El ritmo al que avanza la campaña de vacunación está permitiendo que se abra la puerta hacia nuevos objetivos como son la inoculación de una tercera dosis a los mayores de 60 años o la apertura de este proceso para menores de 12 años. No exentos de polémicas, ambos podrían comenzar a darse en las próximas semanas. Mientras, el número de dosis administradas continúa su ascenso.

En la provincia, actualmente se han administrado 2.387.853 dosis de los distintos tipos de vacuna contra la Covid-19. Esta cifra eleva la inmunidad de la población malagueña hasta el 72,8%. Con una dosis, el porcentaje se sitúa en 75,5%. En las últimas semanas, la vacunación ha experimentado un cambio de tendencia y el último grupo incorporado a la campaña está superando en inmunidad a grupos en los que el proceso lleva ya abierto desde hace varios meses.

Así, los jóvenes de 12 a 19 años disponen de una inmunidad del 68,7%, frente al 68,4% de la franja de edad que comprende a malagueños de entre 20 a 29 años. Este adelantamiento se observa con mayor fuerza en los datos de la primera dosis. Mientras que del primer grupo han sido inoculados con la primera pauta un 78,3% de su población, los ciudadanos de 20 a 29 años disponen de un 73,5%.

El rápido avance que está experimentando la vacunación en este grupo etario abre el debate sobre cuándo comenzar a inocular a los menores de 12 años. El pasado mes de junio, las compañías Pfizer y Moderna comenzaron a realizar ensayos clínicos en niños de entre 5 y 11 años. «Están en marcha con resultados muy buenos y esperanzadores, con protección incluso superiores a los adultos, casi del 100% en los ensayos preliminares», señala Esmeralda Núñez, jefa de Pediatría del Hospital Materno Infantil.

A la espera de recibir la autorización de las autoridades sanitarias se encuentra esta propuesta, que podría empezar a desarrollarse el próximo mes de octubre, tal y como adelantó la Junta de Andalucía. Además, el Gobierno andaluz puso sobre la mesa la posibilidad de llevar a cabo el proceso de vacunación en los propios centros escolares, propuesta que ha sido bien recibida por los responsables de los centros educativos de la provincia. «Así lo controlamos más aquí que en otros sitios, si los centros quieren venir yo no lo veo mala idea. Incluso para ellos puede ser más fácil para ellos ir pasando por las clases e ir inoculando», señala Ana María Ripoll, directora del Colegio Divino Pastor.