"El 11 de diciembre de 2019 perdí a mi hermana por suicidio. Era un torbellino, tenía una gran vitalidad, nadie está exento". Merche es una superviviente del suicidio. Y lo es porque, como ella dice, "tenemos que luchar por sobrevivir con el inmenso dolor que sentimos y con la impotencia de no haber podido evitarlo". En el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la Asociación Alhelí ha llevado a cabo una concentración en la Plaza de la Marina para dar visibilidad a la que es la primera causa de muerte no natural en el país y abogar por la creación de un Plan de Prevención Nacional.

Diez personas acaban con su vida al día en el país. En el mundo, una cada 40 segundos. En Málaga, cada 48 se registra un caso de suicidio. Las cifras son alarmantes y denotan la gravedad de esta problemática. "No se entiende por qué no se habla de una causa de muerte que supera a los accidentes de tráfico", denuncia Merche. Cuando esta malagueña, usuaria de esta asociación, perdió a su hermana, relata, lo primero que hizo fue indagar sobre el suicido. Además de la magnitud de los datos, la falta de información la escandalizó.

Las campañas de formación y prevención se antojan hoy más necesarias que nunca. "Hemos perdido a nuestros seres queridos pero tenemos que visibilizar este tema para que se tomen medidas para que podamos hacer que cada vez más personas se lo piensen antes, e incluso salvarla". Y no solo para la ciudadanía: "Los propios psiquiatras y psicólogos nos dicen que no han recibido información suficiente para abordar estos casos. La salud mental está fatal y más en el tema del suicidio, no saben como tratar al paciente", denuncia Merche.

Por todo ello, desde la Asociación Alhelí exigen la creación de un Plan de Prevención: "Se debería hacer a nivel nacional pero si no hay posibilidad, que sea local, crear una mesa de prevención que de cobertura y ayude a todas estas personas que lo están pasando realmente", defiende Yolanda Verdugo, fundadora de la entidad.

Además, la organización considera primordial la habilitación de un teléfono al que poder acudir en caso de atravesar cualquier tipo de crisis que desemboque en ideaciones suicidas. "Es muy necesario establecer un número de teléfono nacional, de tres cifras, para que alguien en una crisis vital pueda llamar y quién sabe si esa vida se salva", señala Merche.

De este modo, desde la asociación ponen el foco en los poderes públicos para incentivar una toma de decisiones que vaya encaminada a ofrecer la máxima visibilidad a esta problemática y a otorgar las ayudas indicadas a todas las personas que la están sufriendo: "Mi sueño es que todos sintamos esta misma responsabilidad. Se lo debemos a las diez personas que morirán mañana en España por suicidio".