Javier Hernández, vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), analiza en esta entrevista la salud del sector turístico tras el impacto de la pandemia y reflexiona sobre la recuperación.

¿Cómo ha ido el verano?

Bastante convulso. En junio tuvimos un 40% de ocupación, en julio, prácticamente fue del 60% o 66% de de media, y en agosto de un 76,42%. Podríamos hablar de tres comportamientos diferenciales. El primero junio. Hay que tener en cuenta que en junio sólo teníamos abierto el 55% de la oferta hotelera, es decir, casi el 50% de las plazas hoteleras en la provincia estaban cerradas, por tanto consideramos junio con un 40% de ocupación un mes bastante malo y, sobre todo, teniendo en cuenta que cualquier hotel debe tener como mínimo para obtener beneficios un 40% de ocupación. Obviamente es un diferencial y en función de la dimensión del establecimiento hotelero: cuanta mayor dimensión, menos ocupación necesitas para obtener beneficios, pero un 40% es malo. Julio fue algo mejor, pero peor que lo deseable, y hablamos de porcentajes, respecto a la referencia de 2019, menores del 30%. Julio fue muy convulso, en cuestiones de decisión de distintos países. Alemania recomendaba no viajar a España, Francia también, el día 19 de julio fue cuando se eliminaron las restricciones por el Gobierno británico, y eso impidió que la mitad del mes no tuviera afluencia de británicos, y luego agosto el comportamiento ha sido mucho mejor, también por debajo de 2019 un 14%, pero en general podemos decir que la temporada estival ha sido moderadamente satisfactoria.

Es el mercado nacional el que ha salvado a la Costa del Sol este verano, ¿no?

Sí, prácticamente el 69% de las reservas han procedido del mercado nacional. Es decir, que tres de cada diez clientes ha sido internacionales.

«La Administración en general, y sobre todo la del Estado y la Junta, ha sido muy consciente del efecto Covid en la planta hotelera»

Si tuviéramos que revisar el paisaje después de la batalla, ¿cómo está el sector hotelero de la Costa del Sol después del impacto del Covid-19?

En una situación de completa incertidumbre, no se sabe qué va a pasar en los meses de temporada baja y, sobre todo, teniendo en cuenta que la mayoría de las operaciones de reserva se están cerrando con muy poca antelación. Un hotel que puede estar, si hoy es 10 de septiembre, para el día 1 de octubre, al 10% de ocupación, pero a lo mejor en los próximos 20 días, del 10 de septiembre al 30, puede incrementarse la demanda y pasar del 10% al 60-70% de ocupación. Hay una tremenda incertidumbre sobre la situación de los diferentes mercados, aunque es cierto que hay noticias positivas en cuanto a la evolución de la pandemia. Para nosotros, noviembre, diciembre, enero y febrero son los meses clave de la temporada baja y prevemos un cierre progresivo de hoteles, con un comportamiento muy distinto en los diferentes municipios, es decir, los hoteles que dependen mucho más del turismo de sol y playa o del turismo vacacional sufrirán mucho más que aquellos que estén en destinos más urbanos o menos dependientes de la estacionalidad o del vacacional para generar negocio. Ahora mismo municipios como Nerja, Marbella o Málaga capital están por encima de la media mientras el resto están muy por debajo.

¿Cuántos hoteles se han cerrado y no han vuelto a abrir en la Costa por la pandemia?

Que tengamos constancia, no llega al 4%, porque aquí hay que tener en cuenta que algunos de esos hoteles han cambiado de manos. Todo va a depender, me refiero a si eso aumenta, de la evolución de la temporada baja.

¿Se han sentido escuchados? ¿Se han sentido solos?

La Administración en general, y sobre todo la del Estado y la de la Junta han sido muy conscientes del efecto covid en la planta hotelera. No nos hemos sentido solos, entendemos que ciertas ayudas o herramientas han facilitado mucho que puedan refinanciarse algunos establecimientos, como los créditos ICO. El asunto de las prórrogas de los Ertes han ayudado mucho a que los establecimientos, hasta que no han visto que pueden abrir por tener un mínimo de ocupación, pues ha sido una herramienta muy eficaz para el sector hotelero, ya veremos si esa misma herramienta es prorrogable a partir del 30 de septiembre, y sobre todo teniendo en cuenta la ocupación que tenemos prevista para la temporada media y baja. Yo creo que iniciativas como en este caso la de la Junta en subvenciones por habitaciones, o el bono turístico, o el seguro Covid para visitantes internacionales nos han ayudado bastante. Solos no hemos estado.

Siguen abriendo hoteles...

La recuperación tarde o temprano va a existir. Hablamos de vuelta a niveles prepandemia, como 2018 o 2019, que fueron de los mejores años de las últimas décadas, en 2023 y todo depende de una nueva ola o deriva de la pandemia y de las vacunas, la única opción que tienen las fronteras para reabrir. Hay una cuestión que era básica haberla podido implementar desde el principio para facilitar los viajes internacionales: lo que muchas administraciones llaman pasillos turísticos, el certificado verde digital, o internacional o de la UE, ese debiera haberse implementado mucho antes de lo que se ha implementado.