Las dificultades en el abastecimiento de suministros y materias primas que se sufren desde hace meses a nivel internacional, derivadas en gran parte de la pandemia y complicadas con factores como el intermitente ritmo de producción de China (hoy día la gran fábrica que surte al mundo), están haciendo ya mella en diversos sectores de la economía malagueña. La escasez de microchips y semiconductores, productos químicos, plásticos, maderas o metales industriales se entremezclan con el complicado momento que vive el transporte de contenedores a nivel mundial por vía marítima. Así, los retrasos en la recepción de pedidos de mercancías han provocado que sectores de la provincia tan diversos como el comercio, la electrónica, la automoción, la industria del juguete o la construcción vean alterado su ritmo habitual de actividad, con escasez de stock en sus almacenes y demoras en la entrega de los productos al cliente final.

Coches que tardan hasta seis meses en llegar a los concesionarios tras ser adquiridos por el cliente (el doble de lo habitual), obras de nuevas viviendas que están viendo alargados varios meses sus plazos de ejecución y entrega o escasez de componentes electrónicos en las tiendas de motor son algunos de los efectos ya perceptibles por el tejido empresarial malagueño a causa de esta insólita situación. También se están produciendo retrasos en la llegada de prendas de la temporada otoño/invierno a los escaparates de las tiendas y de las remesas de juguetes para el segmento de jugueterías, entre otros ejemplos .

La inquietud es mayor si se tiene en cuenta que el arranque de la precampaña de Navidad está a la vuelta de la esquina, con el gran temor entre algunos comerciantes de que no se pueda atender toda la demanda de artículos requeridos en esas fechas.

Esta extraordinaria coyuntura tiene también otro efecto indeseado para los consumidores: un aumento de precios originado por el tremendo encarecimiento del transporte de mercancías (fletes). El coste de enviar un contenedor de mercancías de China a Europa por vía marítima se ha disparado hasta 700% debido a los vaivenes que han experimentado las cadenas de suministro mundiales desde que estalló la pandemia. La intensa reactivación de la demanda ha dejado unos cuellos de botella en la industria logística difíciles de solventar a corto plazo.

Lo normal hasta ahora era que un vehículo tardase entre dos y tres meses en llegar, pero los plazos se han duplicado

Algunos achacan a las grandes navieras que están aprovechándose de la situación para disparar los precios, aunque éstas, por su parte, recuerdan acontecimientos que han tensionado el mercado como el accidente del Evergiven en el canal de Suez o el cierre de puertos en China por brotes de Covid-19. La situación no se normalizará hasta el verano de 2022, según los expertos.

El motor, gran damnificado

La industria del motor es una de las más afectadas por estos problemas. La falta de semiconductores y microchips, componentes clave de los automóviles actuales, ha ralentizado la producción de vehículos lo que, en última instancia, se traduce en una mayor tardanza de los concesionarios la hora de entregar el coche al comprador. También las tiendas relacionadas con el mundo del motor sufren escasez de suministros. El presidente de la Asociación de Concesionarios, Talleres y empresas afines a la Automoción de Málaga (AMA-Asomauto), Carlos Oliva, advierte de esta dinámica.

«Una persona que compre ahora un coche con determinados equipamientos en un concesionario tiene que esperar, en algunos casos, hasta la próxima primavera para recibirlo. Lo normal hasta ahora era que un vehículo tardase entre dos y tres meses en llegar, pero los plazos se han duplicado. No tenemos demasiado stock en los propios concesionarios, por eso detalles como el color o la gama están provocando unas esperas que, en las condiciones actuales, son mucho más largas de lo habitual», dice. Esto provoca, además, que ahora mismo haya listas de espera de clientes para más modelos de coche, y no sólo para los últimos lanzamientos, que suele ser lo habitual.

Oliva recuerda que un vehículo lleva de media unas 1.500 unidades de semiconductores, por lo que las carencias de suministro que sufren las grandes fábricas de automóviles tienen consecuencias drásticas. «De hecho, sigue habiendo factorías paradas, agravando los retrasos en la entrega de coches», apunta.

Toda esta situación mantiene la estadística de compras de turismos en Málaga a cargo de particulares en cotas muy bajas, con cifras más de un 30% por debajo del nivel de la prepandemia. «Pero no se debe tanto a que no haya ventas, sino a que la matriculación no se computa hasta que se entrega el coche», aclara. En cuanto a los precios, afirma que de momento se perciben subidas dentro de lo normal, aunque es cierto que las marcas «tampoco están ofreciendo descuentos agresivos».

Inquietud en comercio y textil

El comercio se muestra muy preocupado por lo que está pasando. El presidente del colectivo Málaga Comercio, Salvador Pérez, destaca que el problema afecta en mayor o menor medida a todos los gremios. Tiendas de componentes electrónicos o de electrodomésticos también sufren unas carencias que, si nada cambia, irán a más en los próximos meses y tendrán, como forzada consecuencia, una subida de precios.

