La Asociación de Amigos de La Concepción remitió a sus socios una carta, con motivo de la celebración de la Asamblea de Otoño. que se celebró el pasado domingo. En la misiva, firmada por el biólogo Juan Antonio Valero, vocal de la junta directiva, se realiza un repaso a la gestión del jardín, adquirido por el Ayuntamiento en 1994, y se critica la celebración de eventos multitudinarios.

La carta recuerda en primer lugar que el jardín es «un Bien de Interés Cultural» y que la administración «debe tener un cuidado especial con el uso y mantenimiento». Tras la desaparición del Patronato municipal que lo gestionaba, relata Juan Antonio Valero, todo el personal ha pasado a depender del Área de Medio Ambiente, un cambio que trajo mejoras a la hora de contar con recursos pero, al mismo tiempo, dice la carta, el mantenimiento se integró «en la misma estrategia de mantenimiento de otros parques de Málaga» con contratas con empresas privadas de jardinería.

La carta también se detiene en la eliminación del cargo de director del Jardín Botánico, «con lo que se hace una gestión difusa que depende del Área de Sostenibilidad y Medio Ambiente y las decisiones se toman, no sabemos cómo».

Al mismo tiempo, critica un «tratamiento homogeneizador del Jardín Botánico como un parque público más (algo especial porque se cobra la entrada)». Por este motivo, el vocal de la junta directiva expresa su temor a que, «a corto plazo, deje de merecerse el nombre de Botánico por su escasa significación en ese ámbito».

La celebración de eventos

El escrito se detiene especialmente en la «celebración de eventos y actividades que nada tienen que ver con un Jardín Botánico-Histórico o en todo caso con una institución científico-cultural» como mercadillos, cine al aire libre, ferias de alimentación, «además de las fiestas y bodas habituales»

La carta aventura que «puede ser una estrategia o una visión miope, frívola y superficial de la cultura», con el fin de hacer llegar a la población general «conocimientos de tipo medioambiental, botánicos, de sentido de la estética, de significados históricos, de jardinería, etc...».

Sin embargo, señala Juan Antonio Valero, se trata de «una estrategia equivocada» dado que las «visitas interesadas, pagando la entrada» no han aumentado de forma significativa.

«Alguien debe ser responsable de este despropósito», apunta, y critica el que se esté «dilatando» desde hace años la confección y aprobación de un Plan Director de Uso y Gestión del Jardín Botánico-Histórico La Concepción».

«Nos lleva a pensar que no interesa a alguien tener que restringir sus ocurrencias y su visión de la gestión y en cambio se va desmantelando poco a poco (...) la estructura administrativa que soportaba, mal que bien, el funcionamiento de La Concepción».

El vocal de la asociación destaca como elemento positivo el que tanto la concejala de Medio Ambiente como el asesor del alcalde en el Área «siempre se muestran dialogantes y bastante receptivos a muchas de nuestras sugerencias» y achaca a la «inercia de la administración municipal» el tratamiento de La Concepción en algunas ocasiones «como un escenario y no como un activo en sí mismo del acervo cultural de Málaga».

Por último, la carta hace referencia al próximo espectáculo navideño que se celebrará en el jardín y que remarca que está «en la misma línea de banalización de la cultura que al final no atrae a los ciudadanos hacia el interés por el conocimiento o el desarrollo de los sentidos, sino que lo que transmite es que los espacios verdes son lugares para festejos y espectáculos».

El escrito finaliza criticando que se confunda «divulgación de la cultura con entretenimiento acústico y visual, con cultura de masas que ni siquiera llega a ser cultura popular».

Próxima carta de la concejala

La concejala de Medio Ambiente, Gemma del Corral, respondió ayer a la carta subrayando el «respeto y cariño» que tiene a la Asociación de Amigos de La Concepción, que calificó de «colaboradores de un valor incalculable».

Gemma del Corral señaló también que no comparte «muchas de las afirmaciones que se hacen en esa carta» y se comprometió a contestar con otra, para hacérsela llegar al presidente de la asociación, «con el ruego de que la haga extensible a todos los socios».