al estar rodeado de hoteles, urbanizaciones y establecimientos que permiten degustar una oferta gastronómica variopinta, como la cocina mediterránea o la hindú, entre otras.

El puerto de Fuengirola está en el paseo marítimo de Fuengirola, también llamado ‘Villa Blanca’. Compartiendo recinto con el puerto pesquero y el Centro Oceanográfico de Málaga, su interior posee bares y restaurantes, con agradables terrazas, un parque infantil y plazas de aparcamiento. Entre sus atractivos están la facilidad de efectuar cruceros, la práctica de deportes náuticos y la realización de excursiones para ver los delfines en el mar.

En la capital, se encuentran dos puertos de gran prestigio, El Candado y el Real Club Mediterráneo. Ubicado en el mismo Centro, el puerto deportivo del Real Club Mediterráneo tiene aparcamiento, club náutico, bar, hotel y zona comercial. Su privilegiada ubicación hace que sus visitantes puedan ver museos, castillos, monumentos y calles de la capital. Al este, se encuentra el puerto deportivo El Candado, uno de los referentes náuticos de la Costa del Sol, que dispone de restaurante, tabernilla, pistas de pádel y tenis, gimnasio, piscinas y campo de golf.

Los puertos deportivos de Cabopino, Marbella, José Banús y Puerto Marina - La Bajadilla se reparten por toda la costa marbellí. Entre bosques de pinos y playas de dunas, se encuentra el puerto de Cabopino, en el que se pueden visitar las Dunas de Artola, declaradas Monumento Natural, y disfrutar del alquiler de embarcaciones, restaurante, aseos y una playa naturista. El puerto de Marbella, en el corazón de la ciudad, suele ser muy visitado por marbellíes y turistas, ya que entre las actividades que se realizan están las competiciones náuticas, regatas y clases de vela para niños. Puerto Banús es uno de los enclaves náuticos y turísticos más conocidos del sur europeo, ya que es considerado una pequeña ciudad dentro de Marbella, en la que hay una amplia oferta comercial y de lujo. El Puerto Marina - La Bajadilla, en la antigua barriada marinera de Marbella, es típico por sus restaurantes de ‘pescaitos’.

El puerto de la Caleta se emplaza en la costa de Vélez-Málaga. Su ubicación permite a sus visitantes disfrutar del paseo marítimo, hoteles, discotecas y centros lúdicos de diversión y de ocio.

La monarca, una mariposa que se ve en municipios como Marbella y Estepona. JUAN MANUEL MORENO

Su atractivo natural

El avistamiento de aves es otra de las actividades que ofrece la Senda Litoral. En el medio acuático muchas aves marinas encuentran su alimento, mientras que en el hábitat intermareal es donde las aves limícolas encuentran su medio de vida. Tanto los aficionados de la observación de aves como los que quieran adentrarse en esta práctica o tengan curiosidad pueden hacerlo recorriendo el litoral malagueño, en el que encontrarán aves como el águila pescadora, el charrán patinegro o la garza imperial, entre otras.

A pesar de haber sido urbanizada en gran medida en las últimas décadas, la costa de la provincia conserva acantilados, roquedos, peñones y salientes, complejos dunares y desembocaduras de ríos y arroyos. En esos lugares más naturalizados se alberga una escasa, aunque importante, fauna. El grupo mejor representado es el de las aves, pero también cuenta con multitud de insectos, entre los que destacan las mariposas diurnas. De las 110 especies que se encuentran en Málaga, 28 pueden verse en la Senda Litoral, como la monarca, una mariposa que posee varias colonias de cría en Marbella, aunque se deja ver en los municipios de Estepona, Mijas Costa, Benalmádena y Torremolinos.

Gracias a su espacio tan rico y diverso de paisajes, que van desde playas y acantilados hasta marismas y sistemas dunares, el litoral acoge una gran fauna y flora marina. Se pueden observar más de cien especies diferentes de aves marinas o acuáticas, treinta plantas litorales, quince cetáceos distintos, cuatro especies de tortugas marinas, tres de fanerógamas marinas, 200 especies de peces, 500 invertebrados marinos entre moluscos, crustáceos, equinodermos, celentéreos, poliquetos, briozoos o espongiarios, y 150 especies de algas.

Un chorlito gris, en una de las playas de la Senda Litoral. Juan Caracuel

Yacimientos y torres almenaras

La costa de Málaga, además de presumir de sus encantos naturales, es una demarcación por la que han transitado numerosas civilizaciones, de las que gran parte posee vestigios. En la Senda Litoral se pueden visitar y observar yacimientos de hace casi dos mil años, como el cerro de los Castillejos (Manilva), uno de los diez yacimientos de Bronce Final más importantes de Andalucía y declarado Bien de Interés Cultural; la Basílica Paleocristiana (Marbella), un yacimiento del Paleolítico de los más importantes del país; o la Necrópolis de Trayamar (Algarrobo), el complejo de tumbas paleopúnicas más importante del Mediterráneo occidental.

Las torres almenaras son parte también de los recursos patrimoniales que tiene el litoral. Con un origen que se remonta al periodo andalusí y el reinado de Yusuf I, son edificios que tenían la labor de vigilar el mar para alertar de incursiones piratas a las fortalezas cercanas. La costa malagueña cuenta con 41 torres almenaras, en la que se concentra un mayor número de ellas en Estepona: la torre de Arroyo Vaquero, de Salada Vieja, del Padrón, del Velerín, de Guadalmansa, del Saladillo y de Baños o Casasola.