El vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Javier Hernández, aseguró, en declaraciones a La Opinión, que Málaga necesita hoteles más grandes, con más camas, con el fin de potenciar el turismo de congresos y ferias, así como también es necesario que grandes cadenas de gestión hotelera, de referencia internacional, desembarquen en la ciudad.

Preguntado por si a la ciudad le faltan hoteles de cinco estrellas gran lujo, aseguró, en una entrevista concedida a este periódico: «Yo creo que la evolución turística de Málaga capital ha sido muy buena en los últimos años. Hay que tener en cuenta que en 2000 sólo había 4.000 plazas hoteleras y ahora mismo estamos en 16.000 o 17.000, junto a las extrahoteleras. Creemos que para captar oportunidades de gran dimensión y, sobre todo, para el turismo de reuniones, de congresos, podrían hacer falta establecimientos de mayor dimensión, más que hablar de categoría de hoteles, para que acaparasen mayores operaciones, en conjunto con el Palacio de Ferias, de congresos a nivel nacional e internacional, europeo o mundial, para la propia ciudad».

De esta forma, indicó Hernández que «sí que es cierto que a nivel administrativo el hotel debe tener una categoría, pero quien te categoriza es el cliente, que es el que te fideliza y prescribe y valora el hotel en función de su satisfacción. Las estrellas son una referencia, pero más que hablar de un aumento de hoteles de cinco estrella pudiera ser que en Málaga fuera necesario el mayor posicionamiento internacional de cadenas hoteleras».

Preguntado por si se refiere a grandes cadenas (grupos de inversión y, sobre todo, de gestión hotelera), Hernández señaló: «Más que llegada de grandes cadenas, muchas de ellas nacionales, que ya están, me refiero a aquellas con posicionamiento internacional: Four Seasons, Six Senses, Mandarin Oriental, este tipo de productos que hacen que un destino tenga un mayor comportamiento de gasto por parte de los turistas; eso vendría muy bien».

Y añadió: «Uno de los grandes proyectos que podría posicionarse internacionalmente es el hotel del Puerto; sabemos que hay mucha controversia y ya es raro que un hotelero diga que está encantado con que haya más hoteles en la ciudad, pero este hotel podría provocar el aumento de operaciones base de cruceros en el Puerto de Málaga».

Así, indicó que este proyecto hotelero sería positivo para la ciudad con el fin de convertirse en el recinto portuario en «un key port, es decir, aquel destino que tiene como mínimo un 40% de sus operaciones de base, embarque y desembarque de cruceristas, no es escala; ese 40% habilita que un destino turístico de cruceros es clave dentro del diseño de los itinerarios de cruceros. Málaga tiene una posición geográfica muy relevante, que es una situación excepcional entre el Atlántico y el Mediterráneo y eso habilita a cruceros mariposa, que te permite a un mismo crucero estar en dos mares. Y con una diversidad de destino bastante atractiva».

Cuestionado sobre si no sería más positivo hacer una consulta popular al respecto debido a la controversia que existe con ese proyecto en la ciudad, precisó: «Hay una cuestión importante: la afluencia. Ni un destino como Barcelona es capaz en un día de acoger a más de 30.000 cruceristas, ni un destino como Málaga es fácil que soporte la afluencia de 10.000 u 11.000 cruceristas con siete operaciones que ha habido en la ciudad, eso no es sencillo, tiene su impacto. Sobre hacer una encuesta a la ciudadanía, yo entiendo que ya lo son los sufragios, se emiten votos en las convocatorias electorales que permiten a los gobiernos decidir sobre las cuestiones que tienen que ver con un destino turístico».

En este sentido, insistió en que «hay que saber muy bien separar lo que son las operaciones de cruceros en escala, que en un supuesto de una afluencia mayor de cruceristas sí que pueden suponer un impacto importante, de los cruceros de base. En estos cruceros el impacto no es tan importante, porque al ser origen y destino, en este caso Málaga, la afluencia por la ciudad es más escalonada, porque un crucerista que embarca en un crucero que sale de Málaga puede haber estado tres noches en la ciudad, haberla visitado la primera noche, el segundo día haberse ido a Granada y el tercero, por ejemplo, a Marbella».

De esta forma, «hay que evaluar muy bien las operaciones de base y las de escala en el Puerto. Y no sólo eso; establecer medidas para que la contratación de excursiones por la ciudad esté muy diversificada, es decir, que no todos los autobuses de cruceros en escala vayan a Gibralfaro y a la misma hora, sino saber diversificar con una coordinación en comunicación perfecta entre el Puerto, los operadores de cruceros, los que programan excursiones en los destinos por parte de las compañías de cruceros, junto con el Área de Turismo de la ciudad».

Aehcos pide acabar con la congestión en la N-340

La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) consideró el primer día de septiembre que la antesala de la temporada baja es el momento perfecto para ir acometiendo con decisión «problemas recurrentes» a los que cada año tiene que hacer frente la provincia y que le restan competitividad con respecto a otros destinos turísticos. Así, se refirió la asociación a la descongestión del tráfico que se concentra cada verano en la costa malagueña, concretamente en la N-340, a lo que ayudarían el tren litoral y otras soluciones.