El viento es el factor que determina el margen de maniobra del dispositivo de extinción en Sierra Bermeja. Para esta tarde, la Aemet prevé rachas de viento de hasta 30 km/h en la zona de Estepona, más moderadas que las registradas durante la noche en la que se originó el fuego, cuando superaron los 60 km/h.

Afortunadamente, para el fin de semana la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Málaga descarta que esos fuertes vientos sigan persistiendo, abriendo la puerta a un par de días con más calma a nivel meteorológico, ya que también se moderan las temperaturas.

"Las condiciones de terral desaparecen ya en el día de hoy", explica a La Opinión de Málaga José María Sánchez-Laulhé, director del centro meteorológico de la Aemet en Málaga. "A partir de esta noche ya no va a haber rachas importantes de viento, habrá algunas pero tampoco muy fuertes pero moderadas esta tarde. A partir de mañana no esperamos vientos hasta el lunes".

Para la próxima semana se espera la llegada de un nuevo frente que quizás deje algunas precipitaciones en la provincia y se registre algo de viento que no tendrá afectación. "Viene un frente con alguna precipitación que nos alcance durante la semana que viene, pero eso ya no tiene nada que ver", añade el meteorólogo.

"Esperamos que mañana y pasado no hay meteorología que favorezca el incendio, digamos que no hay viento", añade Sánchez-Laulhé, que además señala que la humedad, que no es muy alta, podría aumentar del 40% al 60%, ya que cambian los vientos y las temperaturas serán más suaves. En cuanto a las precipitaciones, podrían llegar a la provincia a partir de la próxima semana.

El terral instigó las llamas

Preguntado por el hecho de que el terral pudiera haber instigado el avance de las llamas, el director del centro meteorológico despeja las dudas, calificando este fenómeno como un factor "favorable al inicio de un incendio".

"El hecho de que el terral sea de temperaturas altas, seco y viento racheado son favorables desde luego a que los conatos de incendio prendan", afirma.

En cualquier caso, José María Sánchez-Laulhé aclara que, con el incendio más que asentado y la gran intensidad de las llamas, la meteorología no marca tanto el pulso como en el momento en el que se genera el foco, ya que el propio fuego genera sus propio sistema de viento.

"Un incendio cuando si inicia, si es de fuertes proporciones y de gran intensidad, él mismo es capaz de crear sus propios sistemas de viento. Ya no va a mandar la meteorología como al principio", expone el meteorólogo.