Este domingo deja un nuevo capítulo tortuoso en el incendio de Sierra Bermeja. Lo que debería haber sido una jornada de trabajos encaminados a la completa estabilización del fuego, se ha convertido en una nueva titánica lucha contra un fuego que encuentra sus propias vías de propagación, difíciles de predecir y muy peligrosas.

El factor que ha pulverizado los primeros indicios de mejoría ha sido una nube de pavesas que ha dado pie a un segundo incendio en la sierra, capaz de atravesar un valle por el que ya había hecho estragos el fuego hacía un mes, para encontrarse con el frente que lleva ardiendo desde hace cinco días.

Esto ha obligado al inmediato desalojo de Jubrique y Genaguacil primero -Faraján, Júzcar, Alpandeire y y Pujerra han corrido la misma suerte-, con evacuaciones que han comenzado a primera hora de la mañana y que a estas alturas ya se han completado. Ambos pueblos están vacíos, sus vecinos han sido reubicados en distintos puntos de Algatocín y Ronda sin previsión de volver a casa... y los alcaldes están consternados.

"Ahora mismo sabemos que el fuego está a unos 300 metros del campo urbano, la situación es muy, muy crítica", cuenta a este periódico el regidor de Jubrique, Alberto Jesús Benítez con un hilo de voz. "Está la UME desplegada al máximo, Infoca, bomberos... todos los medios posibles están dándolo todo".

Con sus 523 vecinos reubicados en la cooperativa municipal de Algatocín y otros puntos del municipio, como la biblioteca y el gimnasio municipal, Benítez asegura que no cuentan con la posibilidad de regresar hoy a sus hogares. "Yo pasaré la noche cuidando de mis vecinos y tratando de hacer allá donde pueda hacer algo".

Desalojados varios municipios por el incendio de Sierra Bermeja Atlas News

"El fuego sigue creciendo a una velocidad de vértigo y sigo pidiendo más medios aéreos porque... es que se va a quemar todo", añade a duras penas Miguel Ángel Herrera, alcalde de Genalguacil, que denuncia que el fuego ya ha llegado a las fincas de los vecinos.

Por ahora, sus 393 vecinos están reubicados en el Pabellón Deportivo San Francisco de Ronda o bien se han ido a casa de amigos y familiares, a la espera de que lleguen buenas noticias.

Con ambas localidades completamente desalojadas, el trabajo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con 135 efectivos desplegados desde hoy, es precisamente defender estos dos núcleos, que llevan sufriendo el avance de las llamas desde la declaración del incendio, así como así como Faraján y Júzcar.