Catedrático de Economía y exprofesor de Emprendimiento en el Instituto de Empresa, Rogelio Velasco (Sevilla, 1957) llegó al Gobierno andaluz de la mano de Ciudadanos para encabezar la hoy denominada Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades. Entre sus prioridades figuran la atracción de inversiones y de empresas a la comunidad, el impulso de la digitalización o una reorientación de los estudios universitarios más acorde al mercado de trabajo. Velasco también preside el consejo de administración del Málaga Tech Park (PTA), que tiene ya 20.000 trabajadores y 620 empresas. El consejero ha estado precisamente esta semana en la tecnópolis para la presentación del proyecto eCityMálaga de Endesa, que en colaboración con la propia Junta y con el Ayuntamiento, transformará al PTA para 2027 en un referente 100% sostenible de «ciudad circular». La idea es extender a partir de esa fecha la iniciativa a otras zonas de Málaga capital. 

¿Qué aspectos destaca del proyecto eCityMálaga? Entre otras cosas se busca triplicar las zonas arboladas del PTA, reducir un 50% los residuos y lograr un parque dominado por los vehículos eléctricos.

Para el parque va a deparar unos grandes beneficios tanto en el ámbito de la digitalización como en el de la economía circular, que va a permitir un uso lo más eficiente posible de todos los recursos y, en consecuencia, un efecto negativo mínimo sobre el medio ambiente. Y además de eso, se trata de un modelo exportable a otros parques tecnológicos y a las ciudades, empezando por la propia Málaga. Es un gran experimento de I+D que se puede replicar en otros ámbitos.

Lo que veo difícil es reducir el número de coches. Son más de 20.000 trabajadores, y muchos de ellos siguen desplazándose a la tecnópolis en sus propios vehículos.

Ahí jugará un papel muy importante el transporte público, para que todos esos trabajadores tengan más alternativas. En todo caso, cinco años es un periodo en el que creo que habrá muchos más vehículos eléctricos de los que tenemos hoy. La UE y países como Alemania están advirtiendo de que se están haciendo pocas cosas, o al menos de forma muy lenta en comparación con el ritmo de deterioro del planeta. Espero que a nivel europeo haya una nueva vuelta de restricciones para el tráfico de manera que no haya otra alternativa que el transporte público o, en el caso del privado, con vehículos no contaminantes 100% eléctricos.

El PTA ha resistido muy razonablemente el impacto del coronavirus. Es más, el último año ha estado repleto de proyectos y llegada de empresas. 

Efectivamente, es un caso de gran éxito, algo extraordinario. A mi juicio, ha confluido en primer lugar la base tecnológica y científica que ya existía desde hace años en el parque con, en segundo término, la imbricación de la Universidad de Málaga en todos los proyectos. Agradezco a la UMA y al rector, José Ángel Narváez, el papel que están jugando, con mucha colaboración y entendiendo perfectamente todas las cosas que están ocurriendo. Hay cada vez más empresas en el PTA y la Universidad aporta una parte de investigación a través de las escuelas de ingeniería.

¿Cuál es el futuro a corto plazo de la tecnópolis?

Vamos a seguir alentando, estimulando, facilitando la instalación de empresas tecnológicas, ya sea de fabricación de productos, desarrollo de software o I+D. Esto se puede acelerar más. De hecho, tenía previsto viajar a China con el director general del PTA, Felipe Romera, para iniciar colaboraciones con los grandes parques tecnológicos de ese país. Están muy interesados en ello. También hay diseñado un viaje potente a Alemania, porque son muchas las empresas germanas que están llamando a las puertas del PTA para instalarse. Vamos a dar forma a estos dos viajes en cuando la situación de fin de pandemia lo permita. Y quiero recordar también el papel de otros parques como el de Cartuja en Sevilla, el PTS de Granada o las labores de inversión tecnológica extranjera en Almería.

Decían ustedes a inicios del verano que el PTA había recibido este año, en apenas cinco meses, más de 30 solicitudes de instalación de nuevas empresas sobre una superficie global de 11.000 metros cuadrados. ¿Significa eso que hay ahora mismo cola para acceder al parque?

Hay una especie de lista de espera, sí, una cola de empresas que aguardan la finalización de nuevos edificios en el parque para poder instalarse. Le puedo comentar, sin dar números, que se están acelerando notablemente las obras de construcción de varios inmuebles para que, en el corto plazo, nuevas firmas tecnológicas puedan llegar al PTA. El próximo año podremos contar ya con algunos de esos edificios, que supondrán miles de metros cuadrados de oficinas. Es un plazo relativamente corto. En todo caso, las empresas lo entienden porque lo que no van a hacer son edificios propios. Las firmas tecnológicas no son empresas inmobiliarias, sino que quieren ofertas de llave en mano de una planta o de un edificio entero para poder instalarse. Y en ese objetivo estamos desde el sector público, a través del propio PTA, o con firmas privadas que están adquiriendo terrenos para construir.

Rogelio Velasco, presidente de Málaga TechPark. Álex Zea

Vodafone anunció en mayo la puesta en marcha de un centro de I+D en Málaga, ¿se sabe ya dónde irá? ¿En el PTA o en otro emplazamiento de la capital? 

Hay conversaciones pero todavía no hay nada concreto. Ellos están buscando un lugar en Málaga, hablando en un sentido amplio, para ubicar a las 600 personas que irán en ese centro de I+D.

Hay un cierto debate sobre si para una empresa es más atractivo instalarse en un parque tecnológico o en una zona céntrica, por lo que aporta el entorno urbano a trabajadores y clientes. Google, por ejemplo, se ubicará en el paseo de la Farola, y hay otras firmas tecnológicas que también están en el Centro. ¿Le preocupa esa dinámica o es enriquecedora para la capital?

Yo creo que las empresas buscan el mejor lugar para instalarse, ya sea una ciudad o un parque tecnológico. La experiencia nos dice que la inmensa mayoría prefiere los parques porque están en un contacto diario, cruzando la calle, con otras empresas con las que pueden colaborar o que sean potenciales clientes de sus productos. Todo eso genera un efecto red (networking) que es extremadamente valioso para el PTA. Pienso que en el ámbito de las ciudades este efecto se pierde en gran medida. Además, los centros de las ciudades, por lo general, son más ruidosos que el entorno de un parque tecnológico. Y hay diversas festividades a lo largo del año (en el caso de Andalucía, por ejemplo, la Semana Santa) que ocupan durante algunos días las calles, lo que puede en algún momento dificultar el trabajo. 

Algunas empresas tecnológicas, por cierto, dicen que encuentran dificultades para cubrir los perfiles que necesitan. Que no hay tantos «telecos» o informáticos como necesitan.

A eso se le llama en algunos ámbitos «morir de éxito». Estamos tratando de evitarlo. El mercado de ingenieros e ingenieras no acaba en Málaga. En Andalucía hay diez escuelas de ingeniería. Además de Málaga, Sevilla tiene una escuela grandísima y muy potente, Granada tiene otra extraordinaria, especializada en IA y Software. Jaén y Almería también tienen oferta. Cuando llega a una empresa y nos dice que tiene dificultades para encontrar personal le damos toda esta información. De esa forma podemos aliviar el problema. 

Los fondos Next Generation serán una gran oportunidad para encauzar nuevos proyectos ¿Aspira el PTA, a través de sus empresas, a su captación? 

Hay un proyecto elaborado por parte de Innova (el instituto Ricardo Valle de Innovación, que es la que está coordinado estos esfuerzos en el PTA) con empresas extraordinarias del ámbito TIC y del automóvil para aprovechar estos fondos Next Generation de cara al desarrollo de vehículos eléctricos y conectados. Confío en que el PTA presente un proyecto potente en este campo.

El empuje económico, tecnológico e inmobiliario de Málaga en estos últimos la ha llevado a ser señalada como el tercer gran foco de interés para los inversores tras Madrid y Barcelona. Algunos creen incluso que ya rivaliza con Barcelona.

El hecho de que se hable de Málaga a nivel nacional como un lugar en ebullición desde el punto de vista económico y tecnológico, apuntando de forma especial al PTA, ya es de entrada muy positivo. Dicho esto, nosotros tenemos unos planes de trabajo, unas estrategias y unos objetivos a cumplir, y eso es lo que nos ocupa ahora y en un futuro. No vamos a estar mirando a ver si estamos un poco por delante de Madrid o Barcelona. Lo que tenemos que estar es pendientes de hacer el trabajo bien, con la mayor intensidad posible, y luego vendrán los resultados. ¿Que adelantamos a Barcelona? Fantástico, pero no es nuestro objetivo adelantar a una ciudad u otra, sino hacer lo mejor posible nuestras tareas. 

Han apostado por una nueva empresa pública, la Agencia Trade, para concentrar toda la política de actividad empresarial y la atracción de inversiones, reuniendo a los equipos de Extenda, IDEA, Andalucía Emprende y la Agencia Andaluza del Conocimiento, ¿cuándo estará en funcionamiento?

El objetivo fundamental es que todos los servicios que la Junta de Andalucía presta a las empresas y a los empresarios estén concentrados en una única institución. Estará legalmente constituida y plenamente operativa en unos cuatro meses, es decir, para inicios del año que viene, y empezaremos entonces a dar servicio de forma integral a empresas de todo ámbito. El beneficio para la economía andaluza es que con Trade habrá un mejor servicio. Hay que tener en cuenta también que la pandemia ha sido disruptiva con muchas de las tareas y acciones que se desarrollaban para atraer inversiones a Andalucía. Ha hecho casi imposible viajar a nivel intercontinental. No hemos podido, por ejemplo, ir a Asia. Vamos a retomar esa política de captación de inversiones extranjeras que para Andalucía, estamos seguros, va a ser un éxito.

Su departamento está también aplicando reformas de simplificación de trámites burocráticos, algo muy demandado por el empresariado.

Aquí ha habido dos fases. La primera tuvo lugar poco después de tomar posesión el actual Gobierno andaluz, cuando aplicamos una simplificación administrativa donde modificamos 21 decretos y 6 leyes que nos permitieron suprimir 100 trámites burocráticos. Ahora estamos ultimando un nuevo plan de regulación de la actividad económica de Andalucía y le vamos a dar otra vuelta para aligerar o incluso suprimir más de un 20% de trámites. Cuando acabemos esta revisión, Andalucía va a tener un sector público mucho más eficiente en sus relaciones con las empresas.

¿Necesitan las universidades andaluzas orientar más su oferta formativa a las demandas del mercado de trabajo?

Creo que las universidades andaluzas, en general, han entendido que es fundamental el grado de empleabilidad de las carreras. Tenemos prácticamente listo un decreto de reordenación de las enseñanzas en las universidades andaluzas. ¿Cuál es el objetivo? Ordenar más racionalmente todos los títulos de grado y master que se imparten para que, efectivamente, sean más acordes con las necesidades del mercado. Pero no podemos todavía aplicarlo porque estamos esperando un decreto del Ministerio de Universidades que establezca los principios básicos para toda España. En cuanto esté aprobado, mi Consejería aplicará la regulación. Por supuesto, lo tenemos todo ya hablado con los rectores. A ellos les compete la potestad de crear o cerrar grados en las facultades, por lo que su colaboración en este asunto es totalmente imprescindible.

¿Cuánto crecerá la economía andaluza en 2021 y 2022?, ¿se recuperará lo perdido en la pandemia?

Hay un rebote de la economía prácticamente continuado desde el segundo o tercer mes de este año. La economía ha cogido fuerza y está creciendo a tasas muy elevadas. Nosotros mantenemos que la tasa en Andalucía será del 7%. No la vamos a cambiar mientras no se publiquen datos estadísticos que la contradigan de una manera clara. Es un crecimiento muy fuerte que permitiría recuperar ya para el próximo ejercicio todo el PIB perdido durante la pandemia. En 2022 la subida sería algo menor, pero por encima del 5%. Y el mercado laboral se ha ido normalizando con el paso de los meses. Ya estamos con un nivel de ocupados similar al de antes de la crisis sanitaria.

¿Debe entenderse con el PSOE para aprobar los Presupuestos de 2022?

El Gobierno andaluz, cuando se trata de un proyecto tan importante como el de los Presupuestos, habla con todos los partidos. Con el PSOE, con VOX, con Adelante Andalucía... no hay un sesgo hacia la negociación exclusiva con el Partido Socialista. Será uno de los grupos parlamentarios con los que dialogaremos y esperamos, en conjunto, aprobar los Presupuestos e implementarlos para el próximo año. Sería muy complicado trabajar con unas cuentas prorrogadas pero es algo que, hoy por hoy, no podemos descartar al 100%. Si los grupos no nos dan apoyo tendremos que prorrogarlos, lo que sería más difícil de gestionar desde el punto de vista técnico.