Conseguir cita en Atención Primaria se ha convertido en toda una odisea. Solicitar un encuentro con un médico de familia es una tarea que en una gran mayoría de casos se está demorando hasta dos semanas en el tiempo. La sobrecarga asistencial y la saturación de los centros de salud de la provincia de Málaga se está dejando notar más que nunca en las últimas semanas y las esperas ya no solo se dan en las urgencias hospitalarias, sino que las colas para solicitar una cita previa están siendo la tónica general en los ambulatorios.

«Mi sobrina pidió cita la semana pasada para el médico de cabecera y se la han dado para el día 27». Levantamos el teléfono y llamamos a distintos centros de salud de la provincia. El proceso de solicitud se extiende a lo largo de toda una mañana por la tardanza a la hora de contestar al teléfono. Tras varias llamadas, el centro de salud de El Palo oferta una consulta telefónica para el día 23. Presencial. La demora se prolonga más de nueve días.

Igualmente frustrante resulta intentar conseguir cita mediante la página web o la aplicación telefónica de Salud Responde. Un recuadro en blanco emerge y detalla que la agenda del centro de salud, en este caso de Málaga Este, no tiene agenda disponible en los próximos 14 días. Lo mismo ocurre con los demás ambulatorios. Por esta vía, además de tedioso, resulta imposible actualmente.

Todas estas dificultades a la hora de solicitar una visita al médico provoca que muchos pacientes acudan directamente a la ventanilla de los centros de salud, lo que contribuye a la sobrecarga asistencial de estos. «Si no hay forma de pedir cita, la gente tiene que acudir sí o sí a un centro de salud, entonces se forman las colas», indica Carmen Gaona, secretaria de Salud, Servicios Sociosanitarios y Dependencia de UGT. Además, los profesionales señalan que esta práctica conlleva a que la oferta de fechas para ser solicitadas vía telefónica o por internet se vea reducida considerablemente.

Con mayor celeridad se obtienen, no obstante, las citas para una atención médica telefónica. Esta práctica, nacida e instaurada a raíz de la pandemia, es la alternativa que se está llevando a cabo cuando se considera que la consulta no requiere de presencialidad. «Esta medida se tomó para que no se colapsaran los centros de salud en su momento. A la altura que estamos no se entiende que siga habiendo esta gran cantidad de citas médicas telefónicas», denuncia Gaona. Asimismo, este tipo de consultas «les lleva mucho tiempo a los médicos y se lo quitan de las citas presenciales».

La falta de profesionales sanitarios se deja notar cada vez con más intensidad en el desarrollo de la actividad de los centros de salud de la provincia

Para quienes una llamada telefónica no resulta suficiente o para aquellos que consideran no poder esperar hasta el día asignado para su consulta, están las Urgencias hospitalarias. Esta práctica, además de errónea, contribuye a una saturación mayor de un servicio ya caracterizado por ello. «Como la gente ve que la Atención Primaria está así se va a Urgencias directamente para que lo vean allí y le resuelvan lo que sea». En este sentido, José Antonio Becerra, vocal de Atención Primaria del Sindicato Médico de Málaga, insta a la población a ser solidarios y no colapsar este servicio: «No es bueno utilizar medios urgentes que son muy necesarios para otras personas con consultas que no están indicadas porque están sobrecargando las urgencias y retrasando la asistencia de pacientes que realmente lo necesitan».

Para contribuir a paliar la demora en las citas de Atención Primaria, este profesional aboga por lo que se conoce como continuidad asistencial, un mecanismo creado en 2006 para bajar las listas de espera. «Esto es abrir cinco horas por la tarde y que el médico que tenga demora y pueda prestar esa asistencia que lo haga, y que se le pague», esgrime Becerra. «Es cierto que no hay más médicos pero sí hay otras vías para aquellos que quieran rebajar su lista de espera», señala.

Falta de profesionales

Esta falta de profesionales sanitarios se deja notar cada vez con más intensidad en el desarrollo de la actividad de los centros de salud de la provincia y son la causa principal de estas largas listas de espera. El personal sanitario es la piedra angular de este servicio: «Tenemos falta de enfermería, falta de médicos de casi todas las especialidades que se van a ejercer a otras comunidades porque las condiciones son mejores», denuncia Gaona.

En este sentido, la responsable de Salud de UGT alerta de que la situación de saturación actual que viven los centros de la provincia se va a prolongar en el tiempo si no se pone una solución, por lo que insta a las administraciones «a darle una solución ya a ese problema porque si no vamos a seguir con falta de personal durante mucho tiempo».

Baja la presión asistencial derivada de la Covid-19

Mientras que la presión en los centros de salud continúa en aumento, el de los centros hospitalarios de la provincia está experimentando una tendencia decreciente durante los últimos días. Los ingresos por Covid-19, tanto en planta como en la Unidad de Cuidados Intensivos, repuntó durante la quinta ola y ahora comienza su particular desescalada.

Según los últimos datos de la Consejería de Salud, el número de hospitalizados se ha reducido en 9 durante el último día, por lo que el total de ingresos en la provincia se sitúa ahora en 153, 31 de ellos en UCI.