Durísima sentencia la dictada por el juez titular del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 6 de Málaga, José Óscar Roldán, por la situación endémica de vulneración de la normativa de ruidos y los problemas que ello causa a los vecinos de la Plaza Mitjana. Fueron, precisamente residentes de ese entorno los que interpusieron un recurso en sede judicial al considerar vulnerados sus derechos fundamentales. El togado estima parcialmente su recurso, es decir, les da buena parte de la razón, pero se emplea con palabras muy duras por el papel que juega aquí el Ayuntamiento de Málaga. El juez pide al Consistorio que haga cumplir la ley en relación a la normativa de ruido.

El juez rechaza que exista un menoscabo del derecho a la vida ni a la integridad física o moral de los residentes, es decir, rechaza daño moral e indemnizar a este respecto, pero sí les concede a los recurrentes 13.440 euros anuales desde el dictado de la sentencia y hasta la solución de "la perturbación ruidosa" en el entorno de Mitjana por estimarse esa cifra adecuada "al enorme número de días al año que se hace uso de esa calle y plaza de forma indebida por los bares y establecimientos de ocio". Sí considera el magistrado que se han menoscabado durante años "los derechos fundamentales de los residentes en cuanto a la intimidad personal y familiar y la inviolabilidad domiciliaria por la inactividad municipal respecto al control de ruidos por los establecimientos de ocio en la calle Luis de Velázquez y la plaza Marqués del Vado Maestre".

Ordena el juez al Ayuntamiento "que cumpla y haga cumplir" la normativa vigente sobre control de ruidos con el fin de que estos no excedan los límites reglamentarios, adoptando los acuerdos pertinentes y ejecutándolos. Así, se pide "la inmediata clausura de los locales" que no cumplan la reglamentación, la adopción de medidas correctoras, incluso la anulación de las licencias otorgadas. Se ordena que clausure las actividades que carezcan de licencia municipal y de aquellas que contravengan o excedan en su actvidad la licencia que pudieran disponer, la clausura de locales que ejerzan su actividad con puertas y ventanas abiertas, terrazas ilegales, entre otras.

Ordena el juez que se ejecuten las órdenes de clausura dictadas, que se vigile el horario de cierre, que se impida la aglomeración de personas bebiendo en la calle alcohol, sean dispensadas o no por los locales, y, en general. "se ordena a la aquí recurrida, el Consistorio, que cumpla y haga cumplir la normativa vigente sobre control de ruido" para conseguir qu elas perturbaciones por ruidos y vibraciones que emanan de estos locales no superen los límites permitidos por la ley.

Entre algunas de las valoraciones del juez, destacan, por ejemplo, cuando confiesa sentir "sonrojo" por el traslado o "peloteo" de las denuncias de un departamento a otro o, directamente, "una inactividad en cuanto a los mismos". Se refiere a las denuncias recibidas en distintos departamentos municipales, interpuestas por los vecinos desde 2012 y 2015, con imágenes y toma de mediciones de ruido. "Es imposible, con el cúmulo de denuncias aportadas, que la administración aquí recurrida pensase que en el Distrito Centro de Málaga y en las vías aquí en cuestión, que no supiese que allí vivían personas y hacían uso de los inmuebles como morada". Al ver las imágenes, constata el juez "que brilla por su ausencia una intervención de inspectores municipales o siquiera agentes de la Policía Local para afrontar dicha nefasta situación". Califica, incluso, de "descaro" que el Ayuntamiento califique la situación de "compleja" y, por ello, "no hay soluciones concretas a las denuncias de los actores. Claro que lo es, pero, como administración que se rige por lo dispuesto en el artículo 103.1 de la Constitución, tiene que conducirse con pleno sometimiento a la ley". Los derechos constitucionales tienen absoluta preponderancia, dice.

El juez se confiesa, además, "sobrecogido" al constatar el "ruido escandaloso que se percibe con solo abrir una ventana o balcón" y critica que uno de los empleados de los locales ni siquiera trata de controlar la situación. "El ruido que se escuchaba en las grabaciones era ensordecedor hasta aturdir e impedir atender cualquier otra actividad dentro de las viviendas".

Respuesta del Ayuntamiento

El Ayuntamiento, por su parte, dice respetar la sentencia y anuncia un recurso, "ya que esta no ha tenido en cuenta ninguna de las acciones municipales llevadas a cabo, especialmente desde 2015, para controlar el ruido mediante inspecciones y sanciones (algunas de las cuales condujeron al cierre de establecimientos), además de los efectos de la declaración de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS)". Aclara el consistorio que el Defensor del Pueblo archivó en 2018 un expediente de queja abierto a instancias de los mismos recurrentes que aludía a ruido en esta misma zona. Asimismo, "el Ministerio Fiscal, al igual que el Ayuntamiento, ha defendido en el juicio que no se ha producido vulneración alguna de derechos fundamentales".

Por último, asegura el Consistorio que la situación en las calles Luis de Velázquez y Marqués del Vado Maestre (Plaza Mitjana) "ha cambiado respecto al momento en que los recurrentes acudieron a los tribunales, en primer lugar por la acción municipal, y también gracias a que la iniciativa privada va a abrir al público locales cuyo impacto acústico será mucho menor y cambiará el modelo de ocio en la zona". "Pese a que se recurrirá la sentencia, el Ayuntamiento va proceder en los próximos días a levantar acta de la situación actual de la zona y a hacer nuevas mediciones", ha informado el Consistorio.