El distrito de Campanillas, que dirige la también edil de Participación Ciudadana y Cooperación Internacional, Ruth Sarabia, lleva años inmerso en un proyecto que trata de conciliar el arte callejero más puro, el del grafiti, con los vecinos de la zona y todo con un objetivo: demostrar que estos artistas pueden embellecer paredes y edificios en los que un mural ayuda a dar un importante salto de calidad y, a la vez, generar visitas, no sólo de los habitantes de las nueve barriadas de la zona, sino también de otros residentes de la ciudad y, por qué no, de turistas. Ya se hicieron murales en otras zonas de la ciudad, pero en Campanillas esta actividad ha contado con la complicidad de los vecinos.

El proyecto, explica Ruth Sarabia, es conocido como ‘9 para el 9’ (por las nueve barriadas que hay en el distrito nueve, que es Campanillas, claro) y se ha ejecutado durante los ejercicios 2020 y 2021 como parte del programa de embellecimiento urbano ‘Málaga más bella’, que coordinan Arrabal y la asociación Kartio. Así, no sólo se han hecho los nueve murales previstos, sino que se han efectuado 13.

El último que se ha presentado, también de amplias dimensiones, como los anteriores, es el efectuado en Las Castañetas. «Este barrio, sobre todo la parte más antigua, tiene mucho que ver con la tradición y el nacimiento de nuestros verdiales, y además de esos motivos, se han efectuado mensajes que fuesen significativos acerca de la importancia de cuidar del barrio. Todo esto se ha consensuado con las asociaciones de vecinos y de mayores, que han estado muy activos en todo momento. En este último mural de Castañetas, se han implicado mucho, porque la pared elegida estaba en malas condiciones, así que la han raspado, la han emplastado. Javier Dolera era el artista, en esta ocasión».                                  

Dice Sarabia que, incluso, se va a hacer ahora un concurso de murales en la barriada de Colmenarejo, en una enorme tapia que necesita «un embellecimiento. Está justo a la entrada del núcleo y vamos a darle una vuelta». «Van a concursar diecisiete grafiteros a través del programa Málaga más Bella, luego los vecinos votarán el que más les guste. Será en octubre, y el ganador, claro, recibirá un premio. Muchas veces son los colegios los que nos piden estos murales, o asociaciones para embellecer las paredes o muros que están en un estado más degradado».

«En esta actividad se han implicado muchísimo los vecinos, incluso realizan visitas a todos los murales, que son trece, y en los próximos días vamos a editar una pequeña guía, un folleto desde el distrito, explicando dónde y cómo se pueden visitar los murales, además son visitables en bici en su mayor parte, incluso ese folleto estará en las oficinas del Área de Turismo para que nuestros visitantes tengan la posibilidad de verlos».

El proyecto se ha prolongado durante dos años y el importe invertido ha ascendido a 25.000 euros, sobre todo en materiales, en los trabajos previos y en lo que cobran los artistas.

Uno de los murales, ubicado en la calle Eneas. Álex Zea

A continuación, desgranamos la ubicación de los murales y los artistas que los han efectuado: en Campanillas, se han efectuado en el colegio Francisco de Quevedo (artistas: Cristina Soler y Javier Dolera), en calle Eneas (Lalone y Nesuic), en el colegio José Calderón (Lalone) y en calle Jacob (Javier Dolera); en Huertecilla Mañas, se han hecho un mural en el colegio Luis Cernuda (Cristina Soler y Javier Dolera); en Santa Rosalía-Maqueda, en la plaza del Día (Lalone) y el campo de fútbol de la UD Santa Rosalía. En El Tarajal, el mural está en la plaza Juan José Relosilla (Lalone y Nesuic); en Las Castañetas, en la calle Portales de la Victoria (Nauni69 y Danklabara), la plaza de las Castañetas (Javier Dolera), el kiosco del barrio y Pasaje Rebujina (ambos de Dolera también). En Colmenarejo se celebrará el concurso de grafitis, en la calle principal de este núcleo poblacional. «Ha sido todo un éxito», dice la concejal Ruth Sarabia.

Esta actividad ha venido marcada siempre por un evidente tono festivo. Por ejemplo, cuando se inauguró el último mural el sábado pasado en las Castañetas, hubo una asistencia de cien personas e, incluso, una panda de verdiales acudió a la cita para acompañar al artista, Javier Dolera, y a los residentes. El mural tenía motivos relativos a los verdiales precisamente porque en la barriada hay una vinculación muy importante, más que centenaria, con esta rama del folclore malagueño. «Fue impresionante», explica Sarabia.