«El retraso en las entregas y la subida del coste del transporte marítimo nos están perjudicando a todos. No va a haber stock en las tiendas, y eso generará también subidas obligadas de precio para el consumidor, cuyo bolsillo tampoco está para eso. Es un momento complicado, porque estamos salvando un poco el año con la vuelta del turismo, pero sería una pena que la falta de suministros diera al traste con esta recuperación, sobre todo ahora que se acerca la Navidad», apunta.

"Yo le estoy diciendo a los clientes que si tienen claro los juguetes que quieren los compren ya, porque en Navidad va a ser un auténtico problema"

Arturo García Carrión - Director gerente de Juguetes Carrión

La vocal de Málaga Comercio y presidenta de la Asociación de Empresarios del Comercio Textil, Lorena García, afirma que todo su gremio está sufriendo retrasos en la entrega de prendas de la nueva colección de otoño e invierno. En estas fechas, el género solía estar ya otros años en los escaparates pero en esta ocasión está llegando con mucha lentitud.

«Nos está salvando que en Málaga tarda en entrar el frío, pero aún así es un problema porque a los clientes les gusta ya ir mirando. Estamos expectantes de que vayan llegando productos a lo largo de octubre. Es vital que sea así», apunta. Mucho de lo que se vende se produce en el extranjero, sobre todo en China. Según García, el actual sobrecosto del transporte internacional redundará en una subida de precios del 5% en el textil en los próximos meses.

Los problemas de suministros abarcan también a la gama de hogar (edredones, mantas, sábanas, etc), que en su caso pueden sufrir incrementos de entre el 10% y el 20%. Como el resto del comercio, las tiendas de textil y moda observan con inquietud esta carestía de artículos a mes y medio del inicio de la campaña navideña.

Jugueterías a la espera

Pero si hay un segmento para quien la Navidad es el auténtico motor del año ése es del juguete. Y las perspectivas en cuanto a surtido, de momento, no son tampoco halagüeñas. El director gerente de la malagueña Juguetes Carrión, Arturo García Carrión, reconoce que el sector tiene ya asumido que no contará con el surtido necesario para afrontar la campaña navideña.

«Los fabricantes están cancelando productos de su portfolio y cancelando pedidos por la escasez de la materia prima del sector, el plástico. La falta de michochips también afecta, por todo el componente de electrónica que tienen los juguetes», afirma. Las jugueterías, así, se ven faltas de algunos suministros en unas fechas claves de preparación para su gran cita del año.

«Yo le estoy diciendo a los clientes que si tienen claro los juguetes que quieren los compren ya, porque en Navidad va a ser un auténtico problema. Algunos fabricantes dice que podrán servir pedidos quizá en el mismo diciembre, pero tampoco lo aseguran. Es casi imposible reconducir ya esta situación. Va a ser una campaña absolutamente inédita», asegura.

La ACP calcula que algunas promociones de nueva construcción en Málaga ya acumulan más de tres meses de retraso en su ritmo ejecución

Carrión comenta que la escasez será generalizada, es decir, no afectará sólo a los comercios locales sino también a las grandes superficies, pese a su posición de fuerza. Además, la subida de precios de las materias primas y de los fletes dejarán un aumento de al menos un 5% en el precio de los juguetes. El 95% de los juguetes que se venden en España vienen del mercado asiático. A nivel nacional, apenas quedan unas cinco fábricas en este sector.

Demoras de plazo en obras

La construcción es otro sector que está pagando en Málaga las consecuencias de la escasez de suministros y de su encarecimiento internacional. El precio del acero corrugado para estructuras ha subido un 78%, el cobre un 102%, el aluminio un 56% y las mezclas un 85%. «China y otros países emisores están reteniendo mucha de la producción que antes vendían, y a nosotros nos está llegando el material en escasa cantidad, tarde y más caro. Todo el mundo demanda materias primas», relata la secretaria general de la Asociación de Constructores y Promotores de Málaga (ACP), Violeta Aragón.

El coste de una obra en Málaga se ha incrementado así un 13% en los últimos meses, lo que es un grave quebranto para un constructor. Los contratos con una administración pública para ejecutar una obra o servicio, por ejemplo, tienen un precio cerrado inicial que es inamovible, y la ACP advierte de que hay una serie de pequeñas obras públicas que pueden correr el riesgo de quedar paradas en los próximas meses. «La ley de Contratas no permite modificar el precio de una obra pública una vez licitada y adjudicada, pero es que la situación de costes ha cambiado mucho por factores inesperados», señala.

Y luego están las obras privadas de edificación de viviendas. La ACP calcula que algunas promociones de nueva construcción en Málaga ya acumulan más de tres meses de retraso en su ritmo ejecución debido al retraso en la entrega de materiales por lo que será muy probable de que no se pueda cumplir el plazo de entrega inicialmente previsto.

«En la obra de un edifico puedes dedicarte a otras tareas mientras esperas que lleguen un material, y así evitar perder más tiempo, pero al final todo esto va a terminar impactando de una forma u otra», admite.