Ya lo han hecho otras diócesis y el Obispado de Málaga lo ha decidido hoy. Las procesiones, en particular, y el culto externo religioso, en general, podrán retomarse desde ya pero de forma "progresiva", es decir, poco a poco. Ello dibuja un horizonte completamente distinto del existente hasta ahora. La ciudad lleva dos años sin celebrar su Semana Santa por la pandemia y, de momento, y a falta de saber cómo, parece que la de 2022 podría llevar aparejada la salida de las cofradías a la calle. También se abre la puerta a que pueda celebrarse, el próximo 30 de octubre, la procesión magna que conmemorará el centenario de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.

En un nuevo decreto, que deroga el de enero de 2021, el obispo, Jesús Catalá, habla de la situación actual de la pandemia y la "razonable previsión de la evolución positiva de la lucha contra esta enfermedad". Motiva su decisión de "retomar progresivamente los actos de culto externo" en la "gran responsabilidad que han venido demostrando" los fieles todos estos meses, "a pesar de los grandes sacrificios" que se le han pedido. Y, por ello, y atendiendo al deseo del pueblo, ha decidido "dejar sin efecto el anterior decreto, de fecha 15 de enero de 2021, por el que se suspendían todos los actos que tuvieran carácter de culto externo y todas las celebraciones en las que se hiciera uso de la vía pública".

Pero Catalá pone condiciones, dado que la vacunación aún debe avanzar y, claro, sigue habiendo contagios: "No obstante lo anterior, y particularmente en lo referente a procesiones, estaciones de penitencia y romerías prevenidas estatutariamente, o aprobadas expresamente por el Obispado, será precisa la comunicación previa fehaciente a la Delegación episcopal de Hermandades y Cofradías, realizada por los párrocos o las Juntas de Gobierno de las Hermandades y Cofradías organizadoras". Esta comunicación deberá realizarse "con una antelación mínima de un mes del inicio de la celebración, a fin de que la citada Delegación pueda, en caso de considerarlo oportuno, pronunciarse al respecto".

Todo ello se entiende, reflexiona el prelado de la diócesis en su decreto, hecho público pasado el mediodía de este miércoles, "se entiende sin perjuicio de que los actos de culto externo y celebraciones en las que se haga uso de la vía pública deberán guardar en todo momento las medidas sanitarias y contar con la autorización de las autoridades competentes y las licencias municipales pertinentes. El responsable, párroco o Junta de Gobierno de la Hermandad o Cofradía, cumplirá estrictamente las normas estatales, autonómicas o locales que correspondan, debiendo proveer lo necesario para su correcto desarrollo".

Catalá llama a seguir manteniendo la prudencia en lo que se refiere a la organización y desarrollo del culto externo, y dice pedir "al Señor por todos los afectados y para que aleje definitivamente de nosotros esta grave enfermedad".