Probablemente, este verano en numerosas conversaciones entre familiares y amigos alguien se haya animado a alabar las particularidades del bitcoin como producto de inversión o ahorro... Esto quizás tenga que ver con el hecho de que España es uno de los países de Europa con la mayor adopción de monedas digitales: el 12% de los españoles tiene alguna en su poder.

Así las cosas, a los expertos de CryptoPlaza, comunidad para impulsar el sector cripto en español y que aglutina proyectos de ambos lados del Atlántico, no les sorprende que cada vez haya más cajeros específicos para estos activos virtuales. «Es una masa suficientemente crítica como para que se puedan desplegar cajeros en todo el país y tenga sentido como modelo de negocio», señala el responsable de Relaciones Institucionales en CryptoPlaza, Alberto G. Toribio, quien asegura que «están despegando». Actualmente hay 145 criptocajeros en España, según el cálculo de la web de referencia Coin ATM Radar, y hace un año el número se reducía a 66. Las calles de Barcelona lideran el ranking, con 39 cajeros. A la capital catalana le siguen Madrid con 16, Palma de Mallorca (15) y Málaga (13). Y la lista se extiende hasta abarcar una treintena de ciudades.

Hay que considerar una salvedad: el conteo incluye tanto terminales instalados como ‘cajeros humanos’, similares a la oficina de cambio de divisas ‘de toda la vida’, donde el cliente es atendido por una persona.

‘Sacar’ bitcoins a pie de calle

‘Sacar’ bitcoins a pie de calle María Refojos

¿A mano o a máquina?

En opinión de Alberto G. Toribio, pese al concepto eminentemente digital del universo cripto, la existencia de cajeros «sí tiene sentido» y, en el caso de los denominados ‘humanos’, atienden a un perfil emergente de inversor en criptos. «No tienen relación previa con el mundo digital, no compran en ecommerce... Son más tradicionales; se ven atraídos por este fenómeno y requieren este tipo de atención», explica.

Otra salvedad es el tipo de operativa que se puede efectuar. «No vamos a salir con un fajo de bitcoins bajo el brazo, básicamente porque se trata de una moneda digital y no tiene soporte físico, pero sí podremos vender nuestras divisas virtuales y recibir euros», detalla un portavoz del comparador de productos financieros HelpMyCash.

La opción de convertir criptomonedas en dinero en metálico no está disponible en todos los criptocajeros: solo seis de cada diez la ofrecen. Lo que sí es general es la operación inversa, es decir, comprar criptos. El cliente ingresa euros y recibe monedas virtuales en su cartera virtual o wallet, o en una nueva que genera el cajero. Realizar operaciones con efectivo es una de las principales ventajas: en las plataformas online o exchanges es imprescindible una transferencia o tarjeta de crédito o débito. La contrapartida son las comisiones que debe abonar el usuario que, con un coste medio del 8% en los terminales y del 6% en los ‘cajeros humanos’, suponen un sobreprecio más elevado que en los exchanges.

Con 60 cajeros repartidos por toda la geografía española, BitBase es uno de los mayores operadores del país. «Empezamos con el primero en 2017 y ahora mismo estamos en más de 25 ciudades», subraya Alex Fernández, CEO de esta startup catalana. «Todo lo relacionado con las criptomonedas está teniendo un gran crecimiento. Los cajeros funcionan bien en general y cada vez mejor», afirma el directivo, que augura un mayor movimiento a medida que se recupere el turismo internacional.

Por ahora, sus datos dan cuenta del auge. En 2020 BitBase movió cerca de 2 millones de euros y, solo en el primer semestre de 2021, la cifra se eleva a más de 8 millones de euros, a través de 13.000 transacciones. La popularidad del bitcoin, que estos días cotiza en el entorno de los 40.000 euros, hace que sea la única con la que se pueden hacer transacciones en todos los cajeros. Y es también la más ‘buscada’: en los cajeros de BitBase, el 80% de los clientes compra o vende este activo, a pesar de que también se puede operar con Litecoin, Ripple, Cardano y muchas de la red Ethereum.

Es posible encontrar un criptocajero a pie de calle o en una tienda como las de BitBase, pero también en centros comerciales, peluquerías o restaurantes. «El número de transacciones en nuestro cajero bitcoin es de una media de 30 transacciones mensuales», relataba recientemente a ACTIVOS el Bitcoin Rock Café en Vigo. A cambio de tener uno de estos terminales, el establecimiento puede ganar al mes «entre 300 euros y varios miles de euros», explican desde CryptoPlaza, en función del tipo de cajero y, también, de las condiciones de la tienda o punto de venta física (localización, impactos potenciales, etc). Sacar partido a un espacio vacío y encontrar una nueva vía de monetización no parece una mala estrategia comercial